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23 mayo, 2021

Colombia: terrorismo de Estado — Cecilia Zamudio

 


Pensamiento crítico – 05/23/2021


La desaparición forzada es una práctica del Terrorismo de Estado: más de 600 personas han sido desaparecidas por la policía colombiana en tres semanas.

Varios cuerpos de manifestantes que han sido detenidos-desaparecidos por la policía colombiana, han empezado a aparecer flotando en los ríos de Colombia y en fosas clandestinas.


Colombia padece una brutal represión estatal. La policía está perpetrando miles de capturas para intentar sofocar la protesta social. Las fuerzas represivas capturan a los manifestantes e incluso van a las casas a secuestrar a los jóvenes: o para judicializarlos bajo los reiterados montajes judiciales que emplea el Estado colombiano para reprimir la protesta, o para desaparecerlos.


Los organismos defensores de derechos humanos expresan que es muy importante que las personas detenidas intenten gritar sus nombres y apellidos y que la vecindad procure filmar el hecho, para intentar evitar que los secuestrados por la policía sean víctimas del crimen de Estado de la desaparición forzada. Las personas desaparecidas por la policía en tres semanas de Paro Productivo Nacional se reportan por centenares (Defensoría reportaba 548 personas desaparecidas a nivel nacional a 7 de mayo, La Unidad de Búsqueda reportaba 379 personas desaparecidas para el período comprendido entre el 28 de abril y el 7 de mayo. Tan solo en Cali organismos defensores de derechos humanos reportan 206 personas desaparecidas entre el 28 de abril y el 20 de mayo). De algunas de esas personas secuestradas y desaparecidas por la policía, han aparecido los cuerpos sin vida. Los cuerpos de dos jóvenes secuestrados por la policía el 28 de abril aparecieron a inicios de mayo flotando en el río Cauca, en mayo también apareció el cuerpo sin vida de un líder campesino y el cuerpo con signos de tortura de la maestra y sindicalista Beatriz Moreno Mosquera. También han aparecido otros cuerpos de manifestantes torturados, flotando en los ríos, algunos en fosas y otros desmembrados en bolsas, como se puede apreciar en los vídeos y fotografías que, horrorizada, graba la población.


La desaparición forzada es una práctica del Terrorismo de Estado que las fuerzas represivas del Estado colombiano han empleado intensivamente contra la población desde hace décadas, y que están empleando con particular saña durante este Paro productivo: esta práctica inyecta terror y devasta a familias y comunidades.


El pueblo colombiano exige que el Estado colombiano devuelva a los centenares de desaparecidos: a los que todavía tenga vivos en comisarías, batallones militares, almacenes o casas clandestinas de la policía, que los devuelva, y que cese la barbarie policial de la desaparición forzada. Las personas que la policía haya enterrado en fosas comunes y lanzado a ríos, seguirán siendo buscadas y reclamadas incansablemente por sus familias, sus comunidades, y por todo un país que no va a permitir "la desaparición de los desaparecidos". Nos los arrancaron por ser personas dignas que lucharon por todas y todos, no permitiremos que sus nombres se olviden, ni mucho menos que su lucha se apague. El Terrorismo de Estado no logrará callar la lucha social de un pueblo harto de explotación, de precariedad y saqueo capitalista. Colombia llora, Colombia sufre, pero no se rinde.


Las fuerzas represivas del Estado colombiano, desatadas para sofocar la protesta social a sangre y exterminio, van sin placas, disparándole a los barrios con 9 milímetros y fusiles de guerra, disparando lacrimógenas caducadas (lo que las convierte en un veneno letal) incluso directamente contra las casitas de los barrios obreros, hiriendo y asesinando. La policía sigue cada día y cada noche llevándose muchachos para desaparecerlos. Ha llegado al extremo de convertir un centro comercial, en Calipso, en un centro policial de torturas (el almacén Éxito, propiedad del grupo capitalista francés Casino y de la burguesía colombiana). El Terrorismo de Estado en Colombia está asesinando a la población por protestar contra la violencia estructural que cercena millones de vidas, arrojándolas al empobrecimiento más cruel, para que un puñado de multinacionales y explotadores locales incrementen sus fortunas. El oro que se come la burguesía transnacional y colombiana en sus platos "exquisitos", lleva incrustado el dolor y la sangre de todo un pueblo.


Pese a la brutal represión desatada por el Estado colombiano a través de sus herramientas policiales, militares, parapoliciales y paramilitares, el 23 de mayo, a día de 26 de Paro Productivo a nivel nacional en Colombia, siguen masivas las movilizaciones. La clase trabajadora, harta de explotación, rechaza el paquete privatizador del gobierno de Duque y exige condiciones de vida dignas.


El régimen colombiano quiere callar al pueblo asesinándolo y desapareciéndolo, calumniándolo y disparando mentiras en ráfaga a través de los grandes medios de desinformación masiva; cuenta con el silencio cómplice y el trabajo manipulador de los medios propiedad de la burguesía local y transnacional. Hasta las redes dificultan la publicación y censuran los vídeos que más evidencian la represión genocida y las razones profundas del Paro, y además el Estado colombiano tumba la señal de internet reiteradamente.


El gigantesco doble rasero de los organismos internacionales solamente se ha pronunciado de boca pequeña con relación a la represión homicida del Estado colombiano: porque es un Estado amigo del imperialismo estadounidense y europeo y viabiliza el mayor saqueo de los recursos de Colombia, precisamente mediante el Exterminio. Pretenden sofocar el clamor de un pueblo. Pero no lo logran: el régimen genocida, funcional al mayor saqueo capitalista de Colombia, no puede con el pueblo unido. No logra sofocar el Paro ni con Terrorismo de Estado ni con el martilleo de mentiras.


El pueblo colombiano está a punto de cumplir un mes de Paro Productivo Nacional, con mucha solidaridad entre la clase trabajadora, con mucha organización y valentía. Con bloqueos de carreteras como la Panamericana, bloqueos de grandes puertos como el puerto de Buenaventura, bloqueos de vías extractivas por las cuales las multinacionales encaminan las inmensas riquezas de Colombia hacia sus buques de saqueo (como en la mayor mina de carbón a cielo abierto del mundo, El Cerrejón), paro de camioneros, manifestaciones multitudinarias, creaciones y talleres artísticos, talleres productivos populares, mercados campesinos solidarios, encuentros, asambleas, Minga indígena, afro y campesina, Ollas comunitarias, Mamás Capucha, lucha callejera para defender el derecho a manifestarse de las arremetidas de la policía, brigadas médicas, brigadas pedagógicas, primera, segunda y tercera línea, etc. El Paro sigue porque la clase trabajadora exige condiciones de vida dignas.


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Cifras que arroja la brutal represión desatada por el Estado colombiano contra el pueblo en Paro Productivo, contra la protesta social del pueblo que se manifiesta cansado de explotación, precarización y saqueo capitalista.


● Más de 60 personas asesinadas por la policía, ESMAD, militares y paramilitarismo en coordinación con la policía. 52 personas asesinadas por el accionar de la policía entre el 28 de abril y el 20 de mayo, según la organización Defender la Libertad. Y varias personas asesinadas por el accionar encubierto parapolicial de policías operando sin uniforme, o de policías uniformados operando en conjunto con paramilitarismo.


● Centenares de personas víctimas de desaparición forzada, un crimen de Estado de Lesa Humanidad. Las personas desaparecidas por la policía en tres semanas de Paro Productivo Nacional se reportan por centenares. Defensoría reportaba 548 personas desaparecidas a nivel nacional a 7 de mayo. La Unidad de Búsqueda, tras atender las denuncias y recopilaciones 26 organizaciones sociales, entregó sus estadísticas para el período comprendido entre el 28 de abril y el 7 de mayo: 379 serían los manifestantes desaparecidos hasta esa fecha. Tan solo en Cali, organismos defensores de derechos humanos como Buscarles Hasta Encontrarles, reportan 206 personas desaparecidas entre el 28 de abril y el 20 de mayo.


● Miles de personas heridas por el accionar de la policía y demás fuerzas represivas. Decenas de personas mutiladas de sus ojos por la policía. Decenas de defensores de DDHH agredidos.


● Al menos dos decenas de mujeres víctimas de violencia sexual a manos de la policía (las que han podido denunciarlo).


● Miles de personas detenidas, gran parte de ellas por medio de procedimientos arbitrarios, siendo sometidas a tortura y tratos crueles e inhumanos.


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22 febrero, 2021

La poli borroka — David Torres

 


EL MILICIANO – 21/02/2021


Nunca hay que olvidar que las fuerzas del orden son, ante todo, fuerzas. Cuando se ponen a repartir, les da lo mismo que delante haya un niño, una niña o un anciano con unas muletas. Si naciste para martillo, del cielo te caen los clavos. Me imagino que si te dan un casco y una porra y te sueltan de una furgoneta como a un toro según sale del chiquero, lo normal es pensar que estás en medio de una película de gladiadores. Desde mis tiempos en la universidad a mis pinitos como periodista me ha tocado testimoniar a la carrera la labor de unas cuantas hordas de antidisturbios y lo cierto es que en todas las ocasiones tuve la experiencia extrasensorial de estar participando en un circo romano. En el papel de cristiano, para ser exactos.


De la primera han pasado casi cuatro décadas y todavía recuerdo el miedo que sentí al cruzar junto a una falange policial que se preparaba para hacer frente a una manifestación de estudiantes en la Gran Vía. Uno de ellos, que medía dos metros cúbicos, se bajó la visera, empezó a dar golpecitos en su mano con la porra y dijo a sus compañeros entre dientes: "Joder, qué ganas tengo hoy de pegar hostias". Por eso me resisto a ver la miniserie de Antidisturbios, a pesar de todos los elogios y protestas, porque me temo que me va a ocurrir lo mismo que con El reino, que supuestamente habla de la corrupción del PP, la comparas con la realidad del caso Gürtel y en vez de una de Antonio de la Torre parece una de Paco Martínez Soria.


El pasado viernes, en Linares, un hombre y su hija de catorce años salían de un bar cuando la pequeña dio un codazo sin querer a un policía que estaba bebiendo junto a un compañero en la terraza. Tras los insultos, gritos y empujones, la cosa se desmadró y culminó con ambos energúmenos pateando y reventando a golpes al padre y a la hija, quienes terminaron en el hospital, ella con una fisura en un brazo y un ojo hinchado, y él con la nariz fracturada, hematomas en la cara y una lesión en la córnea que puede costarle la pérdida de un ojo. Lo verdaderamente imperdonable, sin embargo, es que hubo varias grabaciones de la paliza que empezaron a circular a toda leche y las protestas callejeras consiguientes desembocaron en otra fastuosa muestra de virtuosismo policial en homenaje al par de bestias a los que acababan de retirar la placa y la pistola.


Como no hay dos sin tres y la violencia engendra violencia, los vídeos de las cargas policiales podían haberse usado de publicidad para trasladar los sanfermines a Linares. Hasta dispararon munición de verdad y hubo heridas de perdigones, para que no se pensaran que la salvajada del viernes había sido una excepción y confirmar la regla. Luego explicaron que lo de los perdigones fue un error, más o menos el mismo que cometieron al apuntarse a una academia de policía en lugar de apuntarse a un cursillo de banderilleros, matachines o cobradores de la Camorra. Nunca se les ve entusiasmarse a hostias en las manifestaciones de fachas, niños pijos y cayetanos, antes bien, se acarician recíprocamente, casi en plan mascota, y esto por el mismo motivo que los policías estadounidenses se dedican exclusivamente a linchar negros. Conviene no olvidar nunca que son las fuerzas del orden y que el orden, ya se sabe, consiste en lamer la bota del de arriba y machacar la nuca del de abajo.


07 febrero, 2021

CHILE, Panguipulli: obscena historia de impunidad criminal policial

 

CCTT - 07/02/2021


Foto: Panguipulli la noche del 5 de febrero.


Panguipulli: La obscena historia de impunidad de un lindo pueblo del sur de Chile - Mauricio Durán Espinoza/El Puelche.


Mientras escribo estas líneas, la Municipalidad de Panguipulli, el juzgado de policía local y otras dependencias de servicios públicos arden y se consumen por las llamas en una expresión de rabia e impotencia, frente a la indolencia y el desprecio por la vida de un joven.


Quizás una conciencia colectiva que estalla frente al cobarde asesinato de Francisco Martínez Romero, un muchacho humilde, un artista de las calles y creador de bellas joyas con piedras preciosas y noble cobre andino, en medio de una ciudad turística como Panguipulli, a vista y paciencia de los transeúntes en una de esas tarde de verano de postal del sur, en un pueblo donde nunca pasa nada, no se puede entender a primera vista.


Quizás la desafortunada intervención del Alcalde de Panguipull(1), más preocupado del orden público y de la vuelta a la normalidad, que de dar un sentido pésame a la familia del joven asesinado en declaraciones a medios nacionales. Quizás la declaración pública de Carabineros de Chile(2) tratando de instalar la defensa propia como excusa para respaldar al funcionario policial.


Quizás hay que dar un poco más de contexto, para que se dejen de decir que no lo vieron venir.


Escena uno: Un asesinato a plena luz del día


Qué vemos en el vídeo, a Francisco Martínez Romero sosteniendo en sus manos sus malabares hechos de un latón sin filo, artefactos y no armas blancas, que se consiguen en cualquier tienda de artículos circenses. El joven está siendo rodeado y apuntado por tres efectivos policiales. Hay dos disparos a los pies del muchacho, quien se esconde del carabinero que tiene enfrente en una caja o tablero eléctrico que controla los semáforos. Luego de los dos disparos, Francisco en una reacción natural ante el uso desproporcionado de la fuerza, se abalanza para asustar al efectivo policial quien finalmente le dispara en un muslo y luego otro disparo que le atravesó el pecho. El carabinero y los efectivos policiales se retiran del lugar, mientras el cuerpo de Francisco exhalaba su ultimo respiro, auxiliado por una TENS que fue testigo junto a su hija del hecho,


El testimonio de la Tens, Naty Peralta, que dejamos aquí, nos explica sin eufemismos la situación vivida durante la tarde del viernes 5 de febrero de 2021 en el centro de Panguipulli.



Escena dos: Una larga historia de impunidad I


Panguipulli es una comuna que se encuentra al noroeste de la provincia de Valdivia, en la región de Los Ríos y a pesar de su belleza natural y aspecto de pueblo donde nunca pasan este tipo de situaciones, tiene un historial de impunidades y despojos que se remontan desde la llegada de los colonos al territorio y la usurpación de tierras mapuche, ahí están los asesinatos de mapuche que se opusieron al avance del progreso a costa de su territorio, producto de engaños y corridas de cerco. Esto relatos están expuestos en el Parlamento de Koz Koz escritos por el periodista Aurelio Díaz Meza, allá por 1907.


Luego vinieron los años de la explotación forestal que trajo consigo la expoliación de los trabajadores forestales y sus familias, que cansados de tantos abusos y pagos en vales de pulperías tomaron el control de sus vidas; y en el contexto de la reforma agraria intentaron construir en estas cordilleras un mundo más justo para ellos y para sus hijos. Pasó nuevamente el cuervo de la violencia estatal y en nuestra memoria están presentes los detenidos desaparecidos, las torturas, los fusilamientos de trabajadores que solo ejercían sus derechos y su dignidad en plenitud por primera vez en la vida. Más de setenta nombres están en las placas del monumento de Neltume, que diariamente hace una vigilia permanente en búsqueda de justicia a este horrible y vergonzoso capítulo de la historia nacional de la impunidad.


Todos estos elementos están descritos en extenso en el Informe Rettig y en el Informe Valech, así como en diferentes libros de memorias y testimonios de la lucha obrera. Que decir de los desplazamientos forzados de familias completas de las cordilleras a poblaciones como la Lólquellen o como pueblos cercanos como Melefquen. No olvidar que el último desalojo lo hizo el grupo Luksic, al expulsar a las familias de Enco. No olvidar que las 320 mil hectáreas del Complejo Forestal y Maderero, pasaron a las manos de los nuevos ricos a precios irrisorios, que hablan de un despojo corrupto a finales de la dictadura militar.


Tampoco podemos olvidar la impunidad en el asesinato y tortura de siete luchadores sociales en 1981, que resistieron y combatieron una dictadura que implementó este modelito de país oasis de paz, tranquilidad y progreso en América Latina.


Veo los noticieros y vuelven a repetir que Panguipulli es un lindo pueblo del sur donde nunca pasa nada. Hay que seguir con esta memoria obstinada.


Escena Tres: Una larga historia de impunidad II


Pero el 21 de agosto de 2016, a Macarena Valdés, madre de cuatro niños, compañera floreciente de ternura y esperanza, nos la arrebató ese cuervo invisible lleno de violencia, por defender junto a su compañero Rubén Collío y la gente de las comunidades mapuche, el territorio de Tranguil de la instalación de una mini central hidroeléctrica. A pesar de los rumores inoficiosos y viles, ahí están los informes tanatológicos que indican que Macarena no se suicidó, sino que hubo participación de terceros. Hasta el momento, la impunidad de la violencia que opera en la sombras nos impide hacer justicia en este lindo pueblo con vista al lago y la cordillera. En estos días, su suegro Marcelino Collío, dejó este plano terrenal hacia el Wenumapu sin encontrar justicia, mientras la carpeta de investigación duerme en algún escritorio de la Fiscalía de Panguipulli.


La impunidad es obscena.


Y este viernes 5 de febrero de 2021, un carabinero, al cual el Estado de Chile le entregó un revólver para defender y proteger a sus ciudadanos, comete un asesinato a plena luz del día en el centro de Panguipulli; amparado en su rol de autoridad y en medio de un remedo de protocolo de control de identidad, matando a Francisco, un muchacho en situación de calle, preocupado del sentido humano y su relación con la naturaleza, un cabro lindo con un piuke y pulli (corazón y espíritu) tan azul como el cielo que nos cubre, tan digno en su sencillez como ese profundo reflejo de las montañas azules que lo cobijaran de aquí en adelante, como un manto brillante, pues el era el más sencillo y digno entre nosotros y nosotras.


La violencia policial e institucional también es obscena.


Todo asesinato público es un asesinato político


Claramente lo de este viernes 5 de febrero, fue una muestra más de la violencia institucional que gracias a la impunidad centenarias, justifica las acciones de aquellas personas que repletas de privilegios tratan de establecer un orden clasista, represivo, segregador y humillante para los pueblos mapuche y chileno que habitan este lindo pueblito donde cada asesinato que les he relatado ha sido político.


Recalcamos lo de político por que tras una espontánea manifestación ciudadana, en repudio a este asesinato, Carabineros copó el centro de la ciudad con efectivos policiales tratando de imponer un escenario de miedo y terror, con lacrimógenas so pretexto de restablecer una normalidad que efectivos de su institución; habían quebrado con la delicadeza de un elefante corriendo en medio de una cristalería. Esto, unido a los desafortunados comentarios de la autoridad local, a la declaración pública de carabineros calificando el asesinato como en defensa propia, se sintieron como una provocación, como un escupitajo, como un insulto más a la inteligencia y la sana conciencia de la gente justa y trabajadora que habita Panguipulli.


Recordemos que todo asesinato es político en este pueblito del sur de Chile, donde nunca pasa nada según la tele.


Algunos se quejaran de los incendios de espacios públicos, de las barricadas y de esta revuelta popular que con sus fuegos intenta purificar tanta miseria humana, tanta vileza, tanta sangre que ha cubierto nuestro campos y calles.


Los edificios, las construcciones, los computadores, los registros, todo eso se puede recuperar o reconstruir, pero las vidas de Francisco Romero, de Macarena Valdés, de los luchadores sociales que enfrentaron dignamente la dictadura militar, de los trabajadores y trabajadoras del Complejo, y nuestras lamgen y peñi asesinados y torturados durante el proceso de colonización y usurpación del territorio mapuche de Panguipulli a inicios del siglo XX, no se pueden reparar, no se pueden resarcir, ya que la impunidad es una violenta arma política de terror y una costumbre en pueblos del sur de Chile con vista al lago y al volcán.


Los medios de comunicación han tratado de instalar ese eufemismo de mierda denominado "confuso incidente" o "enfrentamiento". Estimados colegas comunicadores, no fue confuso, fue un asesinato a plena luz del día, ni tampoco un incidente aislado en esta larga y hermosa historia de impunidad sistemática de este pueblito del sur de chile que le hemos relatado sintéticamente.


Sabemos que intentaran utilizar esta revuelta inédita en la historia local de Panguipulli, para militarizar el territorio so pretexto de la vuelta a la normalidad y el restablecimiento del orden público, ya lo escribe y pide por redes sociales(3) José Antonio Kast, el rubiecito fascista del Partido Republicano, pidiendo que intervenga el ejército, antes de que quemen la ciudad completa y no olvidar que la Multigremial en la voz de su vocero, Juan Pablo Swett(4), ha estado solicitando la implementación de estado de sitio en la macrozona sur. Sabemos, por experiencia histórica como operan los patrones en el sur. No olvidemos que la impunidad de los privilegiados siempre será defendida por los fascistas en este lindo fundo con vista al mar y a la cordillera llamado Chile.


Pero aquí no hacen falta más carabineros, ni más militares, ni imponer nuevamente el terrorismo de Estado para que la obscena impunidad siga sustentando el poder vertical y el privilegio autoritario de unos pocos, sobre los pueblos que habitan el territorio; en Panguipulli, es este territorio digno del Wallmapu, lo que es urgente y necesario es que se haga Justicia de Verdad por todos los asesinatos políticos y todas las vulneraciones a los derechos de los pueblos mapuche y chileno mestizo; realizados por la élite política, terrateniente y militar desde la mal llamada pacificación de la Araucanía hasta el presente.


Notas


1 https://resumen.cl/articulos/a-mi-lo-que-me-interesa-es-que-se-restablezca-el-orden-publico-alcalde-de-panguipulli-tras-asesinato-de-joven-por-carabineros

2 https://www.diariolaguino.cl/noticia/emergencias/2021/02/defensa-propia-institucion-respalda-accion-de-carabinero-tras-muerte-de-malabarista-en-panguipulli

3 https://twitter.com/joseantoniokast/status/1357869367204151296

4 https://twitter.com/glorianaveillan/status/1357739294027317248


Artistas callejeros denuncian hostigamiento permanente en Panguipulli: "Hace una semana Carabineros estaba echando a los malabaristas".

Diario Uchile


Mauricio Orellana, representante de la Asociación de Artistas Callejeros Unidos (ACU), señaló hace una semana recibieron una denuncia que advertía respecto del hostigamiento de Carabineros en la zona. Para el dirigente, la situación es inaceptable y revela el trato al que cotidianamente deben enfrentarse los trabajadores de la cultura.


La Asociación de Artistas Callejeros Unidos (ACU) se trasladó hasta Panguipulli para recopilar antecedentes sobre la muerte del joven malabarista Francisco Martínez Romero, quien falleció luego de que un funcionario de Carabineros le disparara durante un procedimiento policial el viernes recién pasado.


En ese contexto, Mauricio Orellana, representante de la organización, señaló que el actuar del funcionario da cuenta de un "acto de cobardía" que debe ser condenado. "Esta es una forma de perseguirnos, de meter miedo, de acabar con lo que representa el arte callejero que es la libertad de expresión en el espacio público", dijo el dirigente.


"Esa es la única explicación que tenemos. Es una forma de reprimirnos. No hay un afán de fomentar ni de proteger", declaró Orellana.


El dirigente también indicó que desde hace por lo menos una semana, ACU recibió denuncias que develaban el hostigamiento policial vivido en la zona de Panguipulli. Esto, producto del incremento del número de turistas que llegaron al lugar luego de que Valdivia entrara en cuarentena.


"Desde hace una semana Carabineros estaba echando a los malabaristas. Allá hay dos semáforos, en los cuales se ponen los artistas en el periodo del verano y hace una semana atrás hicieron una especie de redada y los echaron a todos. Les dijeron que no podían volver, pero ellos regresaron", comentó.


"Todos los turistas se fueron para esa zona que no está en cuarentena y muchos artistas se fueron a a esa zona para poder trabajar", agregó.


El artista indicó que durante la pandemia los artistas callejeros se han visto, particularmente, perjudicados al no poder trabajar en las calles. En esa línea, Orellana sostuvo que como gremio están en una "situación de abandono".


"Estamos como en un limbo social, porque no recibimos ninguna ayuda. Entonces, todos los artistas callejeros, chinchineros, malabaristas y músicos callejeros, no han dejado la calle por necesidad, porque no tienen otra forma de ingreso", afirmó.


Asimismo, dijo que el hostigamiento policial en contra de los artistas callejeros no es nuevo. Hace poco más de una semana, un violinista fue amonestado por efectivos policiales en pleno centro de Santiago: "Hubo un operativo inmenso sólo por un violinista", comentó el dirigente.


Del mismo modo, desde ACU lanzaron una declaración con el objetivo de instar a la búsqueda de justicia en el caso de Francisco Martínez: "Exigimos al ministro del Interior, Rodrigo Delgado, una investigación y una condena ejemplar", destacaron en el texto.


Declaración pública de la organización:


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Fuente: https://radio.uchile.cl/2021/02/06/artistas-callejeros-denuncian-hostigamiento-permanente-en-panguipulli-hace-una-semana-carabineros-estaba-echando-a-los-malabaristas/


18 julio, 2020

Chile, Estado policial: Los manotazos represivos de la PDI, FFEE. y FFAA… Serán Juzgados, no lo olviden




DECLARACION PUBLICA:

Asamblea Territorial Villa Frei /Santiago.
Ante los hechos sucedidos la noche del 15 de julio, en el marco de las protestas por el retiro del 10% de los fondos previsionales y el fin de las AFP, la Asamblea Territorial Villa Frei declara:

Que en concordancia con las diversas convocatorias para los días 14 y 15 de julio, vecinos y vecinas de Villa Frei nos reunimos en la intersección de las calles Irarrazaval y Ramon Cruz, como acostumbramos. La manifestación comenzó en la calzada sur de Irarrázabal, sin cortar el tránsito vehicular. Cerca de 10 minutos después de iniciada dicha manifestación, pasó un auto civil, con todos los vidrios polarizados y baliza, que nos hizo suponer que se trataba de agentes de la PDI. Los dejamos pasar sin inconveniente, por lo que siguieron transitando lentamente por calle Diagonal Oriente. Segundos más tarde, reaparecen por la misma calle y contra el tránsito, acelerando directamente contra las personas que estábamos en la manifestación, sin conseguir atropellar a nadie, y se bajaron con rifles de perdigones, chalecos anti-bala y cascos, intentando tomar detenidxs.

DENUNCIAMOS
    ● Que en ese contexto, otros dos autos aparecieron llenos de civiles y efectivos de la PDI, quienes dispararon contra vecinos y vecinas que ejerciendo su legítimo derecho, se manifestaban en la que ha sido nuestra intersección histórica de movilización, ingresando con automóviles por el Parque Ramón Cruz, poniendo en riesgo la salud y la vida no sólo de quienes se manifestaban, sino de todas y todos los habitantes de nuestra villa. Lamentablemente esta es una actitud común por parte de la represión del Estado, que ha actuado de forma desmedida sobre nuestra comunidad desde el 18 de octubre hasta ahora, lo que se ha manifestado en un importante número de heridos por el accionar policial, intoxicados por gases, entre otros.

    ● Que durante la invasión a nuestra villa, nuestra casa, uno de nuestros vecinos fue violentamente aprehendido por parte de los agentes de la represión, quienes de civil y sin respetar protocolo alguno, detuvieron a nuestro vecino en la puerta de su casa, mientras esperaba un servicio de delivery. La comisión jurídica de nuestra asamblea tomó contacto con la oficina de la BICRIM de Ñuñoa, quienes en un principio se negaron a entregar cualquier información respecto a la salud, la vida y la integridad de nuestro vecino, lo que nos parece grave. Finalmente nuestro vecino fue dejado en libertad, cerca de la hora de toque de queda, poniendo en riesgo nuevamente su integridad.

    ● Que aproximadamente a la misma hora que se desarrollaban estos hechos, en la intersección de las calles Eduardo Castillo Velasco y Ramón Cruz, también en Villa Frei, otro de nuestros vecinos fue violentamente intimidado por agentes de la Policía de Investigaciones, quienes se bajaron de una camioneta negra apuntándole con armas de fuego. Al mismo tiempo, varios automóviles y camionetas de civil recorrían de forma amenazante las calles de nuestra comunidad, buscando hostigar y amenazar a vecinos y vecinas de villa Frei.

    Amedrentar a las organizaciones sociales de los territorios parece ser el objetivo de todas las políticas diseñadas por el ejecutivo y las policías, toda vez que constatamos que no sólo en nuestro hogar se desarrollaron operativos similares, sino también en otros lugares de la comuna y la región. La criminalización de la protesta social se ha vuelto la tónica para un gobierno que se ha negado sistemáticamente a escuchar las voces de su pueblo, desde la revuelta y hasta hoy. Sin embargo, esto no deprime nuestro espíritu de lucha, porque estamos cansados de tanta injusticia, porque esta vez, como exclamaban en otros puntos de chile, queremos pan, trabajo, justicia y sobre todo dignidad.

    EXIGIMOS el término inmediato de las acciones de hostigamiento, amedrentamiento, violencia y persecución contra vecinos y vecinas no sólo de nuestra villa, sino que de todo el país, ejercidos por parte de diversos agentes del estado. No permitiremos más atropellos a nuestros derechos y nuestra dignidad.

SOLIDARIZAMOS con todos los territorios afectados por la violenta represión ordenada por el gobierno criminal de Sebastián Piñera.

NUNCA NOS FUIMOS

VIVIREMOS Y VENCEREMOS

17 de julio de 2020.

Asamblea Territorial Villa Frei, Santiago.

02 febrero, 2020

CARABINEROS de CHILE: la GESTAPO de PIÑERA & Cía.





Carabineros de Chile golpean brutalmente a un joven en Puente Alto. 2 febrero 2020

Madre de joven agredido por carabineros: «Son unos delincuentes, unos criminales, asesinos»
Por Francisco Espinoza.

La madre del joven de 18 años golpeado por, al menos, ocho carabineros relató que su hijo fue atrapado por los policías uniformados momentos después de participar en una manifestación en Protectora de la Infancia, Puente Alto.

Melissa Ramos contó que su hijo se retiró de la protesta cuando Carabineros llegó a reprimir «con lacrimógenas» y «disparando al cuerpo». Se alejó y se quedó mirando desde una esquina lo que sucedía. Cuando los policías comenzaron a avanzar hacia donde estaba, corrió y retrocedió para ayudar a una amiga que se había caído. Ahí lo agarró un carabinero de civil. Después apareció otro que lo tiró al suelo de una patada. Pronto se sumaron más para golpearlo. No lo detuvieron. Lo atacaron y escaparon.

«La pateadura que le dieron es para matarlo», dijo la mujer y explicó que el joven sufrió una fractura en una costilla, que le dejó el hueso como un «cuchillo».

«Mi hijo tiene reposo absoluto. Si se mueve, eso roza los órganos. El intestino y el pulmón. A cualquier movimiento, mi hijo se perfora y se muere. Si la golpiza es un poco más larga, me lo matan», agregó.

Melissa Ramos aseguró que irá hasta el final por el camino judicial para encontrar justicia. «Arrancaron como ratas. Le pegaron y salieron arrancando. Como un portazo. Tal cual lo hacen los delincuentes. Porque carabineros son unos delincuentes, unos criminales, asesinos. Eso es lo que son», dijo.



Carabineros de Chile. Brutal paliza a un joven - 27 octubre 2019


05 abril, 2019

El movimiento de los chalecos amarillos despierta miedo y agresividad en sus oponentes



Francia: ¡movilizarse contra la represión judicial de los chalecos amarillos!

Leer el original en francés, publicado el 11 de marzo en Révolution.
Traducción: Arrezafe

El movimiento de los chalecos amarillos despierta miedo y agresividad en sus oponentes. Además de la violenta represión (2.000 personas han resultado heridas, 18 tuertas y cinco han perdido manos), el gobierno ha respondido mediante una intensa de represión judicial sin precedentes.

Una declaración realizada el 22 de noviembre de 2018 por la ministra de Justicia, Nicole Belloubet, otorgó carta blanca al estado para realizar registros y arrestos a cualquier persona asociada a los chalecos amarillos o simplemente por semejanza con los mismos.

Represión

La magnitud de la represión judicial es asombrosa. Durante más de cuatro meses de movilización, el Ministerio del Interior informó que más de 8,000 personas fueron detenidas por asociación con el movimiento y 1800 condenadas. Por orden del Ministerio de Justicia se han producido arrestos masivos. El simple hecho de usar gafas protectoras o de tener una solución salina (que se puede utilizar para tratar los efectos de los gases lacrimógenos) es suficiente para que alguien sea detenido y quede bajo custodia. El Syndicat des Avocats de France (SAF) ha denunciado la ausencia casi sistemática de informes policiales adecuados. En su lugar, los gendarmes simplemente llenan una "hoja de calificaciones" (un tipo de cuestionario de opción múltiple que a menudo es ambiguo e incompleto) para procesar al acusado.

En París, el número de comparecencias inmediatas ante un tribunal se ha duplicado desde el comienzo del movimiento. El Tribunal Superior de París es como una factoría donde los juicios se emiten día y noche en cantidades infernales. Los motivos de las condenas a menudo son confusos y engañosos, como este, por ejemplo, de "participación en un grupo para la preparación de la violencia y la destrucción". Este "delito" surrealista permite que cualquier persona que se halle en la escena de una protesta pueda ser detenida y condenada sin que ni siquiera haya habido enfrentamiento con la policía.

Le Monde Diplomatique relató la historia de un trabajador bretón detenido en un aparcamiento, lejos de cualquier protesta, porque el maletero de su automóvil contenía equipo de protección (máscara y gafas) ¡fue condenado a seis meses de inhabilitación!

Por otra parte, la policía es libre de atacar y mutilar a los manifestantes con total impunidad. Considérese el caso de Didier Andrieux, el comisario que golpeó a varias personas pacíficas durante la octava semana de protestas en Toulon. No se ha enfrentado a ningún proceso judicial. Las llamadas "Investigaciones IGPN" contra la conducta indebida de la policía equivalen a nada.

Ejemplificantes sentencias contra los chalecos amarillos.

Las sentencias contra los chalecos amarillos son formidables. Además de las altas multas, se dictan penas de prisión. En 316 ocasiones, se han registrado orden directa de prisión incondicional.

Desde 1995 hasta 2018, se emitieron 33 sentencias prohibiendo manifestaciones. En los últimos cuatro meses, a varios cientos de chalecos amarillos se les ha prohibido manifestarse, y algunos que lo hicieron fueron privados de sus "derechos civiles", incluido el derecho al voto.

En televisión, periodistas y expertos piden acciones más enérgicas contra los "matones sediciosos" arrestados en las manifestaciones, pero en el informe de los acusados no vemos matones, sólo trabajadores precarios, campesinos, transportistas y estudiantes.

Las sentencias dictadas tienen una función política. La represión judicial tiene como objetivo intimidar a los opositores del gobierno y reducir las manifestaciones, cuyo derecho está, de facto, socavado.

Lo hemos dicho antes y lo repetimos: ante la brutalidad de la policía y la represión judicial contra el movimiento de los chalecos amarillos, la respuesta de los dirigentes sindicales no está del todo a la altura.

La dirección de la confederación sindical con más militantes, la CGT, se ha limitado a vagas protestas. Pero no ha tomado medidas serias, por no hablar de una huelga general de 24 horas, lo que sería un buen comienzo. La debilidad invita a la agresión. Si ve que la represión ejercida contra los chalecos amarillos no provoca ninguna reacción de los sindicatos, el gobierno irá más allá. A través de los chalecos amarillos, toda la clase trabajadora es el objetivo.

¡Abajo la represión judicial contra los chalecos amarillos!
¡Por una huelga general de 24 horas!

¡ON LÂCHE RIEN! ¡NO NOS RENDIMOS!