¿Cómo era tu
tatarabuelo nº 185 millones? ¿Un anciano de cabello ralo y bigotes
blancos? ¿Un hombre de las cavernas con piel de leopardo? Olvídate
de tal concepción. Tu tatarabuelo nº 185 millones era un pez. Y
también lo era tu tatarabuela nº 185 millones, lo cual está muy
bien o no podrían haberse emparejado y tú no estarías aquí.
Richard Dawkins,
La magia ilustrada de la realidad (Simon y Schuster, 2012), págs.
38-40
Vemos aquí un
experimento mental en el que se invita al lector a tomar una
fotografía de sí mismo y colocarla sobre la mesa.
Luego ha de tomar
una de su padre y otra del padre de su padre, y otra del padre del
padre del padre... (del padre o de la madre, es lo mismo). Y así
sucesivamente, colocando una foto sobre otra hasta alcanzar un número
que arbitrariamente decidí detener tras 185
millones de generaciones.
De tal modo que tenemos 185 generaciones de
fotografías de tus antepasados apiladas una encima de la otra. Eso
supondría alrededor de todos los rascacielos de Nueva York
superpuestos e incluso mucho más.
Luego, imagina esa
altísima pila de fotos colocada horizontalmente y que paseas ante
ella extrayendo de vez en cuando una foto. Por ejemplo un Homo
sapiens arcaico y luego un Homo erectus, antepasado
nuestro hace aproximadamente un millón y medio de años...
La pregunta interesante
es esta: ¿Quién fue la primera persona? ¿Quién fue
realmente la primera persona? La respuesta es un tanto paradójica:
nunca hubo una primera persona porque todos los animales,
todas las personas que nacieron pertenecieron a la misma especie que
sus padres. Se puede retroceder tanto como se quiera, a 185 millones
de generaciones atrás, pasas la página y descubres que, el último
de los 185 millones de tatarabuelos es un pez. A primera vista, puede
sonar paradójico decir que tu tatarabuelo número 185 millones es un
pez, pero por otro lado, resulta que, en el camino de regreso,
cada generación pertenece a la misma especie que sus padres y sus
hijos.
El caso es que, por
supuesto, todo este proceso es increíblemente gradual,
increíblemente lento, toma millones de años. En cierta manera,
estamos familiarizados con este tipo de cambio lento, gradual e
imperceptible porque comenzamos siendo bebés, pasamos a ser niños
pequeños, nos convertimos en adolescentes y posteriormente en
adultos. En todo este proceso nunca hubo un momento en el que se
pueda decir que ayer era un bebé y hoy soy un niño, ayer era un
niño y hoy soy un adolescente, ayer era un adolescente y hoy soy un
adulto. No sucede de esa manera. Al igual que al mirar la manecilla
de tu reloj, la ves inmóvil, pero si al cabo de una hora la vuelves
a mirar, constatas que se ha movido, y eso es como la evolución.
Así pues, si todos los
antepasados estuvieran vivos habría un continuo completo entre todas
las criaturas que se remontaría al antepasado común. Nunca hubo un
padre o madre homo erectus que dio a luz a un bebé homo sapiens,
de tal modo que de haber existido un taxónomo en cada momento,
siempre habría clasificado a la criatura como perteneciente a la
misma especie.
Ante el ataque combinado
de Inglaterra y Francia en 1956, el líder antiimperialista egipcio
se mantuvo firme. No perdió la fe en su pueblo ni en la justicia de
su causa
Las circunstancias eran
muy difíciles y la situación no podía ser más grave. El 31 de
octubre de 1956 Gamal Abdel Nasser se dirigió a la mezquita de
Al-Azhar en El Cairo, la base histórica del Islam en Egipto, subió
a su púlpito y se dirigió a su pueblo apasionadamente desde su
corazón y dijo "¡Lucharemos hasta la última gota de sangre!
Nunca nos rendiremos".
Así respondió el joven
líder, de 38 años, a la evolución de la crisis que escaló hasta
el punto de la brutal invasión militar a la que se enfrentaba
Egipto. Ochenta mil era el número de tropas británicas y francesas
que atacaban Egipto, además del ejército de Israel. Todo ello fue
resultado de la decisión de Nasser de nacionalizar el Canal de Suez
unos meses antes.
Los invasores han
llegado
En el momento en que
Nasser pronunciaba su discurso en Al-Azhar, la enorme flota de la
Marina Real Británica, compuesta por portaaviones, acorazados,
destructores y lanchas rápidas, junto con la Marina francesa aliada,
ya estaban en las costas del norte de Egipto atacando y teniendo como
objetivo las ciudades de Port Said y Port Fouad y sus alrededores.
Las fuerzas de agresión prepararon el camino para su ataque a la
zona del Canal de Suez con ataques aéreos concentrados en El Cairo y
Alejandría que tenían como objetivo muchos lugares, incluida la
estación de radio egipcia.
La situación era
aterradora. Se trataba nada menos que de un ataque integral a Egipto,
cuyo ejército aún no se ha recuperado de los efectos de la derrota
en la Guerra de Palestina de 1948. Por otra parte, "Gran
Bretaña", el principal atacante, había salido victoriosa hace
unos años de la Segunda Guerra Mundial.
Ante el peligro y la
gravedad de la situación, Gamal Abdel Nasser no se derrumbó y se
mantuvo firme. No perdió la fe en su pueblo ni en la justicia de su
causa. Decidió que la mejor respuesta al desafío era volver a su
pueblo, por el que lideró la revolución en 1952. Nasser se dirigió
a los egipcios instándoles a ser fuertes, a estar unidos sin
desesperarse, y asegurándoles la inevitabilidad de la victoria sobre
las fuerzas de la agresión.
Ante la disparidad del
poder militar, Nasser llamó a su pueblo a la resistencia paramilitar
y a la guerra de guerrillas para hacer frente a las fuerzas enemigas
británico-francesas que comenzaron a desembarcar en Port Said. El
presidente decidió abrir los almacenes del ejército egipcio para
que el pueblo obtuviera armas que le permitieran enfrentarse a los
invasores, y comenzó a organizar la actividad de las brigadas de
resistencia.
La creencia de Nasser en
su pueblo y su recurso a él no eran sorprendentes. Todas las
acciones que había llevado a cabo desde el éxito de la Revolución
de Julio (1952) estaban dirigidas a su búsqueda del progreso de
Egipto y a promover su lugar adecuado en el mundo, lejos del
colonialismo y la subordinación. Eso incluye su decisión, en junio
de 1956, de nacionalizar el Canal de Suez y transferir su propiedad y
gestión al pueblo egipcio, después de que hubiera sido propiedad de
Gran Bretaña durante 70 años, desde que Ismail, el gobernante
egipcio de la dinastía de Mohammad Ali, lo "vendiera" a
los británicos a bajo precio cuando pasó por algunas dificultades
financieras y necesitó dinero en efectivo.
La decisión de
Nasser: Un riesgo que vale la pena correr
Gamal Abdel Nasser sabía
que corría un gran riesgo porque estaba privando a Gran Bretaña de
controlar la ruta marítima hacia sus colonias e intereses en el
este, y en este caso, los británicos no dejarían pasar la decisión
de Nasser. Nasser actuó de forma inteligente y reflexiva al
nacionalizar el canal, declarando la disposición de Egipto a pagar
por la participación británica en la Compañía del Canal de Suez,
utilizando al mismo tiempo el derecho soberano de Egipto a
nacionalizar un canal de agua que forma parte de su territorio,
privando así a Gran Bretaña de la justificación legal para lanzar
una agresión o incluso rechazar la decisión.
De hecho, la
nacionalización del Canal de Suez fue la última flecha de Gamal
Abdel Nasser en su enfrentamiento con Gran Bretaña y las potencias
occidentales. Desde el primer día del éxito de la Revolución de
Julio (1952) y el derrocamiento del rey Faruk, la posición británica
fue hostil hacia el régimen de los Oficiales Libres de Nasser y las
medidas de renacimiento antiimperialista y progresista que tomaron en
Egipto, su determinación de lograr la independencia y deshacerse de
la hegemonía británica, y su insistencia en la retirada de todas
las fuerzas británicas de Egipto (que finalmente se produjo en
1956).
Cuando Gran Bretaña,
junto con la potencia emergente, EEUU, fracasó en su intento de
"contener" el movimiento de los Oficiales Libres liderado
por Nasser, y de llevar a Egipto de vuelta a su campo, mostraron su
verdadera cara colonial y empezaron a trabajar para frustrar todos
los ambiciosos proyectos de desarrollo de Nasser; los más
importantes fueron dos: la modernización y el armamento del ejército
egipcio, y la construcción de la "Alta Presa de Asuán" en
el sur de Egipto para generar electricidad para el país y controlar
las inundaciones del Nilo.
A pesar de las largas
negociaciones y peticiones, Gran Bretaña y EEUU no aceptaron
suministrar a Egipto armas modernas que le permitieran defender sus
fronteras contra los ataques y amenazas israelíes. Querían que
Egipto siguiera siendo débil con armas anticuadas y obsoletas, pero
Nasser consiguió un importante avance y un gran logro cuando logró,
por primera vez en la región árabe, obtener armas rusas a través
de Checoslovaquia. Gran Bretaña y EEUU se dieron cuenta de la
gravedad de lo sucedido y de que el adversario comunista soviético
había ganado terreno en su zona de influencia. Consideraron a Nasser
como un enemigo que debía ser castigado y abatido.
En cuanto al proyecto
vital para Egipto, la Alta Presa de Asuán, en el que se basaban
todos los planes de desarrollo de Nasser (se convirtió en una
cuestión de vida o muerte para él), llegó a un punto muerto cuando
el Secretario de Estado de EEUU, John Foster Dulles, informó al
embajador egipcio en EEUU de la decisión final de Washington: No
financiaremos la Alta Presa y no os apoyaremos para construirla
porque el proyecto es "más grande que las capacidades de
Egipto". Todos los esfuerzos realizados por Egipto para obtener
financiación de los países occidentales para construir la presa se
esfumaron de repente. Y lo que es peor, EEUU y Gran Bretaña
utilizaron su influencia en el Banco Mundial para obstruir la
solicitud de financiación de Egipto.
Así es como Gran Bretaña
y EEUU trataron a Egipto con mucha arrogancia. No aceptaron vender
armas avanzadas a Egipto, y no querían que Egipto las obtuviera de
ninguna otra fuente No aceptaron financiar la Alta Presa, y no
permitieron que el Banco Mundial lo hiciera. En conclusión, Egipto,
a los ojos de Gran Bretaña, Francia y EEUU, debe seguir siendo un
país débil, dependiente y atrasado para estar satisfecho. Por
supuesto, esta situación no puede ser aceptada por un joven y devoto
líder nacional como Gamal Abdel Nasser, que decidió responder de
una manera que les duele: la nacionalización del Canal de Suez.
El elemento israelí
Y aquí apareció Israel.
Decidió mostrar su utilidad como base avanzada para el Imperio
Británico (Gran Bretaña la estableció originalmente con este
propósito). Aunque el problema del Canal de Suez no tiene nada que
ver, Israel transmitió rápidamente a Londres y a París su plena
disposición a participar en cualquier agresión anglo-francesa
contra Egipto.
Se celebró una reunión
secreta en París (Francia estaba muy interesada en derribar a Nasser
por su apoyo a la revolución argelina) en la que participaron el
primer ministro británico Anthony Eden, el presidente francés Guy
Mollet y el primer ministro de Israel Ben Gurion, durante la cual se
acordó el escenario de guerra contra Egipto; Israel lanzará una
invasión contra Egipto a través del Sinaí con el pretexto de
detener los ataques de la guerrilla palestina en Gaza apoyada por
Egipto.
Al día siguiente, Gran
Bretaña y Francia dieron un ultimátum a los bandos egipcio e
israelí para que detuvieran los combates con el fin de proteger el
Canal de Suez y la navegación internacional. Entonces, si los
combates no se detienen, comenzará la intervención militar
británico-francesa y la reocupación de toda la zona del Canal de
Suez estará justificada y será "legal". La evaluación de
las tres partes era que esta acción militar conduciría a la
humillación de Nasser y a su caída en manos hostiles dentro de
Egipto, y quizás al retorno de la antigua monarquía.
El plan se ejecutó
realmente según el acuerdo secreto. Israel atacó Egipto el 29 de
octubre. Al día siguiente, se emitió un ultimátum conjunto
británico-francés a los dos bandos exigiendo el cese del fuego y
permitiendo a las fuerzas británico-francesas controlar el canal
desde Port Said en el norte hasta Suez en el sur. Como era de
esperar, Nasser rechazó el ultimátum y la petición. El 31 de
octubre atacaron, y la agresión tripartita
israelí-británica-francesa contra Egipto estaba en todo su
esplendor.
De vuelta al "discurso
de la resistencia" de Nasser en la mezquita de Al-Azhar, los
egipcios respondieron a la llamada de su líder y declararon su
rechazo al retorno del colonialismo. En Port Said comenzó una
epopeya nacional para resistir a las fuerzas de ocupación que se
enfrentaron a guerras callejeras implacables y a guerrillas de casa
en casa.
Los intereses
contrapuestos de las superpotencias mundiales
A pesar de la intensidad
de los bombardeos y de la magnitud de la destrucción causada por las
fuerzas de agresión en Port Said, la alianza tripartita se enfrentó
a grandes dificultades para controlar la ciudad, en la que los
combates continuaron durante varios días, y que obstaculizaron la
marcha de las fuerzas invasoras hacia el sur para llegar a la ciudad
de Suez (como estaba previsto), por lo que sólo pudieron avanzar una
distancia de sólo 17 kilómetros al sur de Port Said. Durante esos
días, se produjeron movimientos políticos a gran escala en el
mundo, de los cuales los más importantes fueron dos:
El primero fue el (raro)
desacuerdo entre EEUU y Gran Bretaña. A EEUU, que ya había
ascendido al liderazgo del mundo occidental como heredero de Gran
Bretaña, no le gustaba el unilateralismo de Gran Bretaña en el
tratamiento del problema de Suez y su enfoque inclinado a la guerra,
que podía conducir a la "pérdida de Egipto" y empujar
indirectamente a Nasser a echarse completamente en brazos de los
soviéticos. El presidente estadounidense Eisenhower adoptó una
postura dura y pidió a Gran Bretaña que detuviera su ofensiva y
ordenó a Israel que se retirara del Sinaí.
La segunda fue la entrada
de la Unión Soviética en la crisis (a pedido de Nasser) y su fuerte
apoyo a Egipto, que llegó a la amenaza del líder soviético
Jruschov de utilizar armas nucleares contra los países occidentales.
El resultado de todo esto
fue una resolución de las Naciones Unidas para detener la guerra y
ordenar la retirada de las fuerzas atacantes. De hecho, a finales del
22 de diciembre, las últimas fuerzas invasoras anglo-francesas se
retiraron de Port Said. En cuanto a las fuerzas israelíes,
permanecieron otros tres meses sin combatir antes de retirarse
también del Sinaí y de Gaza.
Gran Bretaña
humillada
Lo que ocurrió fue un
terremoto político en todo el sentido de la palabra, del que Egipto
salió victorioso. Consiguió consolidar la decisión de nacionalizar
el canal, que se convirtió en una importante fuente de ingresos para
ayudar a Egipto en sus proyectos de renacimiento. La retirada de la
enorme estatua de De Lesseps [noble e ingeniero francés que financió
el canal] en la entrada del Canal de Suez fue un golpe simbólico
para las antiguas potencias coloniales.
Las fuerzas de los
invasores se retiraron al no conseguir ningún objetivo. Gamal Abdel
Nasser apareció como un líder nacional en ascenso y se convirtió
en un símbolo del movimiento de liberación árabe e internacional
del colonialismo occidental. La mayor decepción fue para el primer
ministro británico Anthony Eden, que se vio obligado a dimitir tras
el fracaso y la humillación sufrida por Gran Bretaña (¡que ya no
era grande!) a manos de Nasser.
El viejo león se dio
cuenta de que había envejecido y no podía hacer nada de valor real,
así que se contentó con rugir y balbucear sin consecuencias. Los
medios de comunicación británicos y los principales periódicos
occidentales lanzaron una terrible campaña de desprestigio contra el
"Coronel Nasser", al que llegaron a compararlo con Hitler.
Y eso fue lo máximo que pudieron hacer después de 1956.
(Enviado por Luis, a quien agradecemos una vez más su aportación)
NIETO DE ALLENDE
RESPONDE A BORIC
PabloSepúlveda
Allende (*)
Diputado, me atrevo a
responderte porque veo el peligro que significa que importantes
líderes como tú, jóvenes referentes de esa "nueva izquierda" que ha surgido en el Frente Amplio, hagan simplonas, absurdas y
desinformadas comparaciones en temas tan delicados como lo son los
DDHH.
Es muy sesgado y grosero
que equipares –sin el más mínimo argumento– el supuesto "debilitamiento de las condiciones básicas de la democracia en
Venezuela", la "permanente restricción de libertades en Cuba" y "la represión del gobierno de Ortega en Nicaragua" con las sí
comprobadas atrocidades de la dictadura militar en Chile, el evidente
intervencionismo criminal de los EEUU alrededor de todo el mundo y el
terrorismo de Estado de Israel contra el Pueblo de Palestina.
El que escribas semejante
insensatez no "significa transformarse en un pseudo agente de la
CIA" pero sí denota una importante irresponsabilidad e inmadurez
política que puede transformarte en un elemento útil para la
derecha, o peor aún, terminar siendo esa "izquierda" que la
derecha ansía; una izquierda sonsa, ambigua, una izquierda
inofensiva, que por oportunismo prefiere parecer "políticamente
correcta", esa izquierda que no es "ni chicha ni limonada", esa
que no quiere quedar mal con nadie.
Una izquierda así,
confunde, pues no se atreve a señalar y enfrentar con coraje a los
verdaderos enemigos de los pueblos. Ahí el peligro de emitir
opiniones políticamente inmaduras.
¿Acaso te has preguntado
por qué Venezuela está siendo tan vilipendiada y atacada
mediáticamente? ¿Por qué es noticia todos los días en
prácticamente todos los países del mundo occidental donde dominan
los grandes medios de comunicación? ¿Por qué es atacada por todos
los flancos y en patota? ¿Por qué esos grandes noticieros callan
las continuas masacres en Colombia y México? ¿Por qué los que se
rasgan las vestiduras preocupándose por un diputado venezolano,
confeso de participar en un intento de magnicidio, no tienen el valor
de exigir a Israel que cese el genocidio contra el Pueblo Palestino?
El mundo al revés. Ese
es el mundo de la política sin corazón y sin coraje.
Ya Margarita Labarca
Goddard te argumentó de forma clara y contundente por qué te
equivocas en tus juicios hacia Cuba, Venezuela y Nicaragua. Yo solo
agregaré que Venezuela tiene una democracia mucho más saludable y
transparente que la que hay en Chile, cuando quieras te lo puedo
argumentar y lo podemos debatir, si es que te interesa.
También resulta fácil
argumentarte por qué es una falacia la "permanente restricción de
las libertades en Cuba". Eso sin mencionar que la palabra
“libertad” está tan manoseada, que a estas alturas su verdadero
significado resulta ambiguo, y una definición sensata requiere de un
debate hasta filosófico. O dime tú, ¿qué es la libertad?
Te nombro estos dos
países porque los conozco bastante bien. En Cuba viví 9 años y en
Venezuela llevo viviendo otros 9 años. A Nicaragua no la conozco de
primera mano, pero te invito a preguntarte cómo habría sido la
reacción de un gobierno de derecha ante la acción de bandas
criminales pagadas y fuertemente armadas, que llegan a tomar sectores
de las más importantes ciudades del país; y donde además, dichas
bandas mercenarias se instalan a cometer hechos abominables como
secuestrar, torturar, mutilar, violar y hasta quemar vivos, a decenas
de seres humanos, por el solo hecho de ser militantes de una causa
–en este caso, militantes sandinistas–, donde la persecución
llegó al punto de asesinar a familias enteras en sus propios
hogares.
El gobierno legítimamente
electo en Nicaragua, aun teniendo los recursos, el marco jurídico y
la fuerza para accionar contundentemente de forma inmediata contra
semejante desestabilización fascista, bastante se contuvo. ¿Crees
que la derecha en el poder habría tenido esa visión pacífica y de
llamado a diálogo para la resolución del conflicto?
La historia nos responde.
Entiendo que puedas estar
confundido por los grandes "medios de comunicación" que se
encargaron de victimizar a los victimarios; igualito a como lo
hicieron hace un año en Venezuela durante las llamadas guarimbas.
Por tanto, Gabriel,
hablando objetivamente, con argumentos serios –sin opiniones
formadas y modeladas mediáticamente a base de tergiversaciones y
mentiras repetidas a diario–, no existe doble estándar en los que
defendemos a Cuba, Venezuela y Nicaragua.
No tenemos desaparecidos
ni torturados, no metemos presos a quienes piensan u opinan distinto,
sí a criminales; sean estos diputados, políticos o supuestos
estudiantes. Más bien me parece ver ese "doble estándar" en ti
mismo, al emitir cómodos juicios de valor desde la manipulación y
el desconocimiento.
Sobre medios de
comunicación, democracia y libertades, podemos discutir comparando a
Chile con estos países. Te aseguro que lamentablemente Chile no
saldría muy bien parado, más aún, si incluimos los derechos
humanos, económicos y sociales que allá no son más que mercancías.
"Una persona alcanza su
nivel más alto de ignorancia cuando rechaza algo de lo cual no sabe
nada".
Salud.
(*) Médico,
Coordinador de la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad,
*nieto del Presidente Salvador Allende Gossens.
En el año 1961, mas
de 100.000 jóvenes protagonizaron la Campaña Nacional de
Alfabetización, en la cual lograron, en menos de un año, declarar a
Cuba territorio libre de analfabetismo. Entre los miles de
adolescentes que participaron en esta epopeya, estuvo Silvio
Rodríguez Domínguez, con tan solo 14 años. Aquí nos regala su
testimonio, contado en primera persona, sobre la experiencia que
definió su vida cuando enseñó a leer y escribir a una familia en
una comunidad campesina.
★
El
22 de diciembre de 1961, el Gobierno cubano declaró cumplida con éxito la Campaña Nacional de Alfabetización y declaró a Cuba, en la
Plaza de la Revolución José Martí, como Territorio Libre de
Analfabetismo.
La mitología liberal,
sobre todo en EEUU, ha hecho del garaje el centro del inicio de la
riqueza. Sobre la explotación laboral que conlleva no se dice dónde
se diseñó. La mitología liberal dice que Harley Davidson inició
su negocio de motos en un garaje; el pope de las computadoras Dell
dice lo mismo, que inició sus primeros ensamblajes en un garaje; y
Steve Jobs, y así un montón. La gente se cree estos mitos y EEUU
vende estos mitos. En muchos casos no es verdad, como reconoció uno
de los popes de las computadoras Hewell-Packard cuando dijo que se
hizo correr esa historia como marketing, pero ahí queda. Mucha gente
se lo cree. Pero yo veo el garaje de toda esta gente como un antro, o
sea, un lugar frecuentado por delincuentes y gente de mala
reputación.
Uno de ellos es Jeff
Bezos, que también ha hecho correr la historia liberal de que
comenzó en un garaje. Que un niñito de papá, como lo era el resto,
diga eso y la gente se lo crea es el colmo. Porque el niñito de papá
-de mamá, habría que decir con exactitud- tenía un rancho en Texas
de 101 kilómetros cuadrados, o sea, como toda la ciudad de Barcelona
en el Estado español, o Trujillo en Perú, o Acapulco en México,
por solo citar algunas, y lo del garaje pues como que no. Y lo de que
se hizo a sí mismo, pues como que tampoco.
Corto aquí
momentáneamente la historia para hablar de algo que me lleva a
escribir esto y que enlaza con las
patrañas que lanza Occidente y que repite toda una maraña de
estúpidos de encefalograma plano y a quienes denomino los demócratas
habituales, estén en los gobiernos o en los partidos o en los medios
de propaganda (antes llamados de comunicación).
Resulta que como la
campaña lanzada por EEUU para boicotear los Juegos Olímpicos de
Invierno en China no está dando resultado (Alemania y Francia acaban
de decir que no se sumarán, por ejemplo) se da un paso más y se
agita el saco del miedo ya de forma total. ¿Cómo? Pues con el yuan
digital que, como supongo sabéis, se
va a experimentar su uso de forma masiva en ese evento y que
será, también, el pistoletazo de salida para la
internacionalización de la moneda china. Ya se han hecho varias
pruebas en algunas ciudades, pero siempre dentro del país y, a nivel
externo, en ciudades fronterizas con Rusia. Con los Juegos Olímpicos
se da el salto definitivo. Por lo tanto, Occidente, incapaz de
superar y/o contener el crecimiento de la digitalización financiera
de China (y ya no puede contener ni superar a China en nada), recurre
a lo que se le da muy bien: hacer circular las patrañas sobre los
peligros que se avecinan porque no es él quien lo controla.
Y hay un reparto de
papeles. El G-7, los supuestos e imaginarios «países más
industrializados del mundo», las viejas potencias coloniales,
acusaron el viernes pasado a China de «coerción económica».
¡Ellos, el ladrón pensando que todos son de su condición!
Pero es el mejor perro de
presa de EEUU, Gran Bretaña, quien tiene la voz cantante. El jefe
del espionaje digital británico acaba de decir, el lunes, que China
utiliza la tecnología del yuan digital para métodos de vigilancia y
espionaje a los usuarios, que eso supone que puede obtener el
control sobre las transacciones financieras globales con monedas
digitales y que eso es un potencial para convertirse en el método de
pago a nivel mundial. O sea, acusa a China de que puede hacer lo
mismito que está haciendo Occidente a través de todas las
instancias económicas y financieras, y ahí está el caso del SWIFT
sin ir más lejos. Por no hablar de quién dirige el FMI o el BM.
«Como China es un
estado hostil (sic), si se implementa incorrectamente, le da la
capacidad de vigilar las transacciones, la capacidad de poder ejercer
el control sobre lo que se lleva a cabo con esas monedas digitales
(…) por lo que los visitantes internacionales a los Juegos
Olímpicos de Invierno estarían en un peligro poniendo sus datos
personales a disposición de un estado hostil». ¿Fin? Para nada, el
tipo sigue: «En este contexto, China está aprovechando cada
oportunidad para proyectar su moneda digital y su esperanza es que
los visitantes extranjeros la utilicen de la misma manera que los
visitantes nacionales (…) lo que puede tener efectos catastróficos
sobre la soberanía de los países de origen de los usuarios
extranjeros de la moneda, lo que se hará más evidente con motivo de
los Juegos».
La conclusión es obvia:
se crea desconfianza en el mejor de los casos, pero sobre todo
incertidumbre, paranoia, miedo. La recomendación implícita: no
acudir a los Juegos porque los chinos son malos, muy malos.
Una de las cosas que
diferencia el yuan digital de las criptomonedas occidentales (bitcoin
y demás) es que no promete el anonimato porque una de sus
características es el control de los delitos económicos. Porque uno
de los fenómenos de las criptomonedas es su carácter
sociopsicológico, la ilusión del enriquecimiento rápido y la
desigualdad subyacente que hay en ello. China se ha dado cuenta y
quiere ponerlo coto: prohibió completamente el uso de criptomonedas
porque se había demostrado, sobre todo en Hong Kong, que era una de
las fuentes de la retirada de dinero del país sin control además de
ser un sistema de lavado de dinero.
El anonimato impide ese
control de los delitos financieros, y por eso en Occidente también
se está estudiando esa posibilidad de criptomonedas amparadas por el
Estado, pero se está muy por detrás de China en ello. Es por eso
que ninguna, lo que se dice ninguna, de las agencias de espionaje
occidentales (los demócratas habituales lo llaman «inteligencia»)
se opone a eso. Es más, lo alientan. Incluso el espionaje británico
MI-6. Pero no solo lo hacen por interés, sino por ayudar a Occidente
a mantener la hegemonía económica porque estas monedas, si se ponen
en funcionamiento, reforzarían al dólar y al euro y seguir
controlando las transacciones financieras mundiales. O sea, lo que
dice el tipo que manda en el espionaje británico en este campo que
teme que haga China con el yuan digital y que os traduzco: reducirá
la dependencia del dólar y del euro.
Y, también, es un hecho
que cualquier banco hace lo mismo con nuestros datos personales. O
las famosas redes sociales. ¿Solo bancos y redes? No, también las
empresas de mensajería como Amazon, lo que me lleva al principio. No
voy a hablar de cómo Amazon trata a sus trabajadores, creo que es
conocido, sino de lo que hace Amazon con los datos de quienes compran
(que no soy yo, por cierto).
La historia conocida
empieza en 2012 con la campaña electoral de Obama, donde Bezos fue
su gran valedor y puso a su disposición Amazon Web Services con toda
su capacidad de datos, listas de correo y demás. Como consecuencia,
Obama, ya presidente, favoreció el contrato
de Amazon y la CIA por valor de 600 millones de dólares para
proporcionar servicios en la nube. Todos los datos de quienes compran
en Amazon van ahí. ¿Protestas? Ni una. Una empresa privada de esta
magnitud da sus datos a la CIA, pero eso está bien porque no es el
Estado aunque la CIA sí sea el Estado.
Si tenemos en cuenta que
lo que hace Amazon Web Services con la CIA también lo hacen otros,
como Google o Facebook, los datos personales que tiene EEUU sobre
cada uno de nosotros es espectacular. Pero es sabido que EEUU no es
un «estado hostil», ni que espía a sus amigos (que se lo digan a
la Merkel), ni nada de eso. Es un ejemplo de democracia o, como dijo
Biden en su circo con los animales amaestrados de estos días sobre
la democracia, «la luz en la colina».
Supongo que la CIA no se
creó en un garaje, aunque también es un antro de delincuentes y
gente de mala reputación, pero no me extrañaría que alguien la
añadiese a la lista de los éxitos liberales. Yo, ya puesto, me
quedo con los éxitos de los garajes clásicos, como The
Sonics.
PD 1.- En la reunión
entre Xi Jinping y Vladimir Putin de ayer se acordó algo
significativo: «la creación de una estructura financiera
independiente que no pueda ser influenciada por otros países»
(sic). Si se tiene en cuenta que China tiene operativo su propio
sistema de transacciones financieras internacionales, el Sistema
de Pagos Interbancarios de China (CIPS), desde hace años y que
Rusia hace lo mismo, el Sistema para la Transferencia de Mensajes
Financieros (SPFS), aunque en un grado de desarrollo menor, eso
significa que se va a la unificación de ambos sistemas y lo que
conlleva: el aumento del comercio en sus propias monedas y la
eliminación del dólar. Ni qué decir tiene que esta es la respuesta
a la amenaza de Occidente de retirar la capacidad de Rusia de
utilizar el SWIFT si «invade» Ucrania.
PD 2.- El día 6 de
diciembre se produjo un hecho significativo: en la Asamblea General
de la ONU se votó la confirmación de credenciales de Afganistán,
Myanmar y Venezuela. Los representantes de los dos primeros fueron
rechazados (talibanes y representantes de la Junta Militar,
respectivamente) mientras que el de Venezuela fue aceptado. El
representante de la Venezuela de Nicolás Maduro. Recibió 174 votos
a favor y 19 en contra (Australia, Brasil, Canadá, Colombia,
Corea del Sur, Ecuador, El Salvador, EEUU, Georgia, Gran Bretaña,
Guatemala, Honduras, Islas Marshall, Israel y Paraguay). Eso indica
cuál es el grado de legitimidad del Juanito Calamidad Guaidó y
quién se la otorga.
Aquí hay que hacer otra
mención
al petro, la moneda digital de Venezuela, concebida como
un intento para superar el bloqueo económico-financiero impuesto por
EEUU y sus secuaces y que sí está sirviendo para ello en parte
sorteando las monedas occidentales, dólar y euro, en las
transacciones internacionales.
El salario mínimo en
Pakistán está en torno a las 20.000 rupias paquistaníes (119,23
dólares estadounidenses) mensuales, o 769,23 rupias paquistaníes
(4,59 dólares estadounidenses o 4,08 euros) por día, según datos
publicados el 30 de junio de 2021.
Que no os engañen, niños
y niñas, los auténticos magos ni son reyes ni vienen de oriente, vienen de abajo. Y no una vez al año, sino todos
los putos días.
Que el régimen más
poderoso del planeta encarcele a un periodista por su actividad
profesional es sencillamente un descarado y obvio acto de totalitarismo propio de una dictadura. Seamos claros, el secuestro de Assange no es
un asunto en absoluto complicado. El gobierno más poderoso del
planeta, con la sumisa complicidad de los vetustos y clasistas
tribunales británicos, quiere encarcelar de por vida a un periodista por exponer sus
crímenes de guerra. Es así de simple. Este no es un asunto tan
complejo que haya que dejarlo en manos de "los expertos". Este es
un asunto que, más allá del propio Assange, nos compete gravemente a
todo el mundo. O impedimos esta despótica injusticia, o lo
pagaremos con la desaparición total de nuestra ya exigua y menguante
libertad.
Esos poderes que se autoproclaman democráticos y que hoy piden la
cabeza de Assange, son los mismo que, no sólo se han llevado bien con dictaduras y totalitarismos, sino que siempre los han propiciado.