31 enero, 2026

Venezuela. La verdad detrás del fango mediático — Geraldina Colotti

 


Resumen Latinoamericano – 27/01/2026


En las redacciones de Roma, Madrid y Bruselas se ha consolidado una narrativa tóxica que apunta a presentar la Revolución Bolivariana como un proyecto en liquidación. Aprovechando la complejidad de la nueva reforma de la Ley de Hidrocarburos y las medidas de emergencia adoptadas por el gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, la prensa italiana acusa a Venezuela de ceder ante Trump y de haber revocado las históricas nacionalizaciones de Hugo Chávez. Se trata de un vuelco de la realidad que esconde una verdad mucho más incómoda: mientras Venezuela lucha por su independencia en condiciones de guerra, Europa ya ha firmado su propia rendición energética.


Los diarios italianos, incluso aquellos que se definen como independientes, utilizan un sofisma peligroso: sostienen que si Venezuela permite que una empresa extranjera opere, entonces la nacionalización ha terminado. Esta tesis ignora deliberadamente la diferencia entre propiedad y gestión operativa. ¿Por qué mienten? Porque deben convencer al público europeo de que el socialismo ha fracasado y que la única forma de extraer petróleo es el mercado neoliberal. La realidad es que la propiedad de los yacimientos (Art. 302 de la Constitución) sigue siendo inalienable de la República. El gobierno bolivariano ha puesto en marcha una suerte de Soberanía Adaptativa: impone a los socios extranjeros hacerse cargo de la inversión y del riesgo operativo en un contexto de bloqueo criminal, pero cada barril extraído está sujeto a la fiscalización del Ministerio del Petróleo. No es el mercado el que dicta las reglas, es el Estado el que usa el capital extranjero para romper el asedio. Quien habla del fin de las nacionalizaciones oculta el hecho de que toda infraestructura construida por los privados volverá a la nación al término del contrato.


La prensa italiana evita cuidadosamente explicar la situación de CITGO, la filial de PDVSA en los Estados Unidos, víctima del mayor saqueo de la historia moderna. La tesis de los periódicos es que Venezuela está perdiendo CITGO por deudas no pagadas. ¿Por qué mienten? Porque no pueden admitir que CITGO fue secuestrada ilegalmente y entregada a la farsa del gobierno en la sombra de Guaidó para ser desmembrada por los acreedores amigos de Washington. La presidenta encargada Delcy Rodríguez no está cediendo: está utilizando la reforma petrolera como palanca de negociación. El mensaje enviado a los Estados Unidos es claro: si quieren acceder a las reservas venezolanas (que el Departamento de Energía de EEUU estima en 500.000 millones de barriles), deben reconocer el daño causado por el saqueo de CITGO. Venezuela utiliza su fuerza energética para forzar una mesa de negociación sobre la restitución de miles de millones de dólares arrebatados al pueblo. Negociar bajo presión no es capitular, es ejercer la diplomacia de los pueblos contra la piratería.


Los medios italianos presentan a menudo las “sanciones” como medidas dirigidas contra individuos corruptos. Es una de las mentiras más descaradas. Desde 2015, Venezuela ha sufrido más de 900 Medidas Coercitivas Unilaterales que constituyen crímenes de lesa humanidad. El ataque tecnológico del 3 de enero es la evolución final de esta guerra: del bloqueo de las cuentas bancarias al terrorismo informático contra las infraestructuras críticas para paralizar al país.


La Ley Antibloqueo no es una puerta cerrada al socialismo, como dicen en Roma, sino un escudo legal indispensable. Permite al Estado operar en el secreto necesario para burlar a los drones financieros de la OFAC y garantizar alimentos y medicinas. Presentar estas medidas de supervivencia como un retorno al capitalismo es un acto de cinismo intelectual que solo sirve para justificar el asedio ante los ojos de la opinión pública europea.


Aquí la prensa italiana alcanza la cumbre de la hipocresía: se preocupa por la soberanía venezolana mientras calla sobre la total abdicación de la soberanía italiana. Tras el sabotaje impune del Nord Stream, Italia se ha convertido en un satélite energético de Texas. Los datos que nuestros periódicos no publican son devastadores: en 2025, las importaciones italianas de Gas Natural Licuado (GNL) desde los Estados Unidos se duplicaron, llegando al 45% de la necesidad total. El gas estadounidense les cuesta a los italianos entre un 50% y un 100% más respecto al pasado, y en ciertos picos hasta cinco veces el precio interno de EEUU Italia paga una «vacuna» energética inmensa sin ninguna autonomía de decisión.


Venezuela, en cambio, a pesar del secuestro del presidente Nicolás Maduro y de Cilia Flores, negocia con los BRICS+ e impone condiciones a sus transnacionales. ¿Quién ha perdido realmente la soberanía? ¿El país que defiende sus pozos bajo las bombas tecnológicas o el que compra gas a precio de oro a quien le hizo saltar los gasoductos?


Otro argumento preferido por los periódicos es la crisis de PDVSA, presentada como prueba de la ineficiencia estatal. No dicen, sin embargo, que PDVSA había sido infiltrada por una tecnocracia corrupta que servía a intereses foráneos. Según lo analizado por David Paravisini, muchas deudas reclamadas por las multinacionales eran acuerdos ilícitos entre directivos traidores y empresas extranjeras. La deuda de Chevron, presentada por los medios como una cadena al cuello de Venezuela, ha sido desenmascarada: de una solicitud de 4.000 millones se pasó a menos de 800 millones reales.


La reforma de Rodríguez es un acto de limpieza profunda: recentralizar el mando en el Ministerio significa quitar el petróleo de las manos de los burócratas corruptos para devolverlo a la Inversión Social. El conflicto persiste precisamente porque Venezuela se niega a eliminar el financiamiento de las Grandes Misiones sociales con los ingresos del crudo.


La propaganda trabaja por algoritmos y por estética. Busca vender el modelo de EEUU como la única modernidad posible, callando sobre la crisis social que devora las ciudades estadounidenses entre drogas y pobreza extrema.


Venezuela propone una modernidad multipolar basada en la soberanía de los datos y de los recursos. Colaborando con Rusia, China e Irán, Caracas certifica sus reservas fuera del control de Silicon Valley y de las agencias de calificación occidentales. Este es el verdadero desafío del siglo XXI.


La Revolución Bolivariana no ha cedido. Ha aprendido a luchar en un mundo donde el recurso energético es el arma principal. Decir que el petróleo está en manos de Trump es un insulto al pueblo venezolano que continúa custodiando sus refinerías a pesar del dolor por el secuestro de sus líderes. La soberanía no es un concepto burocrático, es la capacidad de mantenerse en pie cuando todos alrededor se arrodillan. Venezuela está de pie. Es Europa la que parece haber olvidado cómo se está así.


El balance de la gestión de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, en el dramático escenario posterior al 3 de enero de 2026, no puede reducirse a una simple crónica de emergencia. Lo que surge es una verdadera doctrina de la resistencia que hemos definido como Soberanía Adaptativa. Mientras la prensa italiana se afana en buscar signos de rendición en los tecnicismos de la reforma petrolera, los datos reales relatan la consolidación de un modelo que no solo ha protegido a la nación del colapso, sino que ha relanzado su proyección como potencia energética global.


Contra todo pronóstico de las agencias de calificación occidentales, Venezuela cerró el 2025 con un crecimiento del PIB petrolero del 16% y una producción estabilizada en 1,2 millones de barriles por día. El plan Reto Admirable 2026, presentado por Rodríguez, no es un libro de sueños, sino un programa fundado en 19 trimestres consecutivos de crecimiento económico alcanzados bajo el régimen de sanciones más feroz de la historia moderna. La proyección de un incremento de los ingresos del 37% para el año en curso es la respuesta más firme a quienes, desde Roma o Washington, apostaban por el default del Estado bolivariano tras el secuestro del presidente Maduro.


La verdadera victoria política de esta fase reside en el destino de la riqueza. La reforma de la Ley de Hidrocarburos, lejos de privatizar, ha blindado el vínculo entre extracción y justicia social. El modelo de distribución del presupuesto 2026 habla claro: el 53% de los recursos se destina directamente a las Comunas, el 29% a las Gobernaciones y el 15% a las Alcaldías. Mientras que en los países que han abrazado el neoliberalismo —como la Italia del GNL estadounidense— la renta energética termina en los dividendos de las transnacionales, en Venezuela cada barril producido se transforma por ley en salario, salud y alimentación para el pueblo. Es esta la amenaza inusual y extraordinaria que el imperio no puede perdonar.


Con la firma de los primeros contratos de exportación, el gobierno de Delcy Rodríguez ha demostrado que el país no es un actor pasivo en el tablero energético, sino un eje de la integración regional y mundial. La firmeza al reivindicar el derecho a relaciones diversas —con los BRICS+, con China, con Rusia e incluso una agenda energética soberana con los Estados Unidos— marca el fracaso de la estrategia del aislamiento. Venezuela no tiene miedo al mercado mundial porque sabe que posee la llave para sus equilibrios futuros.


En definitiva, la experiencia venezolana de 2026 ofrece una lección brutal a las democracias liberales europeas. Mientras Venezuela defiende su propia soberanía de datos y recursos bajo las bombas de la guerra cognitiva, Europa se descubre frágil, dependiente y desindustrializada por haber cedido su autonomía a Washington.


La resistencia bolivariana demuestra que la soberanía no es un vestigio del pasado, sino la única condición posible para la paz y el desarrollo en el siglo XXI. A pesar del dolor por el secuestro de sus líderes, la Venezuela de hoy no es un país que cede, sino un país que está reorganizando el Estado para una batalla de larga duración. La Revolución no ha terminado; ha entrado en una fase de madurez estratégica donde la flexibilidad táctica sirve para proteger la inquebrantable firmeza de los principios.



29 enero, 2026

Iran: the real plan is NOT regime change — Laith Marouf / Ammar Kazmi

 





ATTRITION Pod - 16 ene 2026

In this episode of ATTRITION, Ammar Kazmi speaks with Lebanon-based journalist Laith Marouf of Free Palestine TV about the foreign-backed riots in Iran, delving into hybrid warfare, betrayal by Western leftists, Zionist influence over the US, and predictions for Iran's future.


Chapters:

0:00 – Preview

1:02 – Introduction

2:04 – How the riots started

4:08 – Why is Iran a target?

6:42 – Leftist betrayal of Iran

10:52 – Zionist infiltration in the West

19:46 – US-Zionist divergence

23:28 – Defeating Jewish supremacism

25:40 – Hybrid warfare

29:17 – Iran’s economic woes

36:52 – Syrianisation of Iran

41:17 – Iran’s internal security

46:12 – Nuclear weapons

50:15 – Open Internet

52:00 – Ongoing US threat?



DEJA DE LAMENTARTE: ¡ACTÚA! — Biljana Vankovska

 

Edificio estatal de Hacienda en Teherán, el 19 de enero de 2026, tras ser incendiado durante los disturbios acaecidos en la capital iraní. Foto: Majid Asgaripourvia


DISAPPEARING ACTS – 29/01/2026

   Traducción del inglés: Arrezafe


Los estadounidenses como rehenes del complejo militar-industrial-mediático-académico-censor


Muchos coinciden en que el cambio de nombre del Departamento de Defensa de EEUU a Departamento de Guerra fue un acto de sinceridad, una forma de quitarse las máscaras y el discurso orwelliano. Tenemos exactamente lo que prometen y lo que vemos. La OTAN, es decir, los aliados europeos (y también Canadá), se ha adaptado a la retórica militar del Pentágono y la Casa Blanca, incluso cuando la amenaza armada se dirige contra integridad territorial de ellos mismos. Nada nuevo por otra parte: normalizar el lenguaje de las amenazas e intervenciones militares ha sido durante mucho tiempo el único mecanismo para "defender los intereses nacionales estadounidenses". No recuerdo que haya sido de otra manera. De hecho, la candidata demócrata en las últimas elecciones, Kamala Harris, prometió que, como comandante en jefe, garantizaría que Estados Unidos conservara "la fuerza de combate más poderosa y letal del mundo".


Así pues, la desesperación provocada por el trumpismo y su avance militar global no debería llevarnos a concluir que «la otra opción habría sido mejor». El problema estadounidense —y nuestro problema global— es que otras opciones se descartan intencionalmente por ser consideradas poco creíbles e «inelegibles». Seamos claros una vez más: Estados Unidos nunca ha tenido un presidente verdaderamente pacífico, pero sí cuenta con una serie de vetustos criminales de guerra con las manos ensangrentadas.


Claro que, a primera vista, parece irónico que, tras establecer una Junta para la Paz, la misma administración que la propicia ordene un ataque inminente contra otro país, Irán. Y no es la primera vez. Para ser claros, la Junta para la Paz es una fachada para legitimar el genocidio y consumarlo. En una entrevista para Al Jazeera, el ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, advirtió que un ataque de Estados Unidos contra Irán sería "inapropiado", e instó a Washington y Teherán a resolver sus problemas de forma diplomática y gradual. ¡Este mismo individuo firmó la "Carta de la Paz" de Trump apenas unos días antes!


Las ambiciones de Trump de establecer la paz mundial son igualmente monstruosas. En conjunto, sumado a lo que sucede en Minneapolis (y no sólo allí, sino allá donde se centre la mirada de los medios y el público), la cuestión de las tendencias fascistas de la política estadounidense cobra legitimidad. La primera lección de ciencias políticas en la universidad es que «la política exterior se deriva de la política interior, y viceversa». Son gemelos siameses de toda política, independientemente de cómo se presente al electorado.


Desafortunadamente, la población estadounidense siempre se ha preocupado más por su propio bienestar, sin importar el costo que pagan otros pueblos y lugares cuyos nombres ni siquiera pueden pronunciar, y mucho menos ubicar en un mapa. Ahora, con razón, protestan contra lo que muchos hemos estado advirtiendo desde hace tiempo: ¡llegará el día en que se les venga encima, y no habrá nadie que los defienda! Ese momento ya ha llegado.


Sin embargo, esto no impide que el Comandante en Jefe, a quien el Congreso ha delegado toda la autoridad, gobierne mediante órdenes ejecutivas y decretos, incluso en política exterior, e inicie nuevas guerras. Una armada masiva, como anunció en su perfil de Truth Social, ha puesto rumbo a Irán. Avanza con rapidez, gran poder, entusiasmo y determinación. Lo que no dice, pero que el mundo sabe, es que detrás del deseo de "balcanizar Irán" (es decir, destruirlo, como destruyeron la ex Yugoslavia) se encuentra el hermano siamés, Usrael.


La Unión Europea participa y aprueba la guerra a su manera: los medios “informan” que «la represión contra los manifestantes en Irán ha sido un punto de inflexión para los europeos. Por eso ayer lograron superar sus diferencias y decidieron imponer sanciones al CGRI (Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán)».


Si, hasta ayer, el secuestro de un presidente legítimo resultaba impactante, ahora, por primera vez, las fuerzas armadas de un país soberano (que, por cierto, tienen derecho a la legítima defensa según el Artículo 51 de la Carta de la ONU) son declaradas "organización terrorista". Si uno busca información sobre el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI), inmediatamente se encontrará con narrativas que lo califican de fuerza paramilitar bajo el liderazgo del Ayatolá y simplemente parte de las fuerzas armadas. De nuevo, la vieja batalla de las narrativas: Irán es demonizado al instante, a pesar de que el país nunca ha cometido una agresión alguna contra otro Estado. En la retórica oficial iraní, la Guardia Revolucionaria es una "institución popular"; recluta voluntarios y brinda asistencia en desastres naturales, operaciones de rescate, pandemias y demás [algo similar a La Unidad Militar de Emergencias (UME) de las Fuerzas Armadas españolas]. En otras palabras, es una combinación de ejército, protección civil y movimiento patriótico antiimperialista. Recuerdo que las fuerzas de defensa yugoslavas solían definirse de forma similar.


Pero si logran convencerte de que el CGRI disparó contra su propio pueblo porque es antipopular, y no porque 2.000 o 3.000 agentes extranjeros (principalmente del Mosad) intentaron un golpe violento en Teherán, entonces te creerás cualquier mentira. Para hacerlo aún más irónico, al mismo tiempo, en EEUU, tropas de la Guardia Nacional están desplegadas en las calles de las ciudades reprimiendo duramente a los más débiles, a los diferentes, a los pobres... ¿Por qué? Para que Washington y otras ciudades destaquen por su mayor belleza y orden. Seguridad y orden, según ellos.


¿Por qué importa esto? Porque hace apenas unas semanas, debatíamos, incluso en círculos afines, el sangriento saldo en las calles de las ciudades iraníes. Mi postura de principios, entonces y ahora, es la misma: incluir en nuestras preocupaciones la represión contra los manifestantes en Irán es contraproducente para todos los que abogan por la paz. Atacar a Irán ha estado desde hace tiempo en la agenda del Pentágono, cuya intención, de una forma u otra, es destruir tanto a la población como al tejido social.


Muchos de nosotros, como observadores y personas que hemos experimentado los "remedios" y las "misiones civilizadoras" occidentales, debemos solidarizarnos con Irán y condenar al verdadero culpable (incluso cuando se trata del así denominado régimen de Teherán). Lo primero es lo primero.


Plantear si la intervención de Trump en Irán busca distraer a la población estadounidense de sus violentas y destructivas políticas internas no es más que una pregunta retórica que yo considero inútil. El ciudadano estadounidense ha estado "distraído" durante generaciones, incluso antes de Vietnam. Es analfabeto, insensible, incapacitado por la propaganda y un sistema educativo diseñado para mantenerlo como rehén del complejo militar-industrial-mediático-académico-inquisidor. No deberíamos esperar nada de la población estadounidense, salvo que empiecen a darse cuenta de que ahora van realmente a por ellos, a por cualquiera que se oponga a la locura oficializada en casa. Pero a todos los demás, debemos exigirles un compromiso de principios contra la agresión hacia un país que no representa ninguna amenaza, ni para Estados Unidos ni para el mundo, porque dicha agresión también nos alcanzará a nosotros, solo que ahora en forma de una tercera guerra mundial.



27 enero, 2026

Sam Torabi: Iran draws its strength from society itself

 






Al Mayadeen English  25 January 2026

In The Proximate Aspect, Iranian researcher specializing in strategic affairs and international relations, Sam Torabi, challenges the long-standing assumption that Iran can be destabilized from the outside, arguing that the Islamic Republic draws its strength from society itself, a reality its adversaries consistently fail to grasp.


Torabi also addresses whether US intelligence agencies and Mossad miscalculated their ability to spark a color revolution in Iran, pointing instead to a state that has repeatedly turned pressure into cohesion.


He also warns about foreign-funded networks operating inside Iran, describing their role in manufacturing chaos as more destructive than ISIS.


"What is the cause of Iran's economic stagnation? Would surrendering to the West save Iran economically?" are questions that are answered throughout the episode.


00:00 Introduction

03:03 Who is Sam Torabi?

04:24 Popular legitimacy of the Iranian regime

07:40 Failure of regime-change efforts in Iran

10:40 Iran’s unexpected technological superiority

15:47 Iranian economic crisis

19:03 Iran's future: Shaped by principles or by pragmatism?

21:33 What happens to a society bled dry?



En cuanto cesan las mentiras, todo se derrumba — Caitlin Johnstone

 



Catlin's Newsletter – 27/01/2026


Las mentiras se vuelven tan tediosas...


Los iraníes quieren que su país sea bombardeado.


Hamás decapitó a 40 bebés.


Las manifestaciones pro palestinas provocaron la masacre de Bondi.


Hay una base terrorista debajo de cada hospital.


Los medios de comunicación informan objetivamente sobre todo lo que acontece en el mundo.


Vives en una democracia donde los votos del pueblo influyen en las acciones de tu gobierno.


Somos los buenos en todos los conflictos extranjeros.


Estados Unidos comete errores de vez en cuando, pero actúa con buenas intenciones y estamos mejor con ellos a cargo del mundo.


La gente rica es rica porque es más inteligente y trabaja más duro que los demás.


El capitalismo está funcionando relativamente bien para todos.


El mundo funciona más o menos como te lo enseñaron en la escuela.


La innovación tecnológica y la industria motivadas por el lucro nos rescatarán de las consecuencias ecológicas de la innovación tecnológica y la industria motivadas por el lucro.


No importa que estemos destruyendo nuestra biosfera porque estamos a punto de partir hacia las estrellas y colonizar el espacio en cualquier momento.


Todos los problemas de tu país son culpa de la otra facción política dominante, y puedes solucionar esos problemas concentrando todo tu cabreo en las personas de la otra facción.


Ahora no es el momento para la política revolucionaria.


No se puede permitir que la gente diga lo que quiera sobre su gobierno y sus aliados.


El éxito consiste en ganar mucho dinero, poseer muchos bienes y ganarse el respeto de las instituciones más grandes e influyentes de nuestra sociedad.


Si no puedes o no quieres ganar mucho dinero y obtener muchas posesiones, eres malo y deberías sentirte mal contigo mismo.


Tu sentido de la autoestima debe basarse en tu eficacia para hacer girar los engranajes de la industria y darle al sistema exactamente lo que quiere de ti.


Todo esto es normal. Todo este sufrimiento, muerte, destrucción, guerra, caos, explotación, injusticia, pobreza y abuso es lo normal. Quienes quieren cambiar las cosas son anormales y deben ser considerados sospechosos.


Tedioso.


No son más que mentiras, mentiras, mentiras, de principio a fin.


Vivimos en una civilización erigida sobre mentiras, fabricada con mentiras y sostenida por mentiras. En cuanto cesan las mentiras, todo se derrumba.


Empiezan a inculcarnos mentiras en cuanto tenemos la edad suficiente para aprenderlas, y no dejan de inyectarlas en nuestro cerebro hasta que morimos. No es de extrañar que nos volvamos cada vez más miserables, disfuncionales y locos.


Bajo este imperio de la mentira, la soberanía mental significa purgar a fondo todo el dañino adoctrinamiento inserto en todos tus niveles cognitivos y perceptivos, hasta que puedas pensar libremente y percibir el mundo con claridad. Es un arduo proceso, largo y difícil, pero necesario si quieres forjar una relación veraz con la realidad y aprender a ver las cosas tal y como realmente son.



26 enero, 2026

El fantasma de Estados Unidos hecho carne

 


"Miren el cadáver purulento de la podredumbre estadounidense embutido en un traje que no le encaja, la sordidez de un estafador, la cobardía de un evasor, la glotonería de un parásito, el racismo de un miembro del Ku Klux Klan, el sexismo de un canalla de baja estofa, la ignorancia de un borracho tabernario y la avaricia de un depredador. Todo tintado de naranja con aerosol y exhibido cual cerdo premiado en una feria provincial. Ni presidente ni siquiera hombre. Solo la destilación enfermiza de todo lo que este país jura no ser, pero siempre ha sido: arrogancia disfrazada de excepcionalismo, estupidez presentada como sentido común, crueldad vendida como firmeza, avaricia exaltada como ambición y corrupción venerada como evangelio. Es el fantasma de Estados Unidos hecho carne, un ídolo de calabaza podrida demostrando que cuando una nación se arrodilla ante el dinero, el poder y el odio, no sólo pierde su alma, sino que defeca esta obscenidad inflada y la llama su líder".


Oliver Kornetzke



25 enero, 2026

"Explotación, Dominación, Extorsión, Desposesión del resto del mundo, han sido las reglas" — Andrés Piqueras

 



LA REGLA DE LA FUERZA PARA DAR LUGAR A UN NUEVO ORDEN


BLOG DE ANDRÉS PIQUERAS – 25/01/2026


"El mundo basado en reglas" del Imperio Occidental de 500 años está dejando paso a un mundo todavía por concretarse, pero redefiniéndose en función de nuevas fuerzas. Y la Fuerza se está usando por el Imperio para hacer ver qué nuevas reglas quiere imponer.


Es decir, sí, efectivamente, se trata de la regla de la Fuerza antes de que esa Fuerza imponga nuevas reglas que ya no necesiten ejercer explícitamente la Fuerza, bastando por lo general con su amenaza. Así ha sido regularmente a lo largo de la Historia.


Por si acaso quedaba alguna duda, el presidente de gobierno alemán, el inefable Merz, lo dijo claramente hace unos días: "ya no debemos confiar exclusivamente en la fuerza de nuestros valores, también debemos recurrir al valor de nuestro poder". Y a renglón seguido añadir: "hacer del ejército alemán el más fuerte de Europa". ¿Para qué?, ¿para atacar a quién? Eso ya no lo dijo.


En estos momentos, sin embargo, además de todo ello, lo que está en juego es la posible definitiva expiración del modo de producción capitalista o bien la zambullida en su verosímil larga agonía una vez constatada su decrepitud. Quedando por ver también hacia qué degenerará, o bien si dará paso a un modo de producción que libre a la humanidad de su (auto)holocausto.


De momento, por primera vez en 500 años, el Imperio Occidental tiene enfrente unas fuerzas que pueden llegar a superarle en todos los ámbitos. Así que reacciona de la única manera que sabe: haciendo la Guerra, destruyendo, generando Caos. Una Guerra Sistémica Permanente o una Guerra Mundo concebida como Guerra Total por fases o etapas, de largo plazo.


De manera que para quienes hoy se rajan las vestiduras, como si las "reglas" que funcionaban hasta ahora fueran democráticas y no el resultado de la imposición de un Sistema Mundial construido a sangre y fuego, dolor y muerte, expropiación y miseria, por las potencias coloniales a lo largo de los siglos, y en lo reciente por USA tras la segunda Gran Guerra, hay que decirles que lo que está haciendo la misma potencia cada vez más dominante y menos hegemónica, es cambiar de jugada ante su declive y el ascenso de otros.


Explotación, Dominación, Extorsión, Desposesión del resto del mundo, han sido las reglas. El "libre comercio" la coartada para saquear a discreción. Por eso cuando ya no se gana con él, se declara inválido, y el Imperio despliega sin cesar guerras económicas, aranceles, proteccionismo… Quienes siguen empeñados en presentar todo ello como la pesadilla de una locura personal, véase de Trump, desconocen de qué va esto y de qué ha ido a lo largo de la Historia. Véanse nuestros grandes medios de masas, nuestros insignificantes políticos profesionales y nuestros opinólogos mediáticos, que no tienen ni la menor idea –o en el mejor de los casos fingen no tenerla– de la profundidad de las raíces del mal ni de lo que acarrea la degeneración de un Sistema.


EE.UU. como actual líder (autonomizado y echado al monte, y por tanto cada vez menos líder colectivo) del Imperio, desconstruye su propio orden creado en la segunda mitad del siglo XX, burla todas sus reglas. Hace tiempo que viene desconociendo y hasta repudiando las decisiones de Naciones Unidas (y del Consejo de Seguridad) que constituyen la legalidad internacional que ellos hasta ahora controlaban tan bien. Y tras boicotearla repetidamente decide proclamar que la ONU ya no les vale.


El grupo de los poderosos de Davos, lo acabamos de ver, parece empezar a explicitar que quiere hacer las nuevas (no)reglas por sí mismos –sin disimulos institucionales–, pero no se ponen de acuerdo en cómo y en quiénes quedarán desfasados del nuevo mundo. Los europeos son conscientes de que a ellos les toca las de perder, pero no se ponen de acuerdo o siquiera conciben cómo “protestar” ante el jefe. Mucho menos, cómo liberarse de él. Así que se agarran cual clavo ardiendo a no padecer una derrota total en Ucrania y a continuar su suicidio económico contra Rusia como manera de aparentar "ser alguien" (cuando en realidad esto les lleva a ser cada vez menos –desprecio de Trump por medio–).


Mientras tanto, "el jefe" propone una "Junta de Paz" inicialmente pensada para Gaza –sin palestinos en ella, faltaría más–, que en realidad se plantea para el mundo, bajo la propuesta presidencia vitalicia de Trump aunque ya no fuere presidente de su país (en realidad es una presidencia para Estados Unidos, porque de todas formas tantos años de vida no le deben quedar al ególatra). Ya ha juntado a buena parte de sus vasallos más serviles (con el permiso del récord ostentado por Mark Rutte, von der Leyen y Kallas) con la intención de que sirva "para resolver otros problemas en el mundo", a costa de la ONU. Como su puntilla final.


Lo que han discutido los poderosos y los no tanto en Davos no es la Fuerza y el Régimen mundial de Dominación y Explotación, sino si las instituciones que había hasta ahora dominadas por ellos les siguen valiendo o no para esos fines. La facción en el poder del estado profundo de los USA dice que no. Las otrora potencias coloniales europeas no lo tienen claro, porque, repito, en el nuevo orden de la Fuerza que se trama, ellas pintan poco. Así que diversifican sus tácticas para hacer alianzas de países medianos frente a las grandes potencias que se vislumbran en adelante, o incluso intentan seducir a eso que hoy llaman el "Sur Global" de cara a hacer remedos o imitaciones de "multilateralismo", con ellas incluidas.


Pero mientras se piensan cómo no quedar en la poquedad definitiva, USA continúa intentando debilitar a Europa y a Rusia al mismo tiempo. Arruinando a Europa bajo el pretexto de las sanciones a Rusia, beneficiándose del suministro de armas e hidrocarburos.


¿Así que tenemos una OTAN contra la OTAN según se acentúa la contradicción entre la estrategia militar de Washington y los intereses económicos europeos? ¿Durará mucho más esa alianza del terror?, ¿y la UE? Las contradicciones internas de Estados europeos en caída libre de su papel mundial no prometen mucho futuro a esa entidad supraestatal creada para proteger y promover los intereses del Gran Capital, sobre todo del financiero.


Por su parte, en su zona de máximo control del hemisferio occidental, ¿Estados Unidos pretenderá también –además de Groenlandia– apropiarse de Canadá, el Estrecho de Panamá e incluso de Islandia? El Cono Sur americano ya lo tiene merced a la intervención estadounidense –ya sin tapujos– en sus procesos electorales y la imposición de serviles imitadores de Trump, ¿cerrando así todos los pasos interoceánicos Atlántico-Pacífico? Para el resto sur y centro del continente, lo que está en curso son golpes de Estado cada vez menos disfrazados de distinta manera y palo duro o amenaza no disimulada del mismo. La delincuenciación de sus sociedades.


En suma, estamos, efectivamente, ante "una redistribución integral del poder que marcará una época" https://eng.globalaffairs.ru/articles/great-redivision-bezrukov/, pero esto no ha hecho más que comenzar.


El conjunto de indicadores que tenemos en curso indica que todo tiende a que al menos "un mundo post-occidental" saldrá de esta nueva regla de la Fuerza (cuanto menos el fin del dominio exclusivo de ese engendro conceptual que llamaron "Occidente"). Pero también se está jugando no sólo la autodestrucción humana, ni la posibilidad de un nuevo modelo económico que rija la economía mundial, tal vez, sólo tal vez, incluso la entrada en un modo de producción superior, socialista. Las décadas futuras lo irán perfilando si es que la geoestrategia del Caos y la Guerra contra el Mundo Emergente no precipita las cosas mucho antes. Y China tendrá mucho que decir en ello.


Entretanto, todo esto pasa ante la boba mirada de nuestros medios de difusión de masas, que no saben cómo tapar la deslegitimación del orden que hasta ahora habían legitimado, y que tampoco saben cómo van a poder legitimar la Fuerza que se despliega para abrir paso al que viene, que, de realizarse las pretensiones del Imperio, será mucho más brutal que el que ya tenemos (por difícil que parezca), en el que la Necropolítica (estados de excepción, de exclusión y "de asedio", así como la acentuación de la marginación, la fronterización del mundo, la paramilitarización de las sociedades –USA como poderoso ejemplo–, el terrorismo patrocinado, los golpes de Estado…), será característica principal de un Tanatocapitalismo o capitalismo en su fase terminal.


Las contradicciones se le abren al Sistema por todos lados, rompiendo sus costuras. Pero ante los desesperados cantos de sirena de sus opciones neofascitas (para intentar salvarle disciplinando –y militarizando– por doquier) y la claudicación y el abandono del Estado, hay una posibilidad también para que las poblaciones reaprendan y reemprendan proyectos de autogestión, de lucha colectiva, de socialización de los medios de vida que les van quedando.


Quién sabe. Todo está por decidir. 2026 probablemente clarificará el principio de lo que viene. Será duro. La lucha colectiva organizada y el internacionalismo son nuestras únicas armas.



Michael Parenti: Capitalism's Apocalypse- Why the plutocrats can't save anyone, not even themselves

 


In this talk Michael Parenti discusses how capitalism is incompatible with democracy and human survival. Recorded at NoneSuch Space, Oakland, CA on 8/23/2008 by Martin Spencer Davies for TUC radio. .


RIP Michael Parenti



24 enero, 2026

Pepe Escobar: la ruptura China en Davos

 



Observatorio de la crisis – 24/01/2026


El hecho que verdaderamente importa es que se espera que China reemplace a Estados Unidos como principal mercado de consumo del mundo.


El viejo mundo está muriendo y el nuevo mundo lucha por nacer: ahora es la época de los monstruos.

Antonio Gramsci


Davos 2026 fue un caleidoscopio demencial. La única forma posible de hundirse en el fango era ponerse los auriculares y recurrir a la Banda de Gitanos, rompiendo barreras sónicas y ahogando una serie de eventos francamente aterradores, incluyendo una conexión Palantir-BlackRock, el encuentro entre las grandes tecnológicas y las grandes financieras; el «Plan Maestro» para Gaza; y el profundo desconcierto en la diatriba de neo-Calígula, aquí en la versión de 3 minutos.


Luego estaba lo que los medios dominantes del Occidente fragmentado erigieron como un discurso visionario: la mini-obra magna del Primer Ministro canadiense Mark Carney, completa con una –qué otra cosa– cita de Tucídides (“Los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren lo que deben”) para ilustrar la “ruptura” del “orden internacional basado en reglas”, que ya era un zombi que no caminaba desde hacía al menos un año.


¿Y cómo no reírse de la idea, tan rica, de una carta de 400 millonarios y multimillonarios «patriotas» dirigida a los jefes de estado en Davos, reclamando más «justicia social»? En otras palabras: están aterrorizados —en modo Paraíso de la Paranoia— por la «ruptura», en realidad, el colapso avanzado del ethos neoliberal que los enriqueció inicialmente.


El discurso de Carney fue una estrategia astuta y acaparadora de titulares para, según su tesis, enterrar el «orden internacional basado en normas», el eufemismo de moda desde el final de la Segunda Guerra Mundial, para designar la dominación total de la oligarquía financiera angloamericana. Carney ahora solo reconoce una mera «ruptura», supuestamente sellada por las «potencias intermedias», principalmente Canadá y algunos europeos (sin el Sur Global).


Y ahí está la clave: el supuesto antídoto contra la «ruptura» no tiene absolutamente nada que ver con la soberanía. En realidad, es una estrategia de cobertura controlada, una especie de multipolaridad artificial gestionada —nada que ver con el impulso de los BRICS— basada en una mezcolanza difusa de «realismo basado en valores», «formación de coaliciones» y «geometría variable», destinada a mantener vigente la misma vieja estafa monetarista.


Bienvenidos a El Gatopardo de Lampedusa, remezclado: “Todo debe cambiar para que todo siga igual”.


Y todo eso viniendo de un liberal de manual, exgobernador del Banco de Inglaterra. Estos tigres nunca cambian de postura. Las verdaderas palancas del poder —ejercidas por la City de Londres y Wall Street— son totalmente inmunes al antídoto de la «ruptura».


La asociación estratégica multidimensional entre Rusia y China, en constante evolución, ya invalida el sofisticado fraude de Carney, que engañó a mucha gente informada. Al igual que los BRICS, a medida que avanzan en el largo y sinuoso camino hacia una verdadera multinodalidad.


Lo que nos lleva al verdadero mensaje generado por el lugar de reunión limitado y característico de Carney:


Canadá y las “potencias medias” europeas se encuentran hoy no en la mesa, sino en el menú, mientras que neo-Calígula, el gobernante del mundo, puede hacerles lo que la OTAN ha estado haciendo de facto con el Sur Global durante los últimos 30 años.


Todo debe cambiar para que todo siga igual”


Muchos de los que ahora consagran a Carney como el Nuevo Mesías –y un gran defensor del derecho internacional– ignoraron o encubrieron totalmente el genocidio sionista de Gaza; demonizaron a Rusia hasta el fin del mundo y siguen instigando una guerra eterna; y ahora ruegan de rodillas que el neo-Calígula entable un “diálogo” para resolver su autoproclamada apropiación de tierras de Groenlandia.


Elon Musk, por cierto, también se presentó en Davos con poca antelación. Es un gran defensor de la apropiación de tierras de Groenlandia. Musk y otras figuras tecnofeudalistas no pueden evitar sentirse seducidos por el proyecto de convertir ese «pedazo de hielo» (terminología neocaliguliana) en el centro principal de los estados digitales, los sucesores de los estados-nación, supuestamente gobernados por tecnodirectores ejecutivos que se hacen pasar por reyes filósofos.


Combine esto con la conexión entre las grandes tecnológicas y las grandes financieras (en la mesa Palantir-BlackRock) y tendremos a los reyes de la IA liderando el camino, seguidos por los financieros.


El «trozo de hielo», por supuesto, se derretía sin parar en todo el espectro de Davos. Cuando Neo-Calígula anunció que no le haría a Groenlandia lo que le hizo a Venezuela, el alivio colectivo europeo hizo estallar el champán-ómetro.


Le tocó al caniche certificado de la OTAN Tutti Frutti al Rutti, con esa sonrisa perpetua de tulipán holandés marchito, convencer a “Papá” para que fuera indulgente, demostrando una vez más que la UE es una República Bananera, en realidad una Unión, sin plátanos.


Neo-Calígula y el tulipán marchito improvisaron un «marco» para que Estados Unidos obtuviera terrenos en Groenlandia para bases militares y un desarrollo ilimitado de la minería de tierras raras, además de la prohibición obligatoria de proyectos rusos y chinos. Dinamarca y Groenlandia ni siquiera estaban presentes cuando se alcanzó este «acuerdo».


Aun así, todo eso podría cambiar en un instante o en una publicación en redes sociales. Porque eso no es lo que quiere el neocalígula. Quiere ver Groenlandia salpicada de rojo, blanco y azul en un mapa de Estados Unidos.


Aun así, el plan de apropiación de tierras más aterrador que se destacó en Davos fue Gaza. Aquí viene ese insufrible imbécil sionista —el cerebro de la familia pertenece en realidad a su esposa Ivanka—, quien presentó el plan maestro para la «nueva Gaza».


O cómo comercializar el terror… el terror (mis excusas a Joseph Conrad).


Aquí tenemos una campaña de masacre/exterminio masivo acompañada de la toma de lo que ha sido reducido a escombros, lo que conduce a una zona de contención de alta seguridad para palestinos simbólicos, “aprobados”, y propiedades inmobiliarias privilegiadas frente al mar para estafadores inmobiliarios y colonos israelíes.


Todo esto gestionado por una empresa privada, presidida por un neo-Calígula vitalicio, ahora encargado de la anexión, ocupación y explotación de Gaza: una monstruosa apropiación de tierras que entierra de una sola vez un genocidio y lo que queda del derecho internacional; todo ello plenamente aprobado por la UE y un puñado de “líderes” políticos, algunos demasiado aterrorizados, otros básicamente tratando de eludir la ira del neo-Calígula.


La “ruptura” china


Un payaso llamado Nadio Calvino, presidente del Banco Europeo de Inversiones, llegó a afirmar en Davos que la UE “es una superpotencia”.


Bueno, la Historia se resiste a registrar como superpotencia a un sistema que depende totalmente de los EEUU y la OTAN para su defensa, que no exhibe ninguna proyección de poder, que no alberga grandes empresas tecnológicas (las que aún existen están colapsando), que depende en un 90 % de suministros extranjeros de energía y que se está ahogando en deudas (17 billones de dólares en total, equivalentes a más del 80 % del PIB de la UE).


Así que, al final, en medio de tanto ruido y furia absurdos, ¿cuál fue el verdadero punto de inflexión en Davos? No fue la «ruptura» ni siquiera los planes para la apropiación de tierras. Fue el discurso del viceprimer ministro chino, He Lifeng.


Por cierto, el discurso de “ruptura” de Carney estuvo fuertemente influenciado por su reciente viaje a China, donde se reunió con He Lifeng, un serio candidato para suceder a Xi Jinping en el futuro.


En Davos, He Lifeng dejó muy claro que China está decidida a convertirse en “el mercado mundial” y que impulsar la demanda interna está ahora “en lo más alto de la agenda económica [de China]”, como se refleja en el 15º plan quinquenal que se aprobará el próximo marzo en Beijing.


De modo que, sean lo que sean lo que traman los bárbaros, el hecho que importa es que China ya está en plena fase siguiente, en la que se espera que reemplace a Estados Unidos como principal mercado de consumo del mundo.


Esto es lo que se llama una ruptura.