08 diciembre, 2021

Hipocresía en Cuba se escribe con EFE — José Manzaneda

 


LA HAINE - 08/12/2021


Protestas que solo existieron en medios y redes sociales


La "marcha opositora" que prometía movilizar a tanta gente en Cuba, para el 15 de Noviembre, fue un absoluto fracaso. No hubo protestas. Tampoco "militarización" del país, explicación mentirosa de agencias y medios que habían promocionado la marcha, a bombo y platillo, durante más de un mes.


Y que, tras el fiasco, siguieron dando promoción a una protesta que se mantendría –así lo anunciaron– hasta el 27 de Noviembre. Pero llegó ese día, ¿y qué ocurrió? Que se produjeron grandes marchas, de hasta cien mil jóvenes, en La Habana y otras ciudades de Cuba . Pero en respaldo a la Revolución. Y la prensa internacional siguió a lo suyo: hablando de unas protestas que solo existieron en medios y redes sociales.


Mientras nos hablaban de "represión" en la Isla, sin una sola imagen de policías apaleando a personas, los medios siguieron olvidándose de Colombia donde, desde los Acuerdos de Paz, han sido asesinados 1.270 líderes y lideresas sociales. O de Chile donde, desde 2019, la acción de los Carabineros en actos de protesta ha provocado 56 muertes y 460 lesiones oculares graves.


De toda la prensa occidental, la española sacaba sobresaliente en hipocresía. El diario ABC decía que la “represión” en Cuba “se podía oler”. ¿Será porque no se pudo… ver? La que sí se pudo ver fue la dura represión de la policía española, con tanquetas incluidas, contra la huelga del metal en Cádiz . Que el ABC calificó como… "altercados".



Unánime fue la denuncia, desde medios y gobiernos europeos, de la cancelación de credenciales, durante apenas unos días, a la corresponsalía en La Habana de la agencia pública española EFE. Una agencia, por cierto, que jamás ha informado sobre la suspensión de credenciales y otros actos hostiles, en EEUU, contra otros medios públicos, como Russia Today o el iraní Press TV. Tampoco sobre la reciente expulsión de Honduras de Adriana Sivori y Carlos Montero, corresponsales del también canal público teleSUR. Adriana Sivori ya sufrió, en 2009, un secuestro por parte del gobierno de facto en Honduras, tras informar al mundo de un golpe de estado tapado y blanqueado por medios como EFE.


Agencia que ha denunciado, reiteradamente, los "actos de repudio", en Cuba, contra ciertos artistas aliados del gobierno de EEUU. Pero que jamás ha dicho una palabra sobre los actos de repudio, amenazas, vetos y cancelación de conciertos a artistas cubanos en Miami, por el pecado de no manifestarse contra el gobierno cubano. Es el caso de Buena Fe , Tony Ávila , Haila María Mompié (24)… Y otros que consiguieron levantar su veto a cambio de condenar públicamente al gobierno cubano: es el vergonzoso mea culpa de Gente de Zona, Descemer Bueno o Yulién Oviedo. ¿El mutis de la agencia EFE sobre todo esto tendrá que ver con su acuerdo de colaboración con el Ayuntamiento de Miami, firmado en 2014 ?


Nos hablan de la injusta expulsión de un profesor cubano por motivos políticos (28). Que se lo digan a Adrián Almazán, profesor despedido de la Universidad de Deusto, en el País Vasco, por sus clases críticas con el capitalismo. Y de cuyo caso no leeremos una palabra en la prensa corporativa española.


Como tampoco leeremos nada sobre los hilos que mueven las "espontáneas" protestas en Cuba: 20 millones de dólares anuales del gobierno de EEUU, para financiar a 54 organizaciones "anticastristas" y decenas de medios de comunicación ; becas de estudio para líderes “disidentes”, como Saily González ; y una entidad, subordinada al Grupo de Acción Política de la CIA, llamada "Fuerza de Tarea de Internet para Cuba", dedicada a la generación masiva de fake news y al inflado artificial de la contestación, mediante miles de bots en redes sociales.


En el Nuevo Herald de Miami acaban de publicar un artículo que propone –leemos textualmente– "proporcionar entrenamiento militar y armas a la oposición", porque "el fin del régimen cubano llegará muy probablemente como resultado de una oposición violenta alentada por la ayuda militar de EEUU". ¿Se imaginan que en la prensa cubana se pidiera ayuda militar para derrocar al régimen de EEUU? Imaginen… qué ocurriría.


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07 diciembre, 2021

TRABAJO: fabricando muelles

 

"El sistema capitalista no precisa de individuos cultivados, sólo de hombres formados en un terreno ultraespecífico que se ciñan al esquema productivo sin cuestionarlo."

Karl Marx





06 diciembre, 2021

"Los estadounidenses se encuentran entre las personas más ignorantes del mundo" — Michael Parenti

 


"Podría disparar a la gente en la Quinta Avenida y no perdería votos". Donald Trump


En lo que respecta a la historia, los estadounidenses se encuentran entre las personas más ignorantes del mundo. Las encuestas muestran que un gran porcentaje de ellos no conoce la diferencia entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Muchos creen que Alemania y la Unión Soviética fueron aliados en este último conflicto. Pocos han oído hablar de la invasión multinacional de la Rusia soviética en la que Estados Unidos participó. Muchos nunca han oído hablar de Hiroshima y no tienen ni idea de que Estados Unidos arrojó una bomba atómica sobre esa ciudad, ni saben por qué EEUU estuvo involucrado en la guerra de Vietnam y en otros conflictos armados. Tampoco pueden decir mucho sobre la historia de la agresión perpetrada contra los nativos americanos y la esclavitud infligida a los africanos en EEUU. Los siglos de imperialismo impuesto en Asia, África y América Latina por las potencias europeas y norteamericanas no son, en su mayoría, acontecimientos presentes en la psique colectiva estadounidense, y muchos ni siquiera podrían armar dos frases inteligentes sobre la historia de México, de Canadá, de Puerto Rico o de Cuba, por nombrar a los vecinos más cercanos de Estados Unidos. La mayoría no tiene la menor idea de lo que estaba en juego en la Revolución Francesa, en la Revolución Rusa, en la Guerra Civil Española o en la Revolución China.


Si bien es cierto que los propios estadounidenses no son totalmente culpables de ello. No se les enseña casi nada de estos acontecimientos en la escuela primaria, ni en la secundaria, ni siquiera en el nivel universitario, y lo que se les enseña está generalmente desconectado de las acuciantes realidades político-económicas que permiten que tanto el pasado como el presente se informen entre sí, haciendo que la historia sea significativa para nosotros. Tampoco los líderes políticos, los expertos en noticias y otros formadores de opinión encuentran motivos para situar los acontecimientos actuales en un contexto histórico, especialmente si se trata de aquellos que puedan plantear preguntas problemáticas sobre la situación social del orden actual.


La ignorancia popular cumple su función. Quienes están en la cima prefieren que la gente ignore las lecciones potencialmente problemáticas de la historia (excepto aquellos episodios de la misma que han sido especialmente envueltos en triunfales mensajes nacionalistas y de apoyo al sistema).


Generalmente, cuando se refleja en películas y televisivos dramas, la historia se falsea o se reduce a heroicos actos personales. En este sentido, los medios refuerzan el tipo de historia ficticia que se enseña en las escuelas, la misma que ensalzan los líderes políticos y propagan los llamados medios de comunicación. En Estados Unidos se puede exponer casi cualquier tema en los medios: sexo, escándalos, perversión, depravación y, a veces, incluso la opresión racial y la discriminación de género. Lo que no se puede tocar es el tema tabú: las clases sociales, específicamente la importancia del poder de clase y la lucha de clases.


Cita extraída del libro de Michael Parenti MAKE-BELIEVE MEDIA The Politics of Entertainment (1991) - (Traducción del inglés: Arrezafe)

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TRABAJO: Prácticos de puerto

 














05 diciembre, 2021

“Fui sobornado por la CIA, sociedades secretas y multimillonarios estadounidenses”

 


La independencia de "los últimos en saber" — Iroel Sánchez


En Full metal jacket, la película de Stanley Kubrick sobre Vietnam, hay una escena en la que el oficial estadounidense a cargo de la prensa en la guerra da instrucciones a los periodistas sobre cómo cubrir los acontecimientos en el terreno. No hay espacio para el menor desliz, desde cómo hacer las fotos a una cantante y actriz que llegará para levantar el ánimo de las tropas, hasta la palabra exacta para denominar cada tipo de persona en el bando propio o enemigo, incluso si quienes huyen de la guerra deben ser llamados «evacuados» o «refugiados». Los más mínimos detalles son precisados para cada cobertura y reporte. «Periodistas empotrados» se llamarán tiempo después, en la guerra de Irak, esos que Kubrick ubica en Saigón.


A los no empotrados, los independientes del mando estadounidense que intenten cubrir la guerra fuera de las tropas, les puede salir muy caro. En el primer día de la llegada del ejército estadounidense a Bagdad, en la guerra de 2003, los periodistas que hacían la cobertura desde el Hotel Palestina lo supieron muy rápido, un tanque del US Army los puso en la mira y dos camarógrafos murieron, entre ellos el español José Couso. Nunca hubo justicia para Couso; primero, el gobierno de derecha del PP era parte de la coalición que, en contra de la ONU, invadió el país mesopotámico, luego el de «izquierda» del PSOE sacó las tropas de Irak, pero las instrucciones que recibió desde el State Department, que constan en Wikileaks, prueban que tanto el fiscal general del Estado español, Cándido Conde-Pumpido, como el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, y la entonces vicepresidenta socialdemócrata, María Teresa Fernández de la Vega, pactaron con la embajada estadounidense el cierre del caso. Así es el pluripartidismo de unánime cuando se trata de asuntos que interesan al imperio.


A propósito de Wikileaks, sabemos de la persecución y todo tipo de arbitrariedades impulsadas sucesivamente desde la Casa Blanca por republicanos y demócratas contra este proyecto auténticamente independiente. Quizá debería esperarse que filántropos como George Soros y sus Open Society, que han patrocinado medios de comunicación y «laboratorios de ideas» para Cuba en nombre de las libertades de información y expresión, tuvieran una actitud diferente, sin embargo, cuenta el excolaborador de Julian Assange, Daniel Domscheit-Berg, en su libro Dentro de Wikileaks, que «Julian (Assange) habló con un representante del Open Society Institute (OSI) de George Soros, que le preguntó de dónde sacábamos el dinero para Wikileaks, y dio a entender que el OSI subvencionaba proyectos como el nuestro. Según Julian, este se interesó también por nuestras necesidades, y comentó que no debíamos ser modestos. Por lo que sé, tampoco conseguimos nada». Así son las cosas con el poder, gubernamental o no, pero realmente existente, cuando dices «lo que no quieren que se diga».


¿Y lo que sí quieren? El militar que en Full metal jacket da las órdenes a los periodistas es un oficial de las fuerzas armadas estadounidenses, pero según ha relatado John Stockwell, el oficial de la CIA a cargo del trabajo con la prensa, que permaneció en Saigón casi hasta que los últimos estadounidenses salieran del techo de su embajada colgados de los helicópteros en imágenes que se han hecho icónicas, el trabajo de encargar y colocar historias en grandes medios de comunicación, editoriales, y agencias de prensa es una actividad que la Agencia ha realizado siempre, utilizando periodistas y escritores a los que paga, o fabricándolas y luego pidiendo solo su firma.


En una extensa entrevista que pondremos próximamente en La pupila asombrada, Stockwell, quien también estuvo al frente de la operación de propaganda de la CIA durante la intervención estadounidense para mediatizar la independencia de Angola, cuenta cómo fabricó fakes news sobre las tropas cubanas allí, su colocación en un periódico de la vecina Zambia, donde la agencia AFP los convertía en despachos que luego generaban publicaciones en medios de comunicación de Europa y Estados Unidos. Igualmente, el exoficial de la Agencia relata la colocación de textos completos con ese objetivo en la revista Time y el diario The Washington Post, así como la escritura de numerosos libros por encargo que aún permanecen, sin identificarse como propaganda pagada por la CIA, en importantes bibliotecas estadounidenses.


Pudiera decirse que las anteriores son historias de hace tiempo, y que ya eso no es así, que ha cambiado con el dominio a través de las redes sociales en internet y la concentración creciente de la propiedad sobre los medios, haciendo innecesaria una intervención tan invasiva; pero es muy difícil cambiar de métodos cuando se actúa de modo impune.


Ya en esta década, el periodista alemán Udo Ulfkotte, quien trabajó durante 17 años en el importante diario Frankfurter Allgemeine Zeitung, denunció en un libro de 2014, titulado Periodistas comprados, acciones muy similares a las descritas por Stockwell. Ulfkotte habla de la embajada estadounidense en Berlín enviando pagos a los principales medios de comunicación alemanes, y revela una lista de fundaciones y organizaciones «no gubernamentales» estadounidenses y europeas, y periodistas involucrados con ellas. Se trata del Fondo Marshal, Puente Atlántico, American Academy y Aspen Institute, entre otras. El reportero alemán detalla los temas encargados para escribir, particularmente las campañas de prensa sobre Rusia, Libia y Ucrania, en las que oficiales de los servicios de inteligencia alemanes y estadounidenses les entregaron textos en los que solo puso su firma. También en una entrevista, Ulfkotte explicó lo que puede suceder a quien se niegue a colaborar, con ejemplos de situaciones laborales de colegas suyos. Pero el más contundente testimonio es su propia vida, que terminó de un infarto, a pesar de tener solo 56 años, después de haber denunciado reiteradamente amenazas de muerte e incursiones de organismos de seguridad en su apartamento.


El periodista alemán Udo Ulfkotte, autor del libro Periodistas comprados, murió de un sospechoso infarto. “He sido periodista durante 25 años. Fui instruido para mentir, traicionar y nunca decir la verdad al público. Fui sobornado por la CIA, sociedades secretas y multimillonarios estadounidenses. Los periodistas son utilizados para manipular a la gente.”


Poco hemos podido conocer en la gran prensa occidental sobre lo anterior, tampoco sobre los repetidos ataques a que son sometidos artistas, periodistas e intelectuales cubanos por medios de comunicación financiados desde Estados Unidos para que se plieguen a determinada postura política, pero es de suponer lo que sucedería si un caso como el de Ulfkotte ocurriera en Cuba. La campaña de odio desatada en internet contra los músicos que participaron en el videoclip Con Cuba no te metas es un ejemplo de cómo funciona una maquinaria censora a la que de un lado en los grandes medios solo interesan los artistas e intelectuales cubanos si «protestan contra el gobierno» y silencian un hecho de valor cultural y político protagonizado por personas de reconocida trayectoria artística, mientras la máquina de guerra mediática, especialmente, financiada contra Cuba por Estados Unidos los calumnia, insulta y agrede. Uno de esos agredidos me escribió ante tal situación: «los ataques que me han hecho últimamente, organizados, coordinados y diciendo lo mismo, es lógico que todos responden a una organización rectora. Si me quedaba alguna duda, ellos se han encargado de despejarla».


Las noticias, con excepción de los desastres naturales, no son espontáneas, y aún estos siempre son interpretados y cubiertos periodísticamente con una intencionalidad política. Es evidente que se impone una agenda al mundo, que se derrama en cascada desde los medios de élite (CNN, The New York Times…) hasta el periódico de una pequeña ciudad de provincias. El que pretenda cambiar la agenda debe estar dispuesto a perder fuentes de financiamiento y anunciantes. Si eso no fuera suficiente están las denuncias judiciales, los pleitos y las campañas de descrédito. En el entorno iberoamericano, honrosas y escasísimas excepciones, como La Jornada, de México, confirman la regla que dictamina la muerte, anunciada y ocurrida, de periódicos disidentes como O Diario, en Portugal (con más de mil horas de demandas en los tribunales); el español Liberación (asfixiado económicamente entre los bancos y los distribuidores), o el vasco Egin (criminalizado y clausurado por el gobierno de José María Aznar a punta de metralleta), por solo citar tres ejemplos de cómo funciona la libertad de expresión para los que pretenden una independencia real. Noam Chomsky hace ya tiempo explicó los tres filtros que deciden el contenido de los medios: propietarios, anunciantes y fuentes. Si alguien lo duda, un reciente libro del exdirector del diario español El Mundo, con testimonios impresionantes, a pesar de esperables, se ha encargado de confirmarlo.


Aún es una aspiración lo expresado por Fidel sobre que en nuestra prensa «debe existir la más amplia libertad para que el pueblo utilice esos medios en favor de los intereses de la causa, en la crítica dura a todo lo que esté mal hecho. Creo que mientras más crítica exista dentro del socialismo, eso es lo mejor…», pero es en la nuestra, no en la que Estados Unidos paga para que el país deje de ser de los cubanos y pase a ser de ellos. ¿Es posible el periodismo independiente sin un país independiente?


Con 50 millones de dólares anuales presupuestados –solo públicamente– por el Gobierno de Estados Unidos para hacer propaganda contra Cuba, mientras no ha dejado de proclamar en sus 12 administraciones el objetivo de cambiar el régimen existente en la Isla, ¿es posible pensar que lo relatado por Stockwell y Ulfkotte no ocurra con la producción «informativa» acerca de temas cubanos?


A pesar de ello, los participantes en la telaraña financiero-propagandística contra Cuba hablan de su independencia. Como recomendara recientemente el filósofo argentino Néstor Kohan, deberían leer a Frances Stonor Saunders, autora del libro La CIA y la guerra fría cultural. Stonor Saunders define la guerra sicológica como «la puesta en práctica de forma planificada por parte de una nación, de propaganda y actividades no bélicas que promocionaran ideas e informaciones dirigidas a influir en las opiniones, actitudes, emociones y comportamientos de grupos extranjeros, de un modo que favorecieran los logros y objetivos nacionales». Nada más elocuente que cuando cita a uno de los oficiales de la CIA definiendo la «forma de propaganda más efectiva» como aquella en la que «el individuo actuaba en la dirección en que se esperaba, por razones que creía eran las suyas propias».


No todo es tan explícito como enviar sobres con dinero. Ulfkotte afirma: «No van hacia ti y dicen «Somos la CIA, ¿quieres trabajar para nosotros?». No, te invitan a descubrir Estados Unidos, pagan todos tus gastos y estás cada vez más corrupto… ». Se compra no solo con dinero, también financiando celebridad con viajes, entrevistas, premios e invitaciones a eventos que te hacen sentir importante, aplaudiendo tu «rebeldía», tu «independencia» y tu «objetividad», sobre todo si te convencen de que tu país «necesita nuevos líderes» y tú puedes ser el profeta del cambio, el Vaclav Havel cubano. Stonor Saunders dijo en una conferencia en la Feria del Libro de La Habana de modo terminante: «No tiene sentido discutir estas definiciones, están basadas en documentos del gobierno y proporcionan los principales argumentos de la estrategia de la guerra fría cultural». Pero algunos pueden preferir la tela roja con letras doradas que preside la escena de Full metal jacket que describí al principio de este artículo: «First to go last to know» (Primero en ir, último en saber).


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Bandiera Rossa ~ Avanti Popolo

 




03 diciembre, 2021

El aspirante a Guaidó cubano en Madrid — Volker Hermsdorf

 


Popular Resistance.org – 02/12/2021


El opositor cubano Yunior García Aguilera ha anunciado una “alianza estratégica” de fuerzas opositoras en Cuba, Venezuela y Nicaragua. Esta "alianza" de activistas "enfrentados a la misma dictadura" podría ayudar a "cambiar la realidad en Cuba", declaró en un reportaje publicado este sábado por la agencia de noticias Europa Press(1). Tras reunirse con representantes del partido fascista Vox y del Partido Popular (PP) posfranquista, el cofundador de la plataforma Archipiélago, que aterrizó en Madrid el 18 de noviembre, también se reunió a finales de la semana pasada con el político opositor de derecha Leopoldo López, quien huyó de la justicia venezolana a España hace un año.


Leopoldo López & Yunior García

La conexión con López, responsable de numerosas muertes en los retenes, las llamadas guarimbas, en Venezuela en 2014, permitiría "entender mejor la obra" que García "quería escenificar en Cuba", comentó este domingo el portal cubano Cubadebate(2). López fue condenado a casi 14 años de prisión en 2015 por incitación a la violencia. Tras escapar del arresto domiciliario y participar en un fallido intento de golpe de Estado en abril de 2019, desapareció ilegalmente del país en octubre del año pasado en una operación de camuflaje con el apoyo de la embajada española. Desde entonces, él y su padre, Leopoldo López Gil, eurodiputado del PP, han presionado para que la UE endurezca las sanciones contra Venezuela.


Leopoldo López Gil (PP)


La salida de García también fue organizada por diplomáticos españoles. El hasta ahora desconocido dramaturgo ha estado cada vez más presente en los medios occidentales en las últimas semanas como el “principal iniciador de las nuevas protestas masivas” en Cuba. Cuando las “manifestaciones a nivel nacional” anunciadas para el 15 de noviembre no se llevaron a cabo por falta de presencia de nadie, García partió hacia España un día después para –como él mismo dijo– “reunir nuevas fuerzas”. Las fotografías que documentan la supuesta persecución del oponente por parte del sistema lo muestran caminando sin obstáculos con una gran maleta con ruedas por la Terminal 3 del aeropuerto José Martí de La Habana, desmentían los informes falsos de que García estaba bajo “arresto domiciliario”(3).




Tras su llegada a Madrid, el nuevo niño mimado de la disidencia fue recibido por Vox y políticos del PP, entre otros. En septiembre, y antes en julio, ambas partes presionaron para que se rompiera el diálogo entre Bruselas y Cuba y exigieron sanciones contra la república socialista. Las mociones correspondientes habían sido formuladas por López Gil, entre otros.


El sábado, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, también rechazó categóricamente un diálogo con el gobierno cubano. "En todas las ocasiones, el régimen desperdició la oportunidad de diálogo, redoblando una ideología en bancarrota y un sistema económico fallido que no puede satisfacer las necesidades básicas de los cubanos", dijo Blinken, citado por el canal de propaganda estatal estadounidense RadioTV Martí, citando a Blinken en un comunicado(4).


Al igual que Juan Guaidó, quien se nombró a sí mismo presidente interino de Venezuela con el apoyo de Washington, García amenaza con convertirse en otro peón tragicómico de los estrategas estadounidenses. Y al igual que Guaidó, juzga mal su papel. En Cuba se sentía “como un judío en la Alemania nazi”, explicó en una entrevista al diario español “El Mundo” el 18 de noviembre(5). Sin embargo, dijo que volvería allí para “cumplir su misión”, según cita Reuters(6) en el mismo día. García reveló este sábado al diario digital español “El Objetivo”(7) que su objetivo no era “pasar a la historia, conseguir una calle o una estatua de mármol en un parque, sino cambiar las cosas”.


Notas:

(1) https://www.europapress.es/internacional/noticia-yunior-garcia-plantea-alianza-opositores-cuba-venezuela-nicaragua-porque-encaran-misma-dictadura-20211127090451.html

(2) http://www.cubadebate.cu/noticias/2021/11/28/el-golpismo-los-cria-y-madrid-los-junta/

(3) http://www.cubadebate.cu/noticias/2021/11/17/el-epilogo-del-show-yunior-finalmente-marcha-como-turista-a-madrid/comentarios/pagina-5/

(4) https://www.radiotelevisionmarti.com/a/eeuu-recuerda-primer-aniversario-del-27n-/308082.html

(5) https://www.elmundo.es/internacional/2021/11/18/619667f1fdddffc9aa8b45ab.html

(6) https://www.reuters.com/world/americas/missing-cuban-protest-leader-yunior-garcia-lands-madrid-2021-11-17/

(7) https://theobjective.com/internacional/2021-11-27/yunior-garcia-alianza-opositores/


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Súper Yunior, dictadura cubana, libertad de prensa y otras falacias




Voces en lucha – 19/11/2021


El 15 de noviembre era la fecha programada. Cuba aparecía en la agenda de los grandes medios. Los altavoces de la razón universal desplegaron al unísono su canto global. Pronto desafinó. Una vez más, con la misma fuerza que infló su ruido, cayó de vacío y silencio. Sin embargo, los cantos de sirena que encubren al capital siguen haciendo mella en las conciencias.


Si en algo ha sabido incidir el desorden que nos ordena, es en el plano de las ideas. Ahí donde diluye su carácter violento. Justamente ese espacio que confirma que el capitalismo es mucho más que un sistema económico. Ese desorden que ordena conciencias y doctrinas no puede aceptar la desobediencia. El pensamiento único jamás toleró disidencias. Y Cuba, hace rato que rompió todos los moldes de lo tolerable. En 1959, cometió la osadía de salirse del tiesto; y lo hizo sin rodeos, por la vía rápida, la de la revolución armada, iniciando así, paradójicamente, la transición a eso que Frei Betto llamó “el nombre político del amor”[1]. Amor y política no es un matrimonio que pueda bendecir la maquinaria más demoledora de la historia de la humanidad. Con la épica cubana, se desparramó la esperanza por América Latina y el mundo. Y la máquina, era de esperar, extendió sus tentáculos de guerra; políticos, judiciales, económicos, militares y por supuesto culturales. Alianzas para el progreso, golpes de Estado, terrorismo paraestatal, bloqueo, medidas coercitivas, contrainsurgencia, asesinatos políticos. Paralelamente, puso a funcionar una arquitectura de guerra cultural y propaganda que tenía como objeto atacar a las conciencias mediante todos los instrumentos a su alcance: cine, publicidad, prensa, radio, televisión, música, arte, agencias no y sí gubernamentales. Financiaron campañas mediáticas, programas de desarrollo, investigaciones, compraron voluntades y cooptaron intelectuales, artistas y escritores muchos de ellos progresistas o de la izquierda marxista. Lo que Néstor Kohan llama “la fabricación industrial del consenso”. El pensador argentino alude al texto de Frances Stonor Saunders, La CIA y la guerra fría cultural, donde a través de entrevistas a exagentes de la Agencia Central de Inteligencia y acceso a documentos desclasificados, ofrece datos sobre


“los abultados millones de dólares que la CIA invirtió en sobornos, pensiones políticas, becas y subsidios a congresos, proyectos académicos, editoriales y revistas “independientes”, destinados a cooptar, neutralizar, confundir o inducir quiebres en los investigadores e intelectuales críticos de Europa del Este, de Europa Occidental y de los propios Estados Unidos. La finalidad de este gigantesco arsenal político y financiero la definió C.D. Jackson (consejero en guerra psicológica de Eisenhower y la CIA): `nos proponemos ganar la tercera guerra mundial sin combatir´. Lo lograron, al menos por ahora”[2].


Se trataba de trabajar en las conciencias individuales y colectivas para construir consensos mediante la aceptación del capitalismo y su razón cultural, no solo como la única posible, sino la única deseable. Herramientas claves para esta tarea son los medios de comunicación, máquinas de crear cultura; de estimular o dilapidar el pensamiento crítico. Todos los recursos son pocos a la hora de mantener la hegemonía. Y un imperio sabe bastante de hegemonía y algo de gestionar recursos.


Lo que contemplamos el día 15 de noviembre en el panorama mediático internacional en relación a Cuba es resultado de años de guerra cultural articulada contra el amor y la política. Las victorias en esa variante de guerra tienen varias ventajas. La más evidente es que no deja huellas de sangre ni ladrillos rotos; la más duradera es la huella que deja en las cabezas, que suelen aceptar mejor las ideas que las balas. Si tomamos como ejemplo el Reino de España, podemos palpar su gran logro hegemónico: la naturalización de posiciones políticas sobreideologizadas. Cuba es una brutal dictadura de la misma forma que la lluvia moja. Si cuestionas que la lluvia moja, probablemente estés loco o mucho peor: seas comunista.


Las tertulias de radio o televisión tenían el día 15 a Cuba en la palestra. Por poner tan solo un ejemplo, Radio Nacional de España comienza la mañana hablando de ausencia de libertad de prensa en Cuba en un debate donde todos los “opinólogos” piensan lo mismo, reproduciendo cada cual con más ingenio la versión monolítica del Norte Global. Los calificativos van desde dictadura hasta jurásico sin obviar otros más moderados propios de la información democrática y plural que se supone representan. Así llevan décadas alimentando una opinión pública sobre Cuba o Venezuela que da por sentado verdades incuestionables sin contraste con la realidad ni juicio crítico.


Quienes acusan han desarrollado la virtud de hacernos creer que hablan desde un espacio de libertad ajeno a lo ideológico. Estos profesionales de la opinión, que tan pronto hablan de Cuba como son expertos en volcanes, Covid-19 o la reproducción del cangrejo blanco de Oceanía, portan y reproducen la verdad única de la llamada “razón occidental”, legítima dueña de la libertad, la democracia y el orden.


La mitología de la libertad de expresión es el arma para deslegitimar desde la lupa del Norte todo orden social que no se ajuste a los cánones del circo neoliberal donde cualquiera puede decir lo que le venga en gana siempre y cuando sea minoritario o no toque ciertos intereses.


La Revolución Cubana es presa perfecta para el despliegue de ese mito. No importa que en Cuba, un país históricamente dependiente, subdesarrollado y bloqueado desde hace 6 décadas, los índices de desarrollo humano estén entre los primeros del mundo. Los datos de esperanza de vida, analfabetismo, escolarización, acceso a la salud o mortalidad infantil alcanzan o superan a los llamados países del primer mundo. Tampoco importa que en medio de un bloqueo criminal Cuba haya producido 5 vacunas contra el Covid-19 (3 exitosas y 2 en fase de pruebas) así como medicamentos para su tratamiento y haya cuidado a su pueblo con medidas de prevención, entre ellas la restricción de la mayor fuente de ingresos del país: el turismo.


Desde el 15 de noviembre, más allá del ruido mediático, lo que vive Cuba es el esperado regreso a la normalidad. Tras el logro vacunal, con el 70% de la población vacunada y expectativas del 100% a fines de año, se restablece el tránsito aéreo y el turismo con 400 vuelos semanales a la isla. Ese mismo día, niñas, niños y jóvenes llenan calles y aulas de vida con el regreso a las escuelas.


Los representantes de la razón de Occidente nunca pondrán el ojo en todo esto. Lo importante es que Cuba ha retirado a la Agencia EFE sus credenciales, devolviendo posteriormente solo 2. La agencia EFE fue fundada durante la Guerra de España por el falangista y varias veces ministro con Franco, Serrano Suñer, quien afirmó que el nombre EFE procede de la letra inicial de Falange y de Fe, su órgano de propaganda. Hoy, renovada y hasta con espacio feminista, sigue siendo una agencia pública al servicio de los intereses del Reino de España. Pero no solo: “tiene un convenio de colaboración con la ciudad de Miami, que la compromete a realizar –leemos- `semblanzas y reportajes que reflejen la realización del sueño americano´ en aquella ciudad”[3]. Sabiendo como sabemos que Miami es el nicho de la mafia anticubana, no hace falta aclarar a qué órbita se ajustan las noticias de la agencia sobre Cuba.


El día 15, los 2 mayores periódicos españoles, uno “progresista” y otro conservador, decían en sus portadas: “El régimen estrecha el cerco a Yunior García, líder del cambio” (El País); “Cuba persigue a Yunior García y reprime a la prensa antes de la Gran Marcha” (El Mundo).


Yunior García es presentado mediáticamente como el rostro de la disidencia cubana. Su perfil se ajusta a las necesidades del consenso internacional. Joven dramaturgo –formado por cierto gratuitamente por la Revolución- autodefinido como “demócrata de izquierdas” y “revolucionario”, de aspecto desenfadado y progre. Pero no es suficiente con eso. Para semejante tarea hace falta preparación y recursos. Llegaremos a eso.


Yunior es el fundador de la plataforma digital Archipiélago. Su figura fue tomando relevancia desde las acciones del Movimiento San Isidro de noviembre de 2020 y las protestas del pasado 11 de julio, siendo el principal promotor de la Marcha Cívica por el Cambio del 15 de noviembre. Ante la negativa del Consejo de la Administración de La Habana Vieja a su solicitud de la marcha, Yunior saldría a caminar desde el parque Quijote hasta el Malecón con una rosa blanca, en solitario y los medios internacionales enfocándole. No lo haría porque según denunció le bloquearon la salida de su casa. Al día siguiente, otros activistas de Archipiélago publicaron en redes que su líder estaba desaparecido, y exigían al gobierno “fe de vida”. Lo que no supimos hasta el miércoles es que mientras sus compañeros denunciaban su desaparición, Yunior se encontraba volando fuera de Cuba. ¿Hacia dónde? Nada menos que al Reino de España, con visa de turista. El dramaturgo afirmó en una entrevista que se quebró por la presión recibida. Sin embargo, según cuenta el diario El País, “fuentes diplomáticas indicaron que desde hace días se estaban haciendo discretas gestiones para el viaje de García. El opositor voló a Madrid el martes en un vuelo de Iberia en compañía de su esposa”[4]. El jueves 18 de noviembre, Yunior da una rueda de prensa con un discurso digno de su condición, afirmando:


«La razón por la que tuve que salir de Cuba fue porque, si me quedaba allí, probablemente no me iban a enviar a prisión, ellos no querían convertirme en un símbolo, si me condenaban, me convertían en un símbolo, si me mataban, me convertían en un símbolo. Ellos necesitaban silenciarme, anularme como persona, bloquearme mentalmente, atacarme psicológicamente, que me desestabilizara. Y casi lo logran».


Suena conmovedor. Su relato es perspicaz. Perfecto para cumplir su papel de víctima. Yunior no define a Cuba como “dictadura” desde posiciones conservadoras, sino desde una pose progresista que llama a abandonar el romanticismo hacia la revolución, afirmando que sus promesas fracasaron derivando en una “tiranía”. “La mayoría de los que hemos lanzado estas protestas somos progresistas”, asevera. Incluso no compartiendo sus posturas, el personaje puede resultar creíble. Siempre y cuando no atendamos a algunos detalles.


Están probados los nexos de Yunior García con organizaciones financiadas por EEUU como la USAID, la NED o el Fondo Carnegie para la Paz Internacional, todas ellas vinculadas a la CIA, ésta última dirigida por su actual director, William J. Burns. En 2018, Yunior participó en Argentina en un proyecto llamado “Tiempo de Cambios y el nuevo rol de las Fuerzas Armadas en Cuba”, de la fundación derechista Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL). En 2019, asistió a talleres de formación de liderazgo impulsados por la NED en Sant Louis University-Madrid Campus, una universidad jesuita vinculada al ejército norteamericano donde completan estudios soldados afincados en Madrid. Allí, uno de los conferenciantes fue el expresidente Felipe González[5].


Yunior García Aguilera (en el centro, de frente a la cámara), durante un taller en la Universidad de Saint Louis en Madrid, en 2019, que fue visitado por el ex presidente español Felipe González


Lo revela quien durante más de dos décadas fue el "agente Fernando" de los órganos de la seguridad del Estado cubano, el doctor Carlos Leonardo Vázquez González, especialista en Medicina General Integral y Oncología, quien asistió junto a Yunior a los talleres[6]. Existen imágenes de Yunior entrando en la residencia oficial del Encargado de Negocios de EEUU en Cuba, de reuniones con Alexander Agustín Marcel, funcionario de Asuntos Cubanos del Departamento de Estado norteamericano, así como una grabación telefónica donde conversa sobre la preparación de la marcha con Ramón Saúl Sánchez, quien atesora un amplio historial terrorista contra Cuba[7]. Todos estos vínculos convierten a Yunior en algo más que en un dramaturgo descontento con "el régimen": en un operador político de la derecha anticubana internacional.


No es casualidad que el destino de Yunior sea el Reino de España, que ya se está convirtiendo en sede de héroes de la libertad que, cómo no, acaparan recién aterrizados todos los focos. Recordemos a nuestro querido Súper López[8]. Súper Junior no llega a la categoría de terrorista como Leopoldo. Su papel es otro, y sin entrar en si finge o no su discurso, lo cierto es que le arropan, y se deja arropar, por intereses de dudosa condición y organizaciones que no solo tienen poco que ver con la izquierda, sino que se dedican a combatirla. El fenómeno Yunior no tuvo el efecto esperado en la isla el 15 de noviembre y algunos tratan ahora de aprovechar el tirón para explotar su figura desde España.


La utilización de personajes de la cultura es una vieja táctica de la guerra cultural. Las conocidas como "revoluciones de colores" tienen el propósito de alentar el caos, la desobediencia y generar escenarios que provoquen revueltas y justifiquen sanciones de organismos internacionales o incluso una intervención, como algunas voces piden sin rubor para Cuba. El objetivo es el cambio de régimen. Es decir, el regreso del capitalismo a Cuba mediante la instalación de un régimen liberal de partidos. La presentada como pacífica Marcha por el Cambio responde a ese patrón diseñado desde fuera de la isla. Juan González, el principal asesor para América Latina del presidente Joe Biden, afirmaba: "EEUU responderá posiblemente con sanciones si se violan los derechos fundamentales del pueblo cubano o se procesa a los promotores de la Marcha Cívica opositora". El intervencionismo contra Cuba no parece que vaya a venir por la vía clásica militar. Los misiles son más sutiles. Complementan al bloqueo y se presentan como ONGs, hablan de democracia y libertad y asumen rostros amables, resilientes y creativos.


Ocurre que el capitalismo no es el único que construye sentidos. Cuba también ha producido sus consensos. La diferencia es que éstos se asientan en los principios de lo humano. En los principios emancipadores de la Revolución y sus logros. Una Revolución que en más de 6 décadas ha logrado crear una cultura política muy celosa de su soberanía y su independencia, porque sabe del sacrificio para alcanzarlas, y sabe que ha sido mediante el horizonte socialista como estrategia. Por eso no sirve cualquier líder carismático de la disidencia en la isla. El pensador cubano recientemente fallecido Juan Valdés Paz, contaba en una entrevista a Vocesenlucha:


"A mí siempre me gusta poner este ejemplo: si ahora nosotros tres nos vamos a la cola del pan, pues ahí el consenso debe ser del 5%, porque está todo el mundo protestando por el pan –uno solo, está mal hecho, en fin–. Pero según tú te vas moviendo de tema, vas moviendo el consenso, hasta el consenso más alto. Cuando llegues al tema de la patria, la independencia, la soberanía, ahí el consenso es sobre el 90, permanentemente. El que esté por fuera se considera un apátrida. Entonces la política gringa, estúpidamente, mantiene la cuestión nacional en el centro de la hostilidad. Tampoco tienen otro remedio, porque una vez que la Revolución está consolidada, se la tienen que tragar completa"[9].

Joel, un buen amigo, trabajador humilde de un barrio popular de La Habana, nos comenta:


"a Yunior le pagaron para que hiciera barullo. Estoy totalmente convencido, si antes me quedaba alguna duda, que en Cuba hay muchos más revolucionarios que contra. La gente, aunque sepa que la situación está dura y se quejen, no quiere un cambio social, quieren mejorar, solo mejorar. Si algún día se logra burlar el bloqueo, digo burlar porque ellos no lo van a quitar, sería que la mayoría de países se unieran y dijeran no al bloqueo, la gente entonces estará mejor".


La llegada de la pandemia ocurrió en un momento muy complicado para Cuba ante el recrudecimiento del bloqueo norteamericano impulsado por Trump. A eso se sumó la pérdida del ingreso del turismo y la paralización propia de las medidas de confinamiento. Nadie niega que en Cuba hay dificultades, ni el propio presidente Díaz-Canel, quien fue a conversar directamente con la gente que salió a las calles el pasado 11 de julio, en unas protestas donde se mezclaron sectores pacíficos molestos por la crisis económica, con actos violentos y vandálicos, y una agenda bien articulada desde fuera de la isla. Los altavoces globales y los centros de inteligencia están preparados para en momentos de debilidad descargar su arsenal.


La guerra mediática forma parte de las llamadas guerras híbridas o de cuarta generación, que no son más que una expresión del imperialismo. Ese palabro pasado de moda, sigue estando en plena forma y se hace más necesario que nunca para mantener el poder en tiempos de crisis, pandemias e incertidumbres.


La libertad de prensa en el capitalismo funciona como un embudo atascado; en su ancho espectro, inmóvil, la verdad única, incuestionable; en su cuello, bloqueando el progreso, el pensamiento crítico, antisistémico, subversivo, terrorista. La censura no existe. Los raperos presos por cantar son leves disfunciones del sistema. La verdadera censura es más sutil y opera como autocensura. Los periodistas ya no son periodistas sino mercenarios de la información al servicio de "la verdad" del grupo que paga. Para mantener el trabajo, solo hay que ser fiel a su posición ideológica. Rebelarse contra eso implica el despido y posiblemente el ostracismo.


Las corporaciones del caos riegan sus verdades aplastantes disparando a las conciencias mediante armas de distinta condición. En la guerra contra la isla, el papel de las nuevas formas de comunicación es clave. Las redes sociales se han convertido en el nuevo territorio para el despliegue de guerra. Operadores a sueldo completan la labor de los algoritmos.


En la era de la información crece la confusión. En ella no caben las certezas. Mucho menos la subversión al estado de ideas imperante. Cuba régimen maligno, dictadura opresora, isla encerrada en sí misma, revolución frustrada, fallido experimento socialista. Demostración palpable de que el sueño comunista no es posible. De que otro mundo no es posible. El amor y la política se divorciaron para siempre.


Perdidos en la vorágine de la nube, vagabundeamos ansiosos en busca de un click que complete nuestra condición imperfecta. Hoy que los credos religiosos decaen en Occidente, no existe más dios que lo digital. Danos pues hoy, padre mediático, la información nuestra de cada día, por el resto de los días, amen.


Notas:

[1] Javier Larraín, Frei Betto: “El socialismo es el nombre político del amor”, Correo del Alba, 12/3/2019

[2] Néstor Kohan, Marx y la teoría crítica latinoamericana, Trinchera, Caracas, 2015, p. 29

[3] Cubainformación, https://afly.co/qxy6

[4] El País, 17/11/2021 https://elpais.com/internacional/2021-11-17/yunior-garcia-principal-promotor-de-las-protestas-en-cuba-aterriza-en-espana.html

[5] Ver Wikipedia, https://youtu.be/qL2uO70bTxc y Paco Azanza Telletxiki, Cubainformación

[6] Ver PALABRA PRECISA: Entrevista con el Agente Fernando

[7] Cubainformación, 27/10/2021 https://afly.co/qy36

[8] Vocesenlucha, Superlópez, villano Maduro y Planeta Canalla, 1/12/2020

[9] Entrevista a Juan Valdés Paz (I), La Habana, diciembre de 2019, en vocesenlucha.com


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01 diciembre, 2021

Fantasiosos estimulantes para mantenernos distraídos — Michael Parenti

 


"Generalmente, los críticos de los medios burgueses tratan los asuntos y experiencias personales como algo más profundo y significativo que los asuntos o experiencias derivadas de problemas sociales más amplios y de mayor calado. En Europa, en 1931, el desempleo machacaba a la población, el fascismo cobraba fuerza, Hitler estaba a punto de hacerse con el poder en Alemania, mientras en París una destacada figura artística, Jean Cocteau, presentaba Sang d'un Poete, una película que prestaba seria atención, aunque no muy edificante, al tema de la masturbación. Huelga decir que Sang d'un Poete fue ampliamente aclamada por la crítica en la prensa burguesa y el mundo del arte, siendo ampliamente comentada por personajes de la cultura. Probablemente no haya nada intrínsecamente malo en hacer una película sobre la masturbación, incluso en tiempos políticamente convulsos. Lo malo es cuando los medios de comunicación en su conjunto y en perpetua sesión masturbatoria de propaganda, aprovechan cualquier estimulante fantasioso para mantenernos distraídos de las realidades sociales de nuestro mundo."


Cita extraída del libro de Michael Parenti MAKE-BELIEVE MEDIA The Politics of Entertainment (1991) - (Traducción del inglés: Arrezafe)


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"Todo el mundo pretende ser capitán, hasta que hay que ejercer como tal"

 







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