09 junio, 2023

LA DELIRANTE FANTASÍA MILITAR DE ESTADOS UNIDOS — Larry Johnson

 



Larry Johnson – 24/03/2023

   Traducción del inglés: Arrezafe


Hace siete años, el general David Petraeus y el analista Michael O'Hanlon escribieron la siguiente entusiasta oda al ejército estadounidense:


"Estados Unidos tiene hoy en día, con diferencia, el mejor ejército del mundo. Las fuerzas armadas estadounidenses tienen pocas debilidades, si es que tienen alguna, y en muchas áreas, desde la guerra naval hasta la capacidad de ataque de precisión, el poderío aéreo, la inteligencia y el reconocimiento y las operaciones especiales, juegan en una liga totalmente diferente a la de las fuerzas armadas de otros países. Tampoco es probable que esta situación cambie pronto, ya que el gasto en defensa de EEUU es tres veces mayor que su competidor más cercano, China, y representa aproximadamente un tercio de todos los gastos militares mundiales, y el otro tercio proviene de sus aliados y socios. Sin embargo, 15 años de guerra, cinco años de recortes presupuestarios y la debilidad de Washington han pasado factura. El ejército ciertamente no está roto ni inhabilitado para el combate, pero su tamaño y recursos son menores de lo aconsejable, dada la variedad de las amenazas contemporáneas y las misiones para las que debe prepararse. No se necesitan cambios radicales ni construcciones importantes. Pero la tendencia de los recortes presupuestarios debería detenerse, de hecho, revertirse modestamente, y las asignaciones de defensa deberían manejarse de manera más racional y profesional que en los últimos años".


Una de las lecciones que se deben aprender de la guerra en Ucrania, en el aniversario del inicio de la Operación Militar Especial de Rusia, es que Estados Unidos tiene el ejército más caro del mundo, pero no está preparado para combatir contra una primera potencia mundial. Durante el último año hemos aprendido que javelins, stingers e HIMARS no cambian las reglas del juego en Ucrania, donde la guerra ha expuesto la debilidad de la base industrial militar estadounidense y europea. La OTAN ha perdido por completo su capacidad de producir las municiones esenciales para satisfacer las necesidades en el campo de batalla y carece de las reservas de tanques y vehículos blindados que Ucrania pide a diario. Estados Unidos ya no es el gigante industrial que produjo tanques, aviones, portaaviones, destructores y bombas en la Segunda Guerra Mundial.


Por su parte, Rusia continúa avanzando constantemente a lo largo de todo el frente de 1000 millas (no tan rápido como quisieran ciertos generales de poltrona) y está infligiendo bajas masivas a las fuerzas ucranianas. En ningún momento, desde febrero de 2022, ha podido Ucrania organizar un contraataque contra una fuerza rusa numéricamente igual. La tan cacareada ofensiva de Ucrania de agosto/septiembre pasado fue una mera escaramuza contra un reducido grupo de policía militar, que Rusia logró esquivar mediante una táctica y profesional retirada.


El verdadero 'cambio de juego' es la base industrial de Rusia, que posee los recursos naturales, las fábricas y los trabajadores cualificados para producir las armas, vehículos, tanques y aviones que necesita para sostener sus fuerzas armadas en el campo de batalla. La Administración Biden, los medios y los "expertos" en Estados Unidos no logran comprender esta realidad. Por el contrario, continúan repitiendo la falacia de que la economía rusa está hecha jirones, que se ahoga bajo el peso de las sanciones estadounidenses.


Un comentarista de este blog ejemplifica la ilusión de la mayoría de los estadounidenses sobre la destreza del ejército de EEUU:


"Estados Unidos derrotó a Irak de manera decisiva en 2003.

Estados Unidos aplastó a los talibanes y a Al Qaeda de manera muy decisiva en 2001-2002.

El ejército estadounidense expulsó al ejército iraquí de Kuwait y luego lo aplastó en 1991, en unos pocos días.

El ejército estadounidense ganó casi todos los enfrentamientos importantes contra los comunistas vietnamitas.

El problema es que EEUU sufre la misión impuesta por políticos idiotas y contratistas codiciosos; pero el ejército de los EEUU es lo bastante efectivo como para destruir al enemigo y ocupar su territorio".


Esto es pura mamarrachada. Es cierto que en 2003 las fuerzas estadounidenses tomaron control de buena parte del territorio de Irak y ocuparon Bagdad. Pero el ejército iraquí carecía de fuerza aérea y artillería eficaz. ¡Bravo! Estados Unidos golpeó a un niño en una silla de ruedas. No olvidemos que las políticas de los Estados Unidos en Irak también engendraron una insurgencia mortal y condujeron al nacimiento de ISIS, que llevó a cabo épicos ataques terroristas en Europa, Medio Oriente y Estado Unidos. Irak evidenció la impotencia del poderío militar estadounidense para crear un orden político estable.


Ciertamente, cuestiono la inteligencia de una persona que pregona que "EEUU aplastó a los talibanes y a Al Qaeda en 2001-2002", ignorando alegremente la ignominiosa derrota de EEUU en Afganistán en agosto de 2021. Los talibanes, que supuestamente vencimos, recuperaron Kabul y obligaron a los Estados Unidos a una retirada de pánico. Ah, sí. Estados Unidos abandonó a su suerte a miles de afganos a quienes había prometido proteger.


Y luego está el fantasma de Vietnam. "Ganamos todos los enfrentamientos importantes contra los comunistas vietnamitas". ¿De veras? Matar a Viet Cong en selvas y montañas no impidió que los norvietnamitas barrieran y derrotaran al gobierno de Vietnam del Sur. Una vez más, el poder militar de EEUU fue impotente para crear un resultado político que sirviera a sus intereses nacionales.


La mayoría de los estadounidenses se entregan a la fantasía de que simplemente se trata de emplear más fuerza militar (es decir, más cencerro). Esta locura continúa poseyendo a la clase política que controla Washington y no muestran signos de ceder en su empeño de destruir a Vladimir Putin y transformar mágicamente a Rusia en un lacayo de Occidente. Eso es lo que está en juego en la guerra de Rusia en Ucrania, y la mayoría del pueblo ruso, no sólo sus líderes políticos y militares, son muy conscientes de esta amenaza.


Estamos siendo testigos del final de la era en la que la fortaleza de la economía de EEUU y su control de la economía mundial a través del petrodólar permitieron a Washington llevar a cabo sus múltiples y temerarias expediciones militares en el extranjero. Los siguientes gráficos son señales de advertencia de que la economía de EEUU se enfrenta a una convulsión creciente que hará muy difícil que Washington continúe con la extravagante financiación del gobierno y el ejército ucranianos.






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Cómo las prácticas económicas de Roma y Grecia tienen que ver con la crisis bancaria de hoy — Pepe Escobar

 

La Constitución de los Estados Unidos

Lo que Rusia ha iniciado y está llevando pacientemente a cabo, es algo de mayor envergadura y alcance que la derrota, ya consumada, de la OTAN en Ucrania: está arruinando al imperio. Un imperio en decadencia que en su desesperación recurre, inútilmente, a las más abyectas tretas y artimañas terroristas.

Loam


SPUTNIK – 16/05/2023


El nuevo libro del profesor Michael Hudson, "El colapso de la Antigüedad: Grecia y Roma como punto de inflexión oligárquico de la civilización", es un evento importante en este año. Parafraseando al filósofo marxista Antonio Gramsci, el viejo orden geopolítico y geoeconómico está muriendo y el nuevo está naciendo a una velocidad vertiginosa.


La tesis principal del profesor Hudson es absolutamente devastadora: se propone demostrar que las prácticas económicas y financieras en la antigua Grecia y Roma —los pilares de la civilización occidental— prepararon el escenario para lo que está sucediendo hoy frente a nuestros ojos: un imperio reducido a una economía rentista, colapsando desde dentro.


Y eso nos lleva al denominador común en cada sistema financiero occidental: se trata de deuda, que inevitablemente crece por interés compuesto.


Ahí está el problema: antes de Grecia y Roma tuvimos casi 3.000 años de civilizaciones en Asia occidental haciendo exactamente lo contrario. Todos estos reinos sabían de la importancia de cancelar las deudas. De lo contrario, sus súbditos caerían en esclavitud; perderían sus tierras a manos de un grupo de acreedores ejecutores y estos, generalmente, tratarían de derrocar al poder gobernante.


El filósofo griego Aristóteles lo enmarcó sucintamente:


"Bajo la democracia, los acreedores comienzan a hacer préstamos y los deudores no pueden pagar. [Entonces] los acreedores obtienen más y más dinero, y terminan convirtiendo una democracia en una oligarquía, y luego la oligarquía se hace hereditaria, y tienes una aristocracia".


El profesor Hudson explica claramente lo que sucede cuando los acreedores toman el control y "reducen todo el resto de la economía a la esclavitud": es lo que hoy se llama "austeridad" o "deflación de la deuda".


Entonces, "lo que está sucediendo en la crisis bancaria de hoy es que las deudas crecen más rápido de lo que la economía puede pagar. Y así, cuando las tasas de interés finalmente comenzaron a ser elevadas por la Reserva Federal, esto causó una crisis para los bancos".


El autor del libro también propone una formulación ampliada: "El surgimiento de las oligarquías financieras y de tenencia de tierras hizo permanente el peonaje por deudas y la servidumbre, con el apoyo de una filosofía legal y social pro-acreedor que distingue a la civilización occidental de lo que sucedió antes. Hoy se llamaría neoliberalismo".


Luego se propone explicar a fondo cómo se solidificó este estado de cosas en la Antigüedad, en el transcurso de más de cinco siglos. Uno puede escuchar los ecos contemporáneos de "represión violenta de las revueltas populares" y "asesinato selectivo de líderes" que buscan cancelar las deudas y "redistribuir la tierra a los pequeños propietarios que la han perdido a los grandes terratenientes".


Oligarquías depredadoras y "despotismo oriental"


El veredicto es despiadado: "Lo que empobreció a la población del Imperio Romano" legó un "cuerpo de principios legales basados en los acreedores al mundo moderno".


El profesor Hudson desarrolla una crítica devastadora de la "filosofía darwinista social del determinismo económico": una "perspectiva autocomplaciente" ha llevado a que las instituciones actuales de individualismo y seguridad de los contratos de crédito y propiedad —que favorecen los créditos de los acreedores sobre los deudores y los derechos de los propietarios sobre los de los inquilinos— se remontan a la antigüedad clásica como "desarrollos evolutivos positivos, alejando a la civilización del 'despotismo oriental'".


Todo eso es un mito. La realidad era una historia completamente diferente, con las oligarquías extremadamente depredadoras de Roma librando "cinco siglos de guerra para privar a las poblaciones de libertad, bloqueando la oposición popular a las duras leyes favorables a los acreedores y la monopolización de la tierra en latifundios".



Así que Roma, de hecho, se comportó muy parecido a un "Estado fallido", con "generales, gobernantes, recaudadores de impuestos, prestamistas y mendigos de alfombras" exprimiendo plata y oro "en forma de botín militar, tributo y usura de Asia Menor, Grecia y Egipto".


El ensayista muestra cómo las economías griega y romana en realidad "terminaron en austeridad y colapsaron después de haber privatizado el crédito y la tierra en manos de oligarquías rentistas". ¿Te suena eso a una situación contemporánea?


Y, sin embargo, este enfoque del páramo romano ha sido descrito lujosamente en el Occidente moderno como trayendo una misión civilizadora al estilo francés ante "los bárbaros", mientras lleva la carga del proverbial hombre blanco. Podría decirse que el nexo central de su argumento está aquí:


"La ley de contratos de Roma estableció el principio fundamental de la filosofía legal occidental que otorga a los créditos de los acreedores prioridad sobre la propiedad de los deudores, eufemizado hoy como 'garantía de los derechos de propiedad'. Se minimizó el gasto público en bienestar social, lo que la ideología política actual llama dejar las cosas al 'mercado'".


Era un mercado que mantenía a los ciudadanos de Roma y su imperio dependientes para las necesidades básicas de los ricos mecenas y prestamistas, y del pan y los circos, del subsidio público y de los juegos pagados por los candidatos políticos, que a menudo pedían prestado a oligarcas ricos para financiar sus campañas.


Cualquier similitud con el sistema actual liderado por el hegemón no es mera coincidencia. Hudson señala:


"Estas ideas, políticas y principios prorrentistas son los que el mundo occidentalizado de hoy está siguiendo. Eso es lo que hace que la historia romana sea tan relevante para las economías de hoy que sufren tensiones económicas y políticas similares".


Además, recuerda que los propios historiadores de Roma —Tito Livio, Salustio, Apiano, Plutarco, Dionisio de Halicarnaso, entre otros— "enfatizaron la subyugación de los ciudadanos a la servidumbre por deudas".


Incluso el Oráculo de Delfos, en Grecia, así como poetas y filósofos, advirtieron contra la codicia de los acreedores. Sócrates y los estoicos advirtieron que "la adicción a la riqueza y su amor al dinero era la principal amenaza para la armonía social y, por lo tanto, para la sociedad".


Y eso nos lleva a cómo esta crítica fue completamente eliminada de la historiografía occidental. "Muy pocos clasicistas", señala Hudson, siguen a los propios historiadores de Roma describiendo cómo estas luchas por la deuda y el acaparamiento de tierras fueron "los principales responsables del declive y la caída de la República".


Hudson también nos recuerda que los bárbaros siempre estuvieron a las puertas del Imperio: Roma, de hecho, fue "debilitada desde dentro", por "siglos y siglos de excesos oligárquicos".


Así que esta es la lección que todos deberíamos extraer de Grecia y Roma: las oligarquías acreedoras "buscan monopolizar los ingresos y la tierra de manera depredadora y detener la prosperidad y el crecimiento".


Plutarco ya estaba en ello: "La codicia de los acreedores no les trae ni goce ni beneficio, y arruina a aquellos a quienes perjudican. No labran los campos que quitan a sus deudores, ni viven en sus casas después de desalojarlos".


Cuidado con la pleonexía


Sería imposible examinar completamente tantas ofrendas preciosas como el jade que enriquecen constantemente la narrativa principal. Aquí hay algunas pepitas de oro (y habrá más. El profesor Hudson me dijo: "Estoy trabajando en la secuela ahora, retomando las Cruzadas").


Él nos recuerda cómo los asuntos de dinero, la deuda y los intereses llegaron al Egeo y al Mediterráneo desde Asia occidental por comerciantes de Siria y el Levante, alrededor del siglo VIII antes de Cristo.


Pero "sin una tradición de cancelación de la deuda y redistribución de la tierra para restringir la búsqueda de riqueza personal, los jefes griegos e italianos, los señores de la guerra y lo que algunos clasicistas han llamado mafiosos [por cierto, eruditos del norte de Europa, no italianos] impusieron la propiedad de la tierra ausente sobre la mano de obra dependiente".


Esta polarización económica seguía empeorando constantemente. Solón canceló las deudas en Atenas a finales del siglo VI, pero no hubo redistribución de la tierra.


Las reservas monetarias de Atenas provenían principalmente de las minas de plata, que construyeron la armada que derrotó a los persas en Salamina. Pericles puede haber impulsado la democracia, pero la agitada derrota que enfrentó Esparta en la Guerra del Peloponeso (431-404 aC) abrió las puertas a una oligarquía adicta a la deuda.


El problema con Roma es que ninguna narrativa escrita sobrevivió. Las historias estándar fueron escritas sólo después de que la República se había derrumbado. La Segunda Guerra Púnica contra Cartago (218-201 antes de Cristo) es particularmente intrigante, considerando sus connotaciones contemporáneas del Departamento de Defensa estadounidense: el profesor Hudson nos recuerda cómo los contratistas militares participaron en fraudes a gran escala y bloquearon ferozmente que el Senado los procesara.


Todos los que estudiamos a Platón y Aristóteles en la universidad podemos recordar cómo enmarcaron todo el problema en el contexto de la pleonexía ("adicción a la riqueza"), que inevitablemente conduce a prácticas depredadoras y "socialmente perjudiciales". En la República de Platón, Sócrates propone que solo los gerentes no ricos deben ser nombrados para gobernar la sociedad, para que no sean rehenes de la arrogancia y la codicia.


El profesor Hudson muestra cómo eso "también se convirtió en una ocasión para dotar a las familias más ricas de tierras públicas cuando el estado de Roma trató sus donaciones ostensiblemente patrióticas de joyas y dinero para ayudar al esfuerzo de guerra como deudas públicas retroactivas sujetas a reembolso".


Con César, esa era la última oportunidad para que las clases trabajadoras obtuvieran un trato justo. En la primera mitad del siglo I antes de Cristo el político romano patrocinó una ley de bancarrota, anotando deudas. Pero no hubo una cancelación generalizada de la deuda. El hecho de que César fuera tan moderado no impidió que los oligarcas del Senado lo golpearan, "temiendo que pudiera usar su popularidad para 'buscar la realeza'" e ir por reformas mucho más populares.


Después del triunfo de Octavio y su designación por el Senado como Princeps y Augusto en el año 27 antes de Cristo, el Senado se convirtió en una élite ceremonial.


El profesor Hudson lo resume en una frase: "El Imperio Occidental se vino abajo cuando no había más tierra para la toma y no más lingotes monetarios para saquear". Una vez más, uno debe sentirse libre de establecer paralelismos con la difícil situación actual del hegemón.


El gran acto revolucionario del capitalismo industrial fue, de hecho, liberar a las economías del legado feudal del señorío ausente y la banca depredadora, pero también retrocedió cuando las clases rentistas regresaron al capitalismo financiero.


Y eso nos lleva a lo que él considera "la gran prueba para la división de hoy": "Si es simplemente para que los países se liberen del control de EEUU y la OTAN de sus recursos naturales e infraestructura, lo que se puede hacer gravando la renta de los recursos naturales —gravando así la fuga de capitales de los inversores extranjeros que han privatizado sus recursos naturales—. La gran prueba será si los países de la nueva mayoría global buscarán elevar a toda la mano de obra, como pretende hacer el socialismo de China".


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07 junio, 2023

No. Semejante propaganda delirante no ganará la guerra

 


Moon of Alabama – 07/06/2023

   Traducción del inglés: Arrezafe


No sé qué estarán fumando el columnista del Washington Post David Ignatius o los funcionarios de la administración Biden con los que está hablando, pero debe ser algo extraordinariamente fuerte:


"El lunes, los funcionarios de la administración se sintieron alentados por un progreso mayor de lo esperado, ya que las unidades ucranianas han atravesado zonas fuertemente minadas, avanzando entre cinco y 10 kilómetros en algunos lugares del extenso frente. Eso ha generado esperanzas de que las fuerzas ucranianas puedan seguir avanzando hacia Mariupol, Melitopol y otros lugares controlados por Rusia a lo largo de la costa, cortando así el puente terrestre".


El "empuje" consistió en atacar a un pequeño saliente ruso en la línea del frente, cerca de Velyka Novosilka en el centro de este mapa.



Ampliándolo, vemos la actual línea del frente tal como se muestra en el LiveUAmap (mapa pro ucraniano).



Utilizando la función cronológica 'Tiempo' de dicho mapa, podemos observar la línea del frente de la misma zona hace una semana.



Haciendo uso de la escala situada en la parte inferior derecha del mapa, podemos ver que el único "progreso" de las fuerzas ucranianas (en la parte superior izquierda) fue de unos dos kilómetros de profundidad en un frente de cuatro kilómetros de ancho. Conquistaron dos hileras de árboles situadas en campo abierto. Ningún asentamiento de la granja fue "liberado" por las mencionadas fuerzas.


Aquí se muestra el mismo lugar representado en el mapa del Instituto neoconservador pro-ucraniano para el estudio de la guerra.



Nos muestra la misma historia. Una vez más, el "progreso" de las fuerzas ucranianas se limitó a algunas líneas de árboles en medio de un campo abierto y llano.


Un "progreso" con un costo enorme:


Durante tres días de operaciones de combate en todos los frentes, Ucrania perdió un total de 3.715 hombres, 52 tanques y 207 vehículos blindados de combate, 134 camiones, 48 cañones de artillería de campaña, así como cinco aviones, dos helicópteros y 53 drones.


Las pérdidas de Rusia fueron notablemente menores: "En total, 71 militares del grupo combinado murieron y otros 210 resultaron heridos mientras rechazaban la ofensiva enemiga. Quince tanques, nueve vehículos de combate de infantería, dos camiones y nueve armas fueron eliminados".


¿Propaganda rusa, dices? ¿Sí? Tal vez quieras reducir esas cifras a la mitad para obtener los "datos reales", y aún así seguirían siendo pérdidas enormes.


Gilbert Doctorow señala que el ejército ucraniano no está dirigido por generales, sino por el departamento de relaciones públicas. En consecuencia, podemos concluir que la demolición de la represa Kakhovka es una maniobra de distracción destinada a ocultar las desastrosas pérdidas padecidas por las FFAA ucranianas los últimos días.


El ministro de Defensa ruso, Sergei Shoigu, manifestó que el daño ocasionado a la presa tuvo como fin permitir la transferencia de fuerzas ucranianas a otro frente (traducción automática):


"Esta noche, el régimen de Kiev cometió otro crimen terrorista: la central hidroeléctrica Kakhovskaya fue volada, lo que provocó la inundación de grandes áreas".


El ministro agregó que el objetivo del ataque a la central hidroeléctrica Kakhovskaya por parte de Kiev es transferir unidades de las Fuerzas Armadas de Ucrania (AFU) de Kherson a la zona de la ofensiva.


Señaló el motivo por el cual el régimen de Kiev había volado las estructuras de la central hidroeléctrica. "El propósito de estas acciones, según los datos disponibles, es el siguiente. Al no haber logrado éxito alguno en las operaciones ofensivas, con el fin de fortalecer su potencial, el enemigo se propone transferir unidades y equipos de Kherson al frente en el que se desarrollan su operaciones ofensivas, lo que debilita significativamente sus posiciones en la zona de Kherson".


Mi lectura de la situación es diferente. Con la presa intacta, cualquier cruce significativo del bajo Dniéper supondría un peligro, dada la capacidad del otro lado de liberar el agua de la presa. Con la presa volada, durante una semana o dos la inundación convertirá las zonas a lo largo del río en un pantano. Pero pasadas dos semanas más o menos, el agua se habrá ido y entonces será posible un cruce masivo sin la amenaza de ser anegado. Esta lectura se basa en varios informes sobre las unidades de transporte de pontones transferidos a Ucrania:


Rusia ha dependido de vías fluviales sin puentes y de otras características geográficas para sus medidas de seguridad. A medida que las unidades-puente blindadas ucranianas comiencen a surgir en la batalla, Rusia se verá desafiada por la aparición repentina de unidades ucranianas de rápido movimiento en áreas poco defendidas.


Las unidades-puente están entre las últimas piezas que Ucrania necesita para iniciar realmente la ofensiva. El hecho de que estén siendo donados precisamente ahora, sólo puede interpretarse como una señal de que los expertos estadounidenses confían en que Ucrania está finalmente lista para emplear su nuevo equipo móvil de manera efectiva, a gran escala y en grandes operaciones ofensivas.


En cualquier caso, es obvio que Shoigu está mejor informado que yo.


Pero, volvamos a los delirios “informativos” de Ignatius :


"Puede que pasen varias semanas antes de que los resultados de la campaña ucraniana sean palpables, pero Kiev ya ha logrado extender la lucha estancada a Bakhmut, la ciudad oriental amargamente disputada que fue zona cero durante todo el invierno”.


Ejem...: Ucrania fue derrotada por completo en Bakhmut y ya no está en posesión de ningún territorio en dicha ciudad.


Pero si quieres insistir en ello, los rusos seguramente lo agradecerán.


Publicado por b el 7 de junio de 2023 a las 11:14 UTC | Enlace permanente


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06 junio, 2023

La negación clasista de las clases — Michael Parenti

 



Fragmento extraído de “Blackshirts & REDS” (1997), libro de Michael Parenti.

   Traducción del inglés: Arrezafe


Aquellos que ocupan los círculos superiores de riqueza y poder son muy conscientes de sus propios intereses. Si bien a veces difieren seriamente entre sí en temas específicos, exhiben una cohesión impresionante cuando se trata de proteger el sistema de clases existente de poder corporativo, propiedad, privilegio y lucro.


Al mismo tiempo, se cuidan mucho de no alentar la conciencia pública acerca del poder de clase que ejercen. Evitan la palabra clase, especialmente cuando se emplea en referencia a ellos mismos como "clase propietaria", "clase alta" o "clase adinerada", pero sobre todo lo que menos les gusta es ser políticamente denominados como "clase dominante".


En este país, la clase dominante se ha afanado mucho para dar la impresión de que no existe, que no posee la mayor parte de casi todo y que no ejerce una tremenda y desproporcionada influencia sobre los asuntos de la nación. Tales precauciones son en sí mismas claros síntomas de una aguda conciencia de sus intereses de clase.


Sin embargo, los miembros de la clase dominante están lejos de ser invisibles. Sus posiciones de mando en el mundo empresarial, su control de las finanzas y la industria internacionales, su propiedad de los principales medios de comunicación y su influencia sobre el poder estatal y el proceso político son, hasta cierto punto, asuntos de dominio público. Si bien puede parecer cosa sencilla aplicar el término clase a aquellos que ocupan los niveles más altos del mundo, la ideología de la clase dominante descarta cualquier aplicación del término, situándolo despectivamente en la "teoría de la conspiración".


El término clase también es tabú aplicado a los millones que hacen el trabajo social por el que suelen recibir salarios miserables, la "clase trabajadora", un término que se excluye como 'jerga marxista'. También está prohibido referirse a las "clases explotadoras y explotadas", porque entonces se está hablando de la esencia misma del sistema capitalista, la acumulación de riqueza corporativa a expensas del trabajo.


La palabra clase es un término aceptable cuando está precedido por el adjetivo tranquilizador 'media'. Todos los políticos, publicistas y expertos se entusiasman con la clase media, objeto de su apasionada preocupación.


La muy admirada y muy compadecida clase media está supuestamente habitada por personas virtuosamente autosuficientes, libres del presunto despilfarro de aquellos que habitan los niveles más bajos de la sociedad. Al incluir a casi todos, la "clase media" sirve como un concepto convenientemente amorfo que enmascara la explotación y desigualdad de las relaciones sociales. Es una etiqueta de clase que sirve para negar la realidad del poder de clase.


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04 junio, 2023

«Jugando con los salarios y su diversificación, las fuerzas contrarrevolucionarias fabricaron el “precariado”»

 


Fragmento (inicial) del artículo de Jacques Fradin «Signification politique de la théorie de la valeur», publicado en lundimatin, núm. 346, el 5 de julio de 2022. 

Enlace al artículo completo en castellano: Jacques Fradin / Significado político de la teoría del valor.




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Lo que tradicionalmente, y de modo concentrado, se ha llamado «teoría del valor» es el núcleo de lo que no menos tradicionalmente se ha llamado «crítica de la economía política».


Con la única condición de que no se triture inmediatamente esta supuesta «crítica de la economía política» y se la reduzca a una papilla que puede venderse bajo diferentes etiquetas: economía alternativa, contraeconomía, contraexperticia económica, etc.


Porque la crítica de la economía política es un análisis, una deconstrucción del orden capitalista; donde la sociedad capitalista no es analizada o criticada sólo en términos económicos o de contraeconomía, sino que, de forma más general, es deconstruida en términos de una sociología o antropología deconstructivas o críticas.


La sociedad capitalista —no la economía capitalista (que dejaría a la sociedad indemne o autónoma)— es un orden total, una «ingesta» global; un orden que es a la vez «espiritual» (o religioso), organizador completo de los rituales cotidianos o habitus (metro, trabajo, sueño), político —con la propaganda totalitaria de la «democracia» (lo que deberíamos llamar capitalo-parlamentarismo o despotismo racional)—, y finalmente, y quizás, económico, siendo la producción de «bienes» y servicios desmilitarizados sólo un señuelo, the wealth appeal [el atractivo de la riqueza]


La teoría del valor no es el punto de partida de una contraeconomía o de una contraexperticia económica, una contraexperticia que se expresaría en términos de contabilidad del tiempo de trabajo, o en términos de planificación del trabajo (siendo el «valor-trabajo» una noción típicamente reaccionaria).


Para decirlo más técnicamente, la teoría del valor no es una teoría (alternativa o antigua, «clásica-ricardiana») de los precios y de los intercambios o de los asientos contables (los asientos «reales» en términos de trabajo, siempre la contabilidad del trabajo).


Es una teoría de la ordenación autoritaria del mundo en términos contables: ¿por qué y cómo existen los «precios», los indicadores numéricos, la evaluación universal, las cuentas y las contabilidades (y un montón de expertos contables o agencias de calificación), la moneda y las operaciones financieras (siendo las «finanzas» sólo la última forma de comparabilidad universal: los productos derivados)?


¿Cómo se impone esta red de evaluación (en la base de la numerización o digitalización universal, la informática) o de medición contable monetaria, de «puntuaciones» (rating), hasta hacerse invisible, «espectral»? ¿Por qué se concibe comúnmente (e ideológicamente) como un «orden social natural»?


¿Cómo se reproduce regularmente este orden, aunque sea de forma muy caótica y a la manera de las sociedades antiguas bajo dominación religiosa? La guerra es un elemento central en estas reproducciones erráticas.


La teoría del valor —siempre que se reformule en términos de una «teoría de la medida-valor monetario contable» (esto se aclarará más adelante; véase la Bibliografía 1 y 2, y el trabajo pionero de Isaak Rubin)—, esta teoría reconstruida permite desplegar una crítica del orden capitalista y plantear la deconstrucción (el análisis crítico) de este orden en términos de despotismo neofeudal; lejos de la asociación propagandística entre capitalismo y «democracia».(1)


El análisis crítico-político del capitalismo, capitalismo descrito en términos de un despotismo más o menos autoritario (desde el liberalismo político hasta el fascismo), es lo que desarrolla la llamada crítica de la economía política y su núcleo, la teoría del valor.


Nunca hay que plantear la cuestión de la «economía» en el sentido ordinario («¿cómo economizar el trabajo?»).


Nota:

(1) En la actualidad hay muchos libros que exploran el «tecnofeudalismo». Mencionaremos sólo uno, una especie de manual policopiado sobre la cuestión del renacimiento despótico neofeudal: Michel Luc Bellemare, Techno-Capitalist-Feudalism, 2020.


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