13 abril, 2021

La desmemoria brutal: del Estado del bienestar a la sociedad del egoísmo

 

ESENCIAL O MENOS – 13/04/2021


Este artículo nos recuerda algunas cosas importantes que la desmemoria fomentada y la ensordecedora saturación de gilipolleces que nos inunda oculta y envuelve en su fétida niebla.


En primer lugar, que si en la Segunda Guerra Mundial se enfrentaron liberalismo, comunismo y fascismo, antes de ella el liberalismo había consentido y tolerado (y en ocasiones ayudado abiertamente) a los fascistas. Con toda claridad había expresado Winston Churchill públicamente su admiración por Mussolini y el fascismo, al que consideraba "la mejor vacuna contra la revolución de los obreros".


En segundo lugar, que el Estado de Bienestar no fue una graciosa concesión liberal, sino que su implantación reflejaba una correlación de fuerzas que obligaba a la burguesía a hacer concesiones. No debería sorprendernos que en Gran Bretaña quien venciera en la guerra perdiera inmediatamente las elecciones frente a un laborismo mucho más combativo que el que vino después. La clase trabajadora recordaba el papel de los conservadores y la burguesía antes de la guerra, quería un mundo diferente y deseaba algo más que volver a esa democracia que habían defendido a pesar de haber sido ciudadanos de segunda, explotados y ninguneados bajo su bandera. Los laboristas eran su esperanza de lograrlo. Además de eso, los que habían luchado en la guerra sabían usar las armas.


Aquel laborismo fue capaz de nacionalizar sectores esenciales de la economía. Luego, pasado el susto, la burguesía se lanzó a recuperar lo que había cedido, porque lo fundamental nunca lo soltó. Necesitó para ello rearmarse ideológicamente. Había perdido el miedo a la clase obrera pero conservaba el instinto de acumulación cuando cada vez le era más difícil acumular.


En España todo esto ocurrió mucho después y de una manera diferente. Nunca los socialistas llegaron a proponerse lo que habían hecho los laboristas en 1945. El espadón de Damocles sigue pendiendo sobre sus cabezas y las nuestras. Los que saben usar las armas son aquí otros.


Buena muestra de sumisión fue la aciaga reforma de la constitución, con nocturnidad y alevosía, impuesta por los poderes económicos, externos, pero también internos. Y son los internos los que han propiciado hechos tan escandalosos como el del llamado "banco malo", al que los bancos aportaron menos del 5% del capital y se quedaron más de la mitad del accionariado y el Estado financió el resto quedándose menos de la mitad. Mecanismo perverso, porque a cualquiera se le ocurre que si el poder financiero puede hacer suya por un euro una empresa, ¿por qué no puede hacerlo la colectividad?


Todo esto nos lleva al mismo lugar de partida, pero por el camino se nos han quedado virtudes cívicas y se ha ido encanallando una plebe ignorante cuyo número medra en la medida en que merma el pueblo soberano. Y que no se me dé por aludido nadie que se considere pueblo, porque el que se pica...

Juan José Guirado




La desmemoria brutal: del Estado del bienestar a la sociedad del egoísmo - Daniel Bernabé


Mil novecientos cuarenta y cinco fue uno de esos años donde todo cambió, donde empezó la segunda parte del siglo XX. La sentencia requiere de explicaciones, especialmente, como siempre suelo insistir, porque las palabras, sobre todo aquellas manidas, requieren siempre de apellidos. Con ese "todo" nos referimos a la sociedad entera, especialmente a la europea, y no a la sociedad como un bodegón superficial de actores inconexos que comparten lienzo, sino a una maquinaria estructurada cuyos engranajes no se comprenden los unos sin los otros. Con "cambio" no nos referimos a una evolución de las costumbres, sino a una reconfiguración de todas esas estructuras que conforman una sociedad, especialmente la económica, que en último término conforma los cimientos y vigas maestras sobre lo que se construye lo demás.


Ese cambio fue el resultado no simplemente de una voluntad transformadora, sino el producto de una serie de durísimas contradicciones que se habían acabado dirimiendo en la Segunda Guerra Mundial. De un lado, ese enfrentamiento fue la culminación y fin del sistema imperial del siglo XIX, un combate irresuelto en la Gran Guerra de 1914 que tuvo un segundo episodio, aún más trágico y destructivo, que dio comienzo el 1 de septiembre 1939 cuando la Wehrmacht invadió Polonia. Pero, sobre todo, en aquella guerra se enfrentaron los tres hijos ideológicos de la modernidad, liberalismo, comunismo y fascismo, para lograr el triunfo definitivo sobre sus contendientes. Aunque en nuestros días, de una forma ruin y cobarde, se intente equiparar el saludo romano y el puño en alto, lo cierto, es que fue el liberalismo el que consistió y toleró a los fascistas.


Cuando los ejércitos británico y francés estaban sitiados en Dunkerque, París estaba a punto de ver la cruz gamada ondeando en sus avenidas y Londres iba a ser presa de las bombas de la Luftwaffe, la democracia liberal se pretendió resistencia épica a través de los micrófonos de la BBC. Lo cierto es que cuando esas mismas bombas habían asolado Alicante, Málaga, Madrid, Barcelona o Guernika, esos mismos liberales miraban para otro lado. Antes de que el fascismo convirtiera España en una fosa, Churchill expresaba su admiración pública por Mussolini y el fascismo, al que consideraba la mejor vacuna contra la revolución de los obreros. El premier británico dejó grandes frases para la historia y 43000 víctimas en suelo inglés por unas bombas nazis que quizá nunca hubieran caído sobre las islas si la II República española no hubiera perecido de inanición diplomática liberal. Los brigadistas internacionales comunistas entendieron antes que nadie lo que se jugaba en la península.


El 2 de mayo de 1945 la Bandera Roja se alzaba sobre el Reichstag con un Berlín ruinoso y humeante en el horizonte. El fascismo había sido derrotado. Aquella bandera era la enseña de la Unión Soviética, es decir, de una federación de naciones socialistas, pero, como novedad histórica, aquella bandera representaba a la clase trabajadora de todo el mundo. Una de las ideas de la modernidad, la de que la clase era una casa común por encima de las naciones había conseguido derrotar al nacionalismo exacerbado interclasista que los industriales alemanes, y en general la burguesía europea, había financiado generosamente como respuesta al movimiento obrero. Los Estados Unidos respondieron, a principios de agosto de 1945, con las bombas atómicas sobre Japón, la metáfora más terrible de la historia, como advertencia no sólo a la URSS, sino a aquella idea, el socialismo. Una nueva guerra estaba a punto de empezar, aquella que se apellidó "fría".


Pero en aquel 1945, el cinco de julio, tuvo lugar otro hecho que casi nunca se menciona: las elecciones en el Reino Unido, en las que se impuso el Partido Laborista. Churchill y los Conservadores fueron derrotados en lo que casi siempre se califica de gran sorpresa inexplicable, ¿Cómo es posible que el estadista que salvó a Inglaterra de los nazis, según se nos ha contado, perdiera en los primeros comicios que tuvieron lugar con las ruinas aún humeando? Quizá la sorpresa deja de serlo si atendemos a que en ese momento la clase trabajadora no sólo tenía memoria de cuál había sido el papel de los Conservadores y su burguesía antes de la guerra, sino que quería un mundo diferente al de antes del horror, deseaba que el enfrentamiento a sangre y fuego con los fascistas sirviera para algo más que para volver a esa democracia que habían defendido a pesar de haber sido ciudadanos de segunda: explotados y ninguneados bajo su bandera. Los laboristas eran su esperanza de lograrlo. Clement Atlee, el nuevo primer ministro, fue de las pocas figuras que había pedido, unos años antes, que su país apoyara al bando republicano en la Guerra Civil española.


Y algo cambió en el Reino Unido. Entre 1945 y 1951 se nacionalizaron todos los sectores estratégicos del país: el Banco de Inglaterra, las industrias energéticas, el ferrocarril, la aviación y la siderurgia con la intención de lograr el pleno empleo. Además el Estado se implicó en la construcción de viviendas asequibles, en el refuerzo de un sistema de educación y en la creación del sistema público de salud. Del Estado de Guerra impuesto por Hitler, se pasó al Estado del Bienestar impuesto por los trabajadores. Aquel cambio, que pareció desterrar la impudicia social victoriana para siempre, no fue producto tan sólo de unas elecciones. Han leído bien, "impusieron": las papeletas decidieron el resultado de las elecciones, pero lo que hizo posible que ese resultado diera sus frutos fue la clase trabajadora organizada en su partido y sus sindicatos. Y algo más que siempre se obvia entre una mezcla de pudor y miedo. Aquellos trabajadores sabían pegar tiros. De hecho habían estado matando nazis cinco años y, cuando te has enfrentado a las SS, un policía con porra te infunde poco respeto.


Aquella remodelación a gran escala de la sociedad británica no se hizo con el beneplácito de sus ricos, se hizo por su miedo e incapacidad: su país era uno de los vencedores de la guerra, su clase la había perdido. También, es cierto, que a diferencia de la URSS, otros muchos sectores siguieron siendo privados, que los que perdieron algo fue a cambio de una cuantiosa indemnización estatal y de que, quien vivía en una mansión antes de 1945 siguió viviendo en esa misma mansión después. Los ricos tan sólo dieron un paso atrás, repartieron obligados algo de su gigantesco festín y esperaron: es lo que tiene el dinero, que te da la posibilidad de ser paciente. En 1947 una banda de sociópatas con título de economista fundó en Suiza la Sociedad Mont Pelerin: eran la resistencia silenciosa de aquellos ricos. En 1979, Margaret Thatcher llegó al poder para desmontar todo aquello que fue producto del espíritu de 1945. Y lo logró, sobre todo porque el siguiente laborista que llegó a Downing Street tenía mucho más que ver con ella que con Clement Atlee.


Cuando en 2008 se desató la Gran Recesión, una crisis que no fue más que la explosión de esa restauración conservadora impulsada por Thatcher, entre otros, parecía que una época había finalizado. En Europa se escucharon de nuevo grandes palabras e incluso, algún político habló de reformar el capitalismo, palabra tabú entre las élites: lo que no se nombra no existe, y lo que no existe, aún existiendo, es imposible de cambiar. A diferencia de 1945, la respuesta a aquella crisis no consistió en ninguna reforma del sistema económico, sino en su dopaje, en levantar a un muerto a base de anfetaminas. La droga, por si no lo recuerdan aunque esto sucedió tan sólo una década atrás, la pagamos entre todos recortando aún más ese Estado del Bienestar, ese espíritu de 1945 del que nadie tenía ya constancia. Alemania, esta vez, no mandó a sus panzers: tenía a Wolfang Schäuble. Y sí, algo cambió al final, a pesar de todas las resistencias de los de arriba y desmemorias de los de abajo. En algunos países como Grecia, Portugal o España hubo destellos de aquella mitad del siglo XX, a pesar de que la mayoría de hilos se habían roto.


Y en 2020 pasó lo que pasó. Un virus nos puso la vida patas arriba y, ese proyecto de restauración victoriana que había sobrevivido a la Gran Recesión de 2008, a costa de nuestros sacrificios, se mostró absolutamente incapaz de responder a lo que estaba ocurriendo. En 2020, quizá lo recuerden, las infalibles cadenas comerciales de la globalización se rompieron, el Estado tuvo que tomar el timón en la tormenta y la sociedad, esa que había llegado a ser negada por aquella banda de codiciosos, se reveló como aquello que es indispensable para que un accidente genético no convierta tu calle, tu barrio, tu ciudad en un jodido escenario de Mad Max. Como en 2008, la Unión Europea se puso a rescatar al sector privado, pero esta vez no se atrevió a socializar la cuenta despidiendo médicos. Hasta se habló de profesiones esenciales, esas de las que nadie se acuerda, esas que son las peor pagadas, porque hacía falta un eufemismo para que la sociedad siguiera funcionando aún cuando parecía que nada funcionaba. Alguien, aún sabiendo que apuntaba demasiado alto, habló de "El Espíritu de 2020".


Un año después, aquella suspensión del neoliberalismo, una que se hizo a sotto vocce no sea que alguien se diera cuenta del truco, se empieza a levantar. Alemania, que transigió con unos fondos europeos que, aunque bajo examen, no conllevaban hombres de negro dando tijeretazos a lo público, los paraliza tirando de un socorrido legalismo que sólo es interés nacional y de clase hecho toga. Aquí, en España, después un año donde lloramos por las noches, solos, cuando la videollamada había finalizado, después de aplaudir a los sanitarios, que se han dejado la piel salvando a los que podían, perdiendo a muchos otros, se nos ocurrió que era una gran idea discutir sobre si los impuestos eran necesarios, todo porque una banda de niñatos digitales quería tener dos Ferraris en vez de uno.


Este fin de semana el Eurostat ha cargado a la deuda pública española los 35000 millones de euros del SAREB, el organismo creado en 2012 para liberar a la banca de sus "activos tóxicos", los inmobiliarios. El SAREB, denominado con un pueril eufemismo como "banco malo", fue el encargado de limpiar los restos de la resaca de la década de la especulación del ladrillazo. Los bancos aportaron menos del 5% del capital y se quedaron más de la mitad del accionariado. El Estado, o sea, usted, financió el resto quedándose menos de la mitad: se fingió que no era una empresa pública pese a serlo. No sólo pagamos el rescate recortando servicios públicos, sanitarios entre otros, sino que ahora vamos a añadir a la deuda pública su coste. La UE nos lo ha recordado ahora, justo cuando íbamos a recibir los fondos contra la crisis provocada por la pandemia, esos que, también justo ahora, Alemania ha paralizado. La memoria es oportuna cuando se trata de que la banca siempre gane.


Puede que, reescritura de la historia mediante, también de una educación que nos hace excelentes técnicos pero pésimos ciudadanos, nadie supiera del Espíritu de 1945. Puede que la crisis de 2008 fuera un despertar brusco de una ensoñación aspiracional y que por eso llegamos a indignarnos pero no a discernir qué era lo fundamental y lo accesorio. Puede que, si en vez de llevar en primera plana la estafa del SAREB, el debate mediático sigue centrado en el chalet de Iglesias y Montero, sea difícil que nadie saque conclusiones. Puede que Pedro Sánchez no sea Clement Atlee. Puede que si quisiera serlo se jugara la celda, o algo peor, viendo los avisos de los militares sin haberse ni acercado al inglés. Puede que sin clase trabajadora organizada da igual lo que queramos creernos ser porque en lo fundamental no somos nada. Puede que todo esto sea cierto, pero dejen que les diga algo antes de terminar este artículo que, como la mayoría, no valdrá absolutamente para nada.


Exacerba, por no decir que jode, que después de todo esto, los analistas políticos, probablemente con razón descriptiva, nos digan que Ayuso acierta al declararse defensora de la libertad porque conecta con las "ganas de vivir" de la gente. Una libertad que no es más que convertir Madrid en el meadero de Europa, una libertad que es pronunciada por los hosteleros mientras que hacen un bocadillo de calamares en un emotivo anuncio. Los mismos hosteleros que se han tirado llorando un año, los mismos que fomentan en su sector una precariedad recalcitrante, los mismos que no han recibido un euro de la administración Ayuso pero no tendrán reparos en pillar, como buitres, las ayudas directas impulsadas por Unidas Podemos dentro del Gobierno "social-comunista". Sí, aquello de "somos el 99%" era una auténtica gilipollez.


El lenguaje, que no es más que el cronista de la realidad, tiene en el idioma castellano un registro de expresiones brutales porque, sencillamente, este ha sido un país brutal. Una de ellas describe perfectamente por qué no ha existido un renacer del espíritu de 1945, por qué nos cuelan el cambalache indecente del banco malo sin que arda Troya, por qué el espíritu de 2020 se ha quedado tan sólo en un fantasma pisoteado por una banda de turistas borrachos en el centro de Madrid, mientras que pringamos la libertad en aceite requemado: encima de puta, poner la cama.


Creo que no hay mucho más que decir.



Hora de despertar: Los días de abundantes recursos y precios a la baja terminaron para siempre ———— Jeremy Grantham

 


Fragmento traducido del inglés: Arrezafe

Original completo aquí


Recursos finitos


¡Tómate un minuto para reflexionar sobre lo extraordinarios que son los recursos finitos! En cierto sentido, los hidrocarburos no tenían por qué existir. En cualquier otro planeta, este increíble y denso depósito de energía solar, de millones de años de materia vegetal y animal descompuesta y comprimida, no existiría. Y en cuanto a los metales, muchos son escasos en todo el universo, los heredamos merced a la muerte de otras grandes estrellas. No es por casualidad que la minería intergaláctica aparezca en tantas novelas de ciencia ficción. Estos son elementos verdaderamente raros, en última instancia preciosos, que salvo algunas excepciones, como el oro, los usamos para luego esparcir irresponsablemente sus restos. Los pozos de basura serán, sin duda, una característica del próximo siglo, si es que tenemos la suerte de seguir aún con vida. Y qué terrible ironía, convertir esta valiosa herencia en una maldición al hacer que nuestro proceder altere catastróficamente el frágil equilibrio que, tras millones de años de prueba y error, había encontrado la admirable estabilidad que ahora estamos dramáticamente perturbando.


09 abril, 2021

El ejército de EEUU pone en marcha 'Defender-Europe 21' — Manlio Dinucci

 


MUNDO OBRERO – 09/04/2021

Traducción del inglés: Arrezafe


No toda Europa está paralizada por el confinamiento anti-COVID, de hecho, el mega ejercicio anual del Ejército de Estados Unidos, Defender-Europe –que hasta junio movilizará en territorio europeo y más allá de éste a decenas de miles de soldados, con miles de tanques y otros transportes– se ha iniciado. El Defender-Europe 21 no solo reanuda el programa de 2020, reducido entonces en su tamaño debido al COVID, sino que lo amplía.


¿Por qué viene este Defender-Europe del otro lado del Atlántico? Los 30 ministros de Relaciones Exteriores de la OTAN (Luigi Di Maio de Italia), reunidos en Bruselas del 23 al 24 de marzo, explicaron: "Con su comportamiento agresivo, Rusia socava y desestabiliza a sus vecinos e intenta interferir en la región de los Balcanes". Los ministros construyeron un escenario utilizando la técnica de invertir la realidad: por ejemplo, acusando a Rusia de intentar interferir en la región de los Balcanes, donde la OTAN "interfirió" en 1999 al lanzar 1.100 aviones, 23.000 bombas y misiles sobre Yugoslavia.


Ante el grito de auxilio de los aliados, el ejército estadounidense viene a "defender Europa". Defender-Europe 21, bajo el mando del ejército estadounidense en Europa y África, está movilizando a 28.000 soldados de Estados Unidos y a 25 países aliados y socios de la OTAN en más de 30 zonas de entrenamiento en 12 países. Estas tropas realizarán operaciones que incluyen ejercicios con fuego real y misiles, en las que también participarán la Fuerza Aérea y la Marina de los Estados Unidos.


En marzo, Estados Unidos comenzó a transportar miles de soldados, 1.200 vehículos blindados y otros equipos pesados de Estados Unidos a Europa. Están llegando a 13 aeropuertos y cuatro puertos marítimos europeos, incluidos algunos en Italia. En abril, más de 1,000 piezas de equipo pesado serán transportados por camiones, trenes y barcos desde tres depósitos del Ejército de los EEUU ubicados en Italia (probablemente Camp Darby), Alemania y los Países Bajos, a varias áreas de entrenamiento en Europa.


En mayo, se llevarán a cabo cuatro ejercicios importantes en 12 países, incluida Italia. En uno de esos juegos de guerra, más de 5.000 soldados de 11 países se repartirán por Europa para realizar ejercicios de fuego real.


'Pasaporte Covid'


Aunque a los ciudadanos italianos y europeos en general se les seguirá prohibiendo circular libremente por motivos de "seguridad", esta prohibición no se aplicará a los miles de soldados que se desplazarán libremente por Europa. Tendrán el "pasaporte COVID", proporcionado no por la UE, sino por el Ejército de los Estados Unidos, que garantiza que están sujetos a "estrictas medidas de prevención anti COVID".


Estados Unidos viene no solo para "defender a Europa". El gran ejercicio –según declaración del ejército de EEUU en Europa y África– “demuestra nuestra capacidad para servir como socio estratégico de seguridad en las regiones de los Balcanes occidentales y el Mar Negro, al tiempo que mantenemos nuestras capacidades en el norte de Europa, el Cáucaso, Ucrania y África". Por esta razón, Defender-Europe 21 "utiliza rutas terrestres y marítimas clave que unen Europa, Asia y África".


El generoso "Defensor" no se olvida de África. En junio, nuevamente en el marco de Defender-Europe 21, “defenderá” Túnez, Marruecos y Senegal con una vasta operación militar desde el Norte de África hasta África Occidental, desde el Mediterráneo hasta el Atlántico, "defensa" que será dirigida por el Ejército de Estados Unidos a través de la Fuerza de Operativas del Sur de Europa con sede en Vicenza (Norte de Italia).


La declaración oficial explica: "El ejercicio León Africano está diseñado para contrarrestar actividades malignas en el norte de África y el sur de Europa y para defender la zona de la agresión militar del adversario". No especifica quiénes son los "malos", pero la referencia a Rusia y China es evidente.


El "Defensor de Europa" no está simplemente de paso por aquí. El V Cuerpo del Ejército de EEUU, que participa en Defender-Europe 21, tras ser reactivado en Fort Knox, Ky. ha establecido su cuartel general avanzado en Poznan (Polonia), desde donde dirigirá las operaciones a lo largo del flanco oriental de la OTAN. Las nuevas brigadas de asistencia de las Fuerzas de Seguridad, unidades especiales del Ejército de los EEUU que entrenan y dirigen países socios de la OTAN (como Ucrania y Georgia) en operaciones militares, participan en el ejercicio.


Incluso si no se sabe cuánto costará Defender-Europe 21, los ciudadanos de los países participantes sabemos que pagaremos el costo con nuestro dinero público, mientras que los recursos para hacer frente a la crisis pandémica son escasos. El gasto militar italiano aumentó este año al equivalente a 32.500 millones de dólares, es decir, 89 millones de dólares al día.


Sin embargo, Italia tiene la "satisfacción" de participar en Defender-Europe 21, no solo con sus propias fuerzas armadas sino como país anfitrión. Por lo tanto, tendrá el "honor" de albergar el ejercicio final del Comando de EEUU en junio, con la participación del V Cuerpo del Ejército de EEUU de Fort Knox.


Lo dicho: ¡QUE SE VAYAN!


08 abril, 2021

"Estados Unidos es y seguirá siendo la única nación indispensable" Obama

 

Fragmentos tomados del libro 'Estudiando la contrainsurgencia de Estados Unidos Manuales, mentalidades y uso de la Antropología', de Gilberto López y Rivas

El libro (pdf) puede descargarse aquí.

"NADA VA A CAMBIAR"


En su Discurso en la Academia Militar de West Point, en mayo de 2014, el presidente Obama afirmó:


Estados Unidos es y seguirá siendo la única nación indispensable. Eso fue cierto en el siglo pasado y será cierto en el siglo por venir. Estados Unidos debe liderar siempre en el escenario internacional. Si no lo hacemos, nadie lo hará. La fuerza militar a la que ustedes se han incorporado es, y siempre será, el soporte fundamental de ese liderazgo. Creo en el excepcionalísmo estadounidense con cada fibra de mí ser. Estados Unidos usará fuerza militar, unilateralmente si es necesario, cuando nuestros intereses esenciales así lo requieran, cuando nuestra patria sea amenazada, cuando nuestro modo de vida esté en riesgo, cuando la seguridad de nuestros aliados esté en peligro… La opinión internacional es importante, pero América (sic) nunca debe pedir permiso para proteger a nuestro pueblo, nuestra patria y nuestro modo de vida.[1]


Esta creencia se fundamenta con argumentos incluso teológicos, merced al “auto convencimiento” de que ese país está designado por la providencia para combatir “el mal”.


Citando al columnista del The New York Times, Thomas Friedman[2], Adriansens destaca: “La mano oculta del mercado nunca funcionará sin el puño oculto.”

En palabras del analista:


Estados Unidos ha creado un imperio global en el que da dos opciones a los países: o aceptan o se les destruye… Esta es la razón por la que Irak no sólo tuvo que ser invadido militarmente, sino también destruido por completo, porque se alzaba de forma completamente contraria al modelo neoliberal del Banco Mundial y el FMI… Irak era un acérrimo Estado antiliberal: se negaba rotundamente a ser un Estado cliente de Estado Unidos y había cerrado a los inversores corporativos, estadounidenses o de otros lugares, su participación en cualquiera de los mercados tras las sanciones (que le habían sido impuestas): agricultura, sanidad, educación, industrias, etc. […] restringir (y ya no digamos excluir) de sus mercados a las corporaciones estadounidenses hubiera sido razón suficiente para que Estados Unidos emprendiera acciones decisivas.


Acertadamente, este autor aduce que otra de las razones para invadir Irak es la naturaleza guerrerista del capitalismo:


Para el complejo de la industria militar, para la economía de los Bush, Cheney, Rice, Rumsfeld, etc., para la economía de las sociedades del petróleo y de los fabricantes de armas, para la economía de los estadounidenses ricos que poseen acciones en estos emporios y corporaciones, esta guerra, como las guerras en general, no es sino algo verdaderamente maravilloso porque se embolsarán los beneficios que tan profusamente generan las guerras; (mientras) la muerte y la destrucción la padecerán otros”.


Estados Unidos surgió como nación a partir de una guerra anticolonial contra el dominio de la Corona Británica. A partir de este acontecimiento de singular importancia histórica, todas las guerras en las que ha participado este país, hasta la segunda guerra mundial, y después de ella, no han tenido la menor legitimidad: la guerra de exterminio y reducción de los pueblos indios que ocupaban el inmenso territorio despojado y expropiado a sus dueños originales; la guerra de 1812 contra Inglaterra, que fue un intento fracasado de anexión del territorio de Canadá a la Unión Americana; la guerra de conquista territorial (1845-1848) contra la joven república de México que logró la anexión de más de la mitad de su territorio buscada afanosamente por los “padres fundadores”; la guerra civil que determinó el rumbo industrial-capitalista de la explotación de las clases y pueblos oprimidos al interior de la nación; la guerra neocolonial contra España en 1898 en la que consiguió apoderarse de algunas de sus posesiones territoriales; de la cual derivó también la sangrienta guerra de ocupación contrainsurgente estadounidense en Filipinas de 1889-1913; la guerra imperialista (1914-1918) en que Estados Unidos incursiona por primera vez en Europa en la etapa final del conflicto; las numerosas intervenciones bélicas abiertas y encubiertas en América Latina como poder imperialista (en donde Sandino consiguió la primera derrota militar de Estados Unidos en la región utilizando la guerra de guerrillas); la guerra de Corea y Vietnam para contener la revolución socialista en esos países, por recordar algunos de los eventos más importantes.


Incluso, la participación de Estados Unidos en la segunda guerra mundial, se llevó a cabo con la perspectiva de minar al máximo a la Unión Soviética, contener el avance de los comunistas en Europa, y establecer finalmente sus dominios imperiales en el ámbito mundial después de la derrota del eje Alemania-Japón-Italia.


Es necesario señalar la responsabilidad manifiesta de Estados Unidos, Inglaterra y Francia en el estallido de esta guerra, al estimular y permitir el rearme de Alemania, al solapar el crecimiento vertiginoso de sus fuerzas armadas y al invocar neutralidad frente a las agresiones fascistas en Etiopia en 1935, a España en 1936, a Austria y Checoslovaquia en 1938 y a Polonia en 1939. El antisovietismo y el anticomunismo estuvieron presentes a lo largo de la contienda bélica y fueron un factor subyacente en la singular conducción de la guerra por parte de los aliados occidentales de la Coalición antihitleriana. El retraso en la apertura del Segundo Frente hasta el año 1944, cuando ya el curso de la guerra se había definido en el frente soviético, y la sistemática política de las “acciones pequeñas”, tenían por objeto lograr el desgaste, e incluso, la eventual derrota de la URSS. Durante el inicio y el desarrollo de la guerra, las clases trabajadoras integran la resistencia antifascista, esto es, la participación activa de los pueblos en la resistencia nacional y el peso de la Unión Soviética en la contienda, van cambiando la naturaleza misma de la guerra: de imperialista se transforma en una guerra popular, antifascista, cobrando de este modo el carácter de una guerra justa y necesaria hasta la derrota del eje nazi-fascista.


El “patriotismo estadounidense” se ha nutrido de una historia de genocidios, etnocidios, despojos y conquistas territoriales; se fundamenta en las nociones etnocéntricas y racistas de “pueblo escogido” por “la providencia” para expandir su dominio sobre el continente, en su primera etapa, y después en el mundo entero, bajo el concepto de ser la “única nación indispensable”; en el “destino manifiesto” que dio forma ideológica al expansionismo territorial; en el intervencionismo permanente y sistemático sobre América Latina; en la conquista de territorios más allá de sus fronteras continentales por la acción directa de sus Marines. Su patriotismo implica la idea del “policía mundial” que vigila el cumplimiento de su ley y protege sus intereses y seguridad “nacionales” por encima de cualquier otro; se alimenta de los mitos de “salvadores del mundo” propalados por la propaganda cinematográfica; los incansables Rambos matando comunistas, y ahora “terroristas”, en nombre de la justicia, la democracia y la libertad.


Otorgar el Premio Nobel de la paz a un comandante en jefe de matones y psicópatas es grotesco e inconcebible y no tiene justificación alguna. Obama incrementó el número de tropas en Afganistán, amplió su intervención en Pakistán, amenazó a Irán y sofisticó la guerra de ocupación en Iraq, con la profundización de la ayuda de antropólogos mercenarios que indican las rutas culturales para romper las redes de la resistencia y comprar a iraquíes que maten a iraquíes; apoyó el golpe militar en Honduras con malicia e hipocresía; sostuvo el bloqueo contra el pueblo y el gobierno de Cuba; continuó con la ocupación de Colombia a través de bases militares que amenazan a Venezuela y a Bolivia; todo ello, justificado por el derecho a llevar a todos los confines del mundo “la guerra justa y necesaria” para las corporaciones capitalistas de Estados Unidos.


[1] - Obama, B. (2014, mayo, 28). Remarks by the President at the United States Military Academy Commencement Ceremony, Academia militar de West Point, EEUU.

[2] - Friedman, Thomas L. (1999) A manifesto for the fast world. The New York Times. Recuperado de https://www.nytimes.com/1999/03/28/magazine/a-manifesto-for-the-fast-world.html?searchResultPosition=5



Diógenes presintió el engaño

 

Diógenes presintió el engaño de las abstracciones idealistas y la insipidez esquizoide de un pensar cerebralizado. De esta manera se convierte en el primer pensador de resistencia satírica. Y así inaugura el diálogo no-platónico, actuando como sátiro pensante, como comediante. Las flechas mortíferas de la verdad penetran allí donde las mentiras se ponen a cubierto tras autoridades.


Aquí, la «teoría inferior» pacta por primera vez una alianza con la pobreza y la sátira. A partir de ahora se hace palpable de una manera sencilla el sentido de la insolencia. Desde que la filosofía sólo de forma hipócrita es capaz de vivir lo que dice, le corresponde a la insolencia decir lo que vive.


[…] En una cultura en la que los idealismos endurecidos convierten las mentiras en formas de vida, el proceso de verdad depende de si hay personas que sean suficientemente agresivas y libres (desvergonzadas) para decir la verdad.


Peter Sloterdijk




05 abril, 2021

La espectral ilusión de nuestra psique nacional

 


COUNTERPUNCH – 02/04/2021


Jeffrey St.Clair


Los estadounidenses queremos ser apreciados, pero se nos teme en casi todo el mundo. Nos vemos a nosotros mismos como justos y rectos, pero transgredimos cotidianamente el derecho internacional y los más básicos derechos humanos.


Creemos ser emisarios de la libertad, pero nos negamos a reflexionar sobre las consecuencias éticas de nuestras múltiples agresiones imperiales. Preferimos ignorar cuanto se perpetra en nuestro nombre, ignorar el cúmulo cadáveres amontonados tras nuestros ataques con bombas, misiles y aviones no tripulados. No queremos indagar ni saberlo, porque ello amenazaría los principios esenciales de nuestra propia identidad, porque ello socavaría el reconfortante relato de nuestras creencias y rompería la espectral ilusión de nuestra hechizada psique nacional.


¿Qué se necesita para excitar el nervio moral de Estados Unidos?


Bombardear niños con bombas de racimo o arrasar fiestas nupciales con drones ya no parece suficiente. Tampoco la tortura. Ah, sí, hubo un pataleo colectivo ante las espeluznantes fotos de soldados estadounidenses riendo mientras clavaban electrodos a prisioneros iraquíes desnudos y angustiados, aterrorizados por amenazantes pastores alemanes. Pero esa indignación pronto se desvaneció y esas infames escenas no tardaron en adquirir la familiaridad de una serie de televisión.



04 abril, 2021

14/03/1970: Motín a bordo del SS Columbia Eagle

 

Los marineros Clyde McKay, 26 años, y Alvin Glatkoswski, 21 años


 

El 14 de marzo de 1970, dos marineros mercantes estadounidenses, Clyde McKay y Alvin Glatkowski, se amotinaron a punta de pistola contra el capitán y la tripulación a bordo del SS Columbia Eagle, mientras cruzaba el Pacífico durante la guerra de Vietnam. La intención de los amotinados era impedir que la carga llegara a su destino y fuera utilizada contra la población vietnamita.


El buque mercante y la tripulación tenían un contrato para entregar 1.750 toneladas de varios tipos de municiones, incluidas bombas de napalm, para ser utilizadas por el ejército estadounidense en Laos, Camboya y Vietnam. Durante el motín, McKay y Glatkowski solicitaron y recibieron asilo político del entonces gobierno neutral de Camboya y el cargamento fue incautado. Poco después, el príncipe Sihanouk de Camboya fue derrocado por un golpe de estado "incruento" y ambos amotinados fueron arrestados. McKay escapó y Glatkowski se entregó a las autoridades estadounidenses.


Tras su fuga, McKay fue asesinado por los jemeres rojos en Camboya y Glatkowski, acusado de "motín en alta mar", fue juzgado, declarado culpable por la Corte Federal de Estados Unidos y condenado a diez años de prisión.


Aunque inicialmente desviado de su destino gracias a McKay y Glatkowski, el cargamento de napalm fue finalmente devuelto al ejército estadounidense y utilizado durante la guerra de Vietnam.


03 abril, 2021

Apocalipsis accidental, armas nucleares y drogas — John Laforge

 


Accidental Apocalypse and Nuclear War on Drugs

COUNTERPUNCH – 28/03/2021

Traducción del inglés: Arrezafe


Con amenazas para la seguridad nacional, tales como inundaciones, sequías, incendios forestales, contaminación del agua, aumento del nivel del mar y pico del petróleo [1], la Fuerza Aérea y los fabricantes de armamento nuclear podrían invertir sus esfuerzos "defensivos" en algo esencial aquí, en EEUU, como construir, instalar, administrar y aumentar los sistemas de energía eléctrica renovable (eólica y solar), en lugar de mantener sus 400 misiles balísticos intercontinentales Minuteman III y preparar la construcción de su reemplazo, el astronómicamente caro misil denominado Ground-Based Strategic Deterrent. Lo que de verdad constituiría una auténtica disuasión contra amenazas reales sería una "Iniciativa en Defensa del Clima".


Pero no. La "Coalición ICBM" del Congreso, los fabricantes de misiles Lockheed Martin, General Electric, Northrup-Grumman, Boeing y United Technologies, contratistas, cientos de subcontratistas, sus lobistas y departamentos de relaciones públicas, han urdido razones inverosímiles y aterrorizantes para que se sufrague otro nuevo sistema de misiles por un coste estimado en 264 mil millones de dólares. Desde 1955, la gravosa cadena de artefactos nucleares ha inventado razones para justificar la fabricación de los misiles Atlas, los Titán, los Minuteman I, II y III, e incluso algunas docenas de los llamados Pacificadores.


La propuesta de reemplazar los 400 misiles balísticos intercontinentales terrestres actuales es tan poco consistente e impopular que incluso organizaciones e individuos conservadores la han condenado (la mayoría por razones equivocadas), entre ellas el comité editorial de Bloomberg News, la Union of Concerned Scientists, la Arms Control Association, Defense News, el Bulletin of the Atomic Scientists, el exsecretario de Defensa William Perry y un grupo de comandantes militares retirados.


Hace seis años, el Bulletin se refirió al "significativo número de estudios de 'expertos' que han aparecido en los últimos cinco años sugiriendo que los misiles balísticos intercontinentales de la tríada nuclear debería desactivarse"[2]. El general James Cartwright, ex vicepresidente del Estado Mayor Conjunto, presidió un grupo de estudio (2012) cuyo informe final, confirmado por el entonces senador y más tarde secretario de Defensa, Chuck Hagel, decía entre otras cosas que: "No se ha presentado ningún argumento sensato que respalde el uso de armas nucleares para resolver ninguno de los principales problemas a los que nos enfrentamos en el siglo XXI. De hecho, podría decirse que las armas nucleares, lejos de ser una solución, se han convertido en una parte añadida del problema". En su web, el secretario Perry advierte que los misiles balísticos intercontinentales "son simplemente demasiado fácil de lanzar erróneamente y podrían ser causa accidental de una guerra nuclear", y añade que el sistema de misiles balísticos intercontinentales es "desestabilizador, en el sentido de que induce a un ataque del contrario".


Todos estos críticos señalan los mismos fallos y riesgos fundamentales de los misiles balísticos intercontinentales: son superfluos; convierten sus asentamientos en cinco Estados en zonas de sacrificio nacional y robotizan a los militares a su cargo, presionándolos para que disparen "al advertir", sin poder saber si la advertencia es correcta o si por el contrario es producto de errores informáticos.


¡Ni menciones las drogas!


Aún así, las principales críticas al nuevo programa de misiles ignoran los escándalos que han sacudido a la Fuerza Aérea de EEUU durante los últimos 15 años[3], escándalos que han provocado cientos de degradaciones, despidos, consejos de guerra y retiros forzosos. Oficiales, de las 9.600 personas encargadas del sistema de misiles Minuteman III, han sido castigados por agresiones sexuales, abuso conyugal, tráfico de drogas, violación de las reglas de seguridad, fallos y/o trampas en los exámenes, dormir en los controles e incluso volar ilegalmente con misiles de crucero armados. En 2014, la Associated Press, en referencia al personal a cargo de las instalaciones, señaló "un laxo sentido del deber", "increíbles fallos de disciplina, entrenamiento, moral, seguridad, mando", y "una fuerza decrépita encargada de los misiles Minuteman III a la que pocos pilotos quieren unirse y aún menos contemplarlo como destino para mejorar sus carreras"[4].


Las instalaciones de misiles son contempladas por aquellos destinados en ellas como un callejón sin salida profesional, plagado de años de aislamiento, aburrimiento en zonas rurales y amenazas de alto nivel sobre su posible desaparición. Al carecer de una misión, más allá de sentarse en atenta espera o ensayar simulacros del fin del mundo, eclipsados por la promoción y elogios dedicados a sus colegas en las zonas de guerra en Irak, Afganistán, Siria y otros lugares, los equipos de misiles pueden sentirse menospreciados. La variedad y profundidad de los escándalos del personal destinado a las instalaciones de misiles así parece confirmarlo.


En 2007, en la base aérea de Minot, Dakota del Norte, tres coroneles, un teniente coronel y un nutrido numero de personal de nivel secundario, fueron degradados o despedidos tras permitir la peligrosa carga y transporte aéreo a través del país de seis misiles Cruise nucleares[5]. Dichos misiles, cada uno con hasta diez veces la potencia de la bomba de Hiroshima[6], volaron 1.542 millas desde Minot a la base aérea de Barksdale, Louisiana, área de entrenamiento asignada por EEUU para sus guerras en Oriente Medio y base operativa de bombarderos 44 B -52s.


En 2008, tres de los cuatro militares de servicio en el centro de lanzamiento de misiles de Minot se durmieron estando a los controles de un dispositivo que contiene los códigos de lanzamiento. Las reglas requieren que al menos dos miembros del equipo permanezcan despiertos en alerta. Inmediatamente se les prohibió el acceso y luego se les dio de baja del servicio[7].


En octubre de 2010, en la base aérea de FE Warren, Wyoming, un error informático dejó fuera de servicio cincuenta misiles Minuteman "durante más de una hora". Cinco centros de control de lanzamiento perdieron todo contacto con los cincuenta misiles Minuteman III que normalmente controlan. De manera involuntaria, la respuesta dada por la Fuerza Aérea a estos apagones vino a corroborar el estado obsoleto e inútil del sistema de misiles. Dirk Jameson, teniente general retirado de la Fuerza Aérea, declaró a la prensa que el apagón electrónico "no tenía relación directa con las capacidades reales de nuestras fuerzas nucleares".


En 2013, personal de las instalaciones, dos en la base de Minot y dos en la de Malmstrom, Montana, fueron reprendidos por dejar abiertas las puertas blindadas del centro de control de lanzamiento de misiles, violando así los estrictos protocolos. El técnico Bruce Blair señaló que dichas aperturas permitirían a potenciales saboteadores acceder a los códigos secretos de lanzamiento. Claro está, los errores se atribuyeron a la desidia del personal encargado.


En 2014, en Malmstrom, dos miembros del equipo de lanzamiento de misiles fueron acusados de manejar un sistema ilegal de distribución de narcóticos en seis bases de la Fuerza Aérea, presuntamente contactando con otras once, tres de las cuales formaban parte del control de lanzamiento. Según un informe de 268 páginas del teniente general James Holmes, los mensajes mencionaban "uso específico de drogas ilegales... [incluidas] drogas sintéticas, éxtasis y anfetaminas".


Por otra parte, la investigación del general Holmes descubrió trampas generalizadas en los exámenes por parte del personal encargado del procedimiento de lanzamiento. En consecuencia, un total de 92 miembros del ala 341 de misiles de Malmstrom fueron suspendidos, descalificados y excluidos de sus puestos. En Malmstrom, un total de nueve coroneles y tenientes coroneles, casi toda la cadena de mando, fueron destituidos por no haber detectado tan masivo engaño.


Malditos fabricantes de torpedos


¿Cómo sobrevive el ICBMS a la corrupción, los accidentes, las “turbadoras averías” y las condenas de alto nivel? Una respuesta está en un informe del 9 de febrero de William Hartung, del Center for International Policy, titulado "Dentro del lobby del ICBM: ¿Intereses especiales o interés nacional?" Hartung detalla las enormes sumas derrochadas por los contratistas de armas en el cabildeo y las contribuciones de campaña para comprar votos de los legisladores en los estados que albergan los misiles, las bases aéreas o a los propios contratistas (Montana, Dakota del Norte, Colorado, Nebraska y Wyoming), a pesar de que, como señala el informe, "no hay ninguna razón militarmente sólida para desarrollar un nuevo misil balístico intercontinental". El informe señala que, desde 2012, Northrop Grumman y sus principales subcontratistas han entregado 1.200 millones de dólares a los actuales miembros de la coalición pro misiles del Senado y 1500 más a miembros de comités del Congreso, claves para determinar la cuantía del gasto. Además, los once principales contratistas que trabajan en el desarrollo del nuevo misil gastaron más de 119 millones en cabildeo en 2019 y 2020, y emplearon a 410 lobistas.


¿Cómo es posible que la industria de las armas destruya o compre todo cuanto se interpone en su camino, ya sea por motivos políticos, pragmáticos o de límites presupuestarios? Parte de la respuesta está en la definición que el propio Mussolini dio del fascismo como fusión del poder estatal y corporativo, y en la advertencia que Eisenhower hiciera contra el mismo.


NOTAS


1. Véase Vandana Shiva, Water Wars: Privatization, Pollution, and Profit, South End Press, 2002; Gwynne Dyer, Guerras climáticas: La lucha por la supervivencia mientras el mundo se sobrecalienta, One World Press, 2008; Richard Heinberg, The Party's Over: Oil, War and the Fate of Industrial Societies, New Society Publishers, 2005. 

2. Adam Lowther, "Un año después: Respondiendo a problemas en la fuerza de misiles balísticos intercontinentales", Boletín de científicos atómicos, febrero de 2015, http://thebulletin.org/year-later-responding-problems-icbm-force7984.

3. AP, "California: Navy Commander Admits Taking Sobornos", New York Times, 7 de enero de 2015; David Sanger y William Broad, "Los estudios del Pentágono revelan importantes problemas nucleares", New York Times, 14 de noviembre de 2014; "Otro cargo en el caso de soborno de la Marina", New York Times, 18 de abril de 2014; Helene Cooper, "La Marina abre una investigación sobre las trampas en el entrenamiento de reactores", New York Times, 5 de febrero de 2014; "El programa de bonificación por fraude en el reclutamiento del ejército puede costar casi $ 100 millones", New York Times, 5 de febrero de 2014.

4. Robert Burns, AP, "Estudio encuentra problemas profundos en la fuerza de misiles nucleares”, 20 de noviembre de 2013; AP, "Air Force Is Working To Mend Missile Corps", Minneapolis Star-Tribune , 11 de junio de 2014. 

5. Sarah Baxter, "EEUU Hits Panic Button as Air Force 'Loses' misiles nucleares", London Times, 21 de octubre de 2007. ↑

6. "W80-1 Warhead Selected for New Nuclear Cruise Missile", Federación de Científicos Estadounidenses, 10. de octubre de 2014, https://fas.org/blogs/security/2014/10/w80-1_lrso/. 

7. Barbara Starr y Larry Shaughnessy, CNN, "Air Force dice que los oficiales se quedaron dormidos con el código nuclear", 24 de julio de 2008, http://www.cnn.com/2008/US/07/24/missile.error/index.html.