19 enero, 2015

La industria armamentística española: Alta financiación sin amenaza militar.

Publicado por: Col·laboracions Barcelona 28 julio, 2014
Un reportaje de Celia Castellano Aguilera, Claudia Bañón, Carlota Alajarín, Adrian García Olivares, Noelia Carmona, Patricia Fernández
Redacción: Celia Castellano Aguilera
Material gráfico: Claudia Bañón, Carlota Alajarín, Adrian García Olivares, Noelia Carmona, Patricia Fernández



La industria armamentística de España es una parte del entramado económico que más recursos absorbe de las arcas del Estado sin amenaza militar tangible. Sin embargo, los presupuestos que se destinan a defensa no son el centro neurálgico de la preocupación de asociaciones humanitarias respecto a la compra y venta de armas, sino un conjunto de empresas financiadas por bancos que no dejan de producir y vender armas tanto al ejército español como al extranjero, siendo algunos de dichos países firmes violadores de los derechos humanos como el Estado de Israel o Afganistán. Algunas de las empresas que producen armas reciben subvenciones del Estado español y en el caso de Cataluña de la Generalitat catalana.

Situación actual del comercio de armas.

Desde mediados de los años 80, organizaciones en pro de los derechos humanos por el desarme han denunciado un comercio armamentístico poco regulado y sujeto al libre albedrío. En 1999 se consiguió la prohibición internacional de las bombas antipersona mediante el tratado de Ottawa, y en 2008 se firmó la prohibición internacional de la fabricación y comercialización de las bombas de racimo, ambas tipologías de armamento consideradas de destrucción masiva por su gran impacto contra la humanidad. En España, la empresa Maxam Explosivos, cuyo director era el actual ministro de defensa, Pedro Morenés, exigió al Estado español que la empresa fuese indemnizada con 40 millones de euros por lucro cesante aunque oficialmente no lo llegó a conseguir. No obstante, el comercio de armas sigue suscitando dudas sobre su regulación y desde 2003 la coalición Armas bajo control lucha por la aprobación de un Tratado de Comercio de Armas más restrictivo que finalmente el pasado 2013 fue ratificado en la ONU por 132 países. Aun así, el centro de estudios Justicia i Pau afirma que la legislación no es garantía de su cumplimiento.

La Posición Común sobre Exportaciones de Tecnología militar y Equipamientos aprobada por el Parlamento Europeo en 2008 establece que no se puede vender armas a países que violen derechos humanos o haya represión interna y, no obstante, España lo hace. “Suele haber entre un 10 y un 20% de la producción armamentística que no se ajusta a la ley; España ha vendido armas a Libia, a Egipto durante épocas de gran represión, a Israel, a Colombia, etc. Hace poco Alemania y España se disputaban vender unos carros de combate a Arabia Saudí”, afirma Jordi Armadans, investigador del centro de estudios pacifistas FundiPau. Según el informe Defensa, seguridad, y ocupación como negocio presentado el pasado febrero por el centro Delàs, entre 2002 y 2013, España compró al Estado de Israel, 5ª potencia militar del mundo, armas por un valor de 115,18 millones de euros y le vendió armas por un valor de 15 millones, 30 millones incluyendo el material de doble uso. Sólo en 2013 se produjeron 37 autorizaciones de exportación de armas por 5,9 millones de euros por parte de La Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y Doble Uso (JIMDDU), aunque los datos reales son bastante opacos. 

Además, España ha firmado convenios de colaboración en seguridad interna de control de la población palestina para importarlas a España. El Estado de Israel viola flagrantemente los derechos humanos con la ocupación y masacre del pueblo palestino desde 1948 llevando a cabo uno de los mayores genocidios de la historia con el beneplácito de EEUU dadas las relaciones comerciales con Israel. 

Pese al incumplimiento sistemático del derecho vigente, las organizaciones por el desarme consideran positiva la aprobación del Tratado del Comercio de Armas. No obstante, se necesitan como mínimo 50 ratificaciones de la comunidad internacional para que el documento entre en vigor y por ahora sólo 32 Estados lo han hecho. Estados Unidos ha firmado el tratado tras años de titubeos mientras que Rusia y China se han abstenido. El principal avance del tratado es que obligará a los países firmantes a promulgar una ley de regulación nacional, algo no demasiado común. “El tratado obligará a los estados a crear una ley nacional de regulación, cosa que España ya tiene pero otros todavía no. 2/3 partes del mundo no tienen una ley de regulación del comercio de armas. Probablemente con este tratado unos 100 países la incluirán. Por otra parte, con el presente tratado, si un país considera que las ventas de otro país firmante no están dentro de la regulación puede denunciar esta práctica”, afirma Jordi Armadans. Pese a que España presenta una regulación nacional que restringe el comercio de amas desde 2007 su inversión y dedicación presupuestaria es notable.

El gasto en armas del Estado Español. 

En un contexto de una crisis económica endémica en el que las políticas estructurales de austeridad van minando los recursos de la ciudadanía hasta llegar a un 29’5% de población bajo el umbral de la pobreza según UGT, el informe del Centre Delàs d’Estudis per la Pau, La Insoportable Deuda militar de España afirma el gasto en armas de 2012 fue de 769 millones de euros. Aunque durante 2013 la inversión pública disminuyó hasta los 557 millones de euros, el ministerio de Defensa ha firmado contratos para los próximos años por valor de 30.728,51 millones de euros. La deuda militar española llegó al 1,8% del PIB en 2012 y supuso un 5,18% de los presupuestos generales del Estado. Según el informe citado, entre 1999 y 2008, la industria española de armas ha recibido 50.000 millones de euros en inversiones que no siempre están reflejados en los presupuestos de defensa sino que se ocultan en otros ministerios como el de industria. 

Para Arcadi Oliveres, economista e investigador de Justicia i Pau, las razones de un gasto tan exacerbado en armamento son tres. “La primera por inercia. El ministerio mira lo que invirtió el año anterior y lo destina con la inflación anual correspondiente aumentada. La segunda por modernización; siempre se quieren tener las armas más modernas, con más visión nocturna, más rápidas, etc. Y la tercera se da por el complejo militar industrial; es decir, la convivencia de todos aquellos que pueden ganar algo con la industria armamentística: investigadores, políticos, publicidad banqueros, etc.”, afirma el economista. 

Dentro de la aportación estatal, una de las cuestiones que más críticas suscitan es la aprobación de ayudas públicas para la Investigación y desarrollo de la industria de armas. En los Presupuestos Generales del Estado de 2014 figuran destinados 508,3 millones de euros a I+D en defensa, con un 39,7% de incremento respecto a 2013. Esta ayuda de I+D está divida en la aportación del ministerio de Defensa, de 163,2 millones, y la aportación del Ministerio de Industria de 346,6 millones actualmente. La última subvención está diseñada en forma de crédito retornable por las empresas que la reciben; no obstante, desde que comenzasen a darse estas partidas en 1997, no se ha devuelto nada de un dinero que no repercute en la sociedad civil, ya que si no se mercantilizan los bienes y servicios de armas no hay repercusión en la economía productiva, y en este caso las armas suelen ser adquiridas por el Estado. Las ayudas están recibidas en su mayor parte por el oligopolio armamentístico español: Airbus Military, Navantia, Indra y Santa Bárbara. Según Jordi Armadans, el Gobierno ayuda al entramado industrial militar porque necesita empresas viables que provengan de armas al propio ejército español para no tener que comprar al exterior. 

Sin embargo, para rentabilizar al máximo estas empresas, el Estado busca mercado exterior y a través de estos acuerdos de comercio acaba vendiendo armas sin miramientos. “En el caso español, el Estado comenzó a comprometerse con otros países a realizar compras sin dinero con qué pagarlas. Ahora mismo tenemos en España una factura de casi 30.000 millones de euros en compra de armas. Así que para pagar estos encargos armamentísticos el actual ministro de defensa pretende vender el máximo de armas que pueda para mantener estas empresas armamentísticas nacionales y también para pagar la factura de encargos internacionales. Es absurdo, vendemos armas nuestras para pagar las que hemos comprado a otros países.” afirma Armadans.

Por otro lado, entre los compradores de armas de España se encuentran zonas en conflicto o tensiones internas como partes del África Subsahariana, América Latina, u Oriente Próximo, proclives a la compra de armas. “España fabrica armas del tipo B, no son las mejores, y los países en desarrollo o sin recursos no tienen dinero para pagar las armas del tipo A, así que España se las vende a ellos aun sabiendo que cometerán violación de derechos humanos.”, afirma Arcadi Oliveres. Según Pere Ortega, España acaba de venderle material antidisturbios a Venezuela, armas a Colombia, Egipto, Arabia Saudí, Bahréin, e Israel como se ha apuntado anteriormente.

Las empresas que producen armas en España.

Según Pere Ortega, investigador del Centre Delàs d’Estudis per la Pau, actualmente el Ministerio de Defensa español tiene referenciadas en torno a las 560 empresas proveedoras de armas o servicios relacionados. No obstante, no todas proveen realmente, sino que “4 de ellas producen el 75% de toda la fabricación y las ventas: Navantia, empresa pública que fabrica los buques de guerra para ministerio, EADS-CASA, fabricante de aviones de guerra en la que el estado tiene el 4% del accionariado, Airbus Military, que produce aviones militares, General Dynamics Santa Bárbara que fabrica todos los complementos militares para el ejército de tierra, e Indra que fabrica todos los productos relacionados con la electrónica de las armas que producen las tres primeras empresas, como el sistema de tiro, empresa de la que el estado tiene el 20% de las acciones compradas a Bankia”, afirma Ortega. Junto a estas empresas, industrias como Sener, ITP la cual fabrica los motores de aviones de EADS, o GTD que está en trámites para fabricar con la francesa Nexter Systems un vehículo blindado 8×8 que utiliza el ejército francés en Afganistán, las siguen de cerca. Cabe destacar que EADS (European Aeronautic Defence and Space) es un holding internacional de empresas que en 2009 impulsó la creación de un centro de excelencia de aviones no tripulados en Jaén. El centro acogerá aviones militares conocidos como Drones, vehículos no tripulados que fueron utilizados por EEUU para hacer ataques selectivos en Afganistán y Libia entre 2008 y 2009. 

Los bancos que financian el entramado empresarial militar.

El papel de las entidades financieras es cada vez mayor. En solo un año, 26 bancos españoles han pasado de invertir 4,6 mil millones de euros en 2012 a 7,3 en 2013 según afirma el informe del Centre Delàs del pasado mes de febrero Evolución de la Banca armada en España. Entre estos bancos cabe destacar la implicación del Instituto de Crédito oficial (ICO), banco público adscrito al Ministerio de Economía y Competitividad, y la Sociedad estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Según el informe del Centre Delàs, entre 2009 y 2013, los 26 bancos han invertido en fondos de inversión, acciones y bonos hasta 1,7 mil millones de euros. Por su parte, 12 de las entidades e ICO han concedido en suma créditos por un valor de 4’3 mil millones de euros entre 2005 y 2013. Este mismo informe especifica que los bancos BBVA y Banco Santander han financiado exportación de armamento italiano por 618,2 millones de euros, además de emitir pagarés y bonos de empresas armamentísticas por valor total de 614 millones de euros. 

Cabe destacar que ambas entidades son las más contributivas a empresas de armas como el holding EADS, fabricante de aviones de combate, BAE Systems, segundo contratista militar del mundo productor de los sistemas de defensa británicos, la compañía Boeing productora de aviones militares, y Maxam, fabricante de explosivos a través de su filial Expal. BBVA contribuyó con 40 millones de euros a la empresa Textron, conglomerado de empresas estadounidense que produce bombas de racimo y bombas antipersona, prohibidas internacionalmente. En total, entre 2004 y 2013, BBVA ha contribuido con 3,6 mil millones de euros a la industria armamentística y el Banco Santander con 1,7 mil millones en la misma franja temporal. Las entidades financieras implicadas en la financiación militar que les siguen de cerca son Bankia, Banca March, LiberBank, CaixaBank, Banc Sabadell, y CatalunyaCaixa que acaba de ser adquirida por BBVA.



El papel de ICO y SEPI

El instituto de Crédito Oficial ha cedido 116 millones de euros a la industria armamentística. Esta agencia financiera de índole pública miembro del Fondo Europeo de Inversiones (FEI), es la encargada de gestionar las participaciones industriales provenientes del INI, el Instituto Nacional de Industria y del Instituto Nacional de Hidrocarburos, organismos ya extintos. Su presidente es Román Escolano, director de relaciones institucionales de BBVA.

Por su parte, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales, organismo público de gestión privada, ha contribuido a la industria de armas con 919,4 millones de euros. Este organismo presenta participaciones en un conglomerado de 16 empresas, el grupo SEPI, del que forman parte las empresas armamentísticas Defex, Izar (fabricante de buques militares en liquidación), y Navantia. Cabe destacar que el pasado 12 de junio, el juez Pablo Ruz decretó el ingreso en prisión para el expresidente de Defex Jose Ignacio Encinas Charro, por cohecho, blanqueo de capitales, falsedad documental, desvío de fondos de un contrato para equipar a la Policía Nacional de Angola y pertenencia a organización criminal.

Por otro lado, dentro del grupo SEPI también se encuentra la Agencia española de noticias EFE y la Corporación de Radio y Televisión Española. La sociedad mantiene adscrito el ente público de RTVE sobre el que tiene competencias de gestión no esclarecidas. El actual presidente de SEPI es Ramón Aguirre, diputado del Partido Popular, antiguo portavoz adjunto del PP y hasta 2004 presidente de ICO.

Banca extranjera en España.

La financiación de armas no se da simplemente entre bancos españoles. Según el informe Evolución de la banca armada en España, 40 entidades financieras extranjeras han invertido en armas en el Estado español. Ente 2009 y 2013 los citados invirtieron en acciones y bonos 19 mil millones de euros, mientras que entre 2005 y 2013 han concedido créditos por un valor total de 49’3 mil millones de euros. El grupo de entidades está encabezado por el banco francés Societ Generale, y los americanos Goldman Shachs, actualmente presidido por el presidente del Banco Central Europeo Mario Draghi, y Bank of América.

Cabe destacar que, según el estudio Don’t Bank to the bomb impulsado por la International Campaing to Abolish Nuclear Weapons (ICAN) en 2013, 298 instituciones financieras de 30 países han financiado armas nucleares, catalogadas como armas de destrucción masiva por la resolución 687 de las Naciones Unidas de 1991. El Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares de 1968 restringe su posesión a los denominados “países nuclearmente armados”, 5 miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU: Francia, EEUU, Gran Bretaña, Rusia, y China. Estos países no cometen por ende ningún acto delictivo al financiarse las armas nucleares ya que les está permitido mientras no las comercialicen al exterior. “Con la información que tenemos sólo podemos afirmar que BBVA y Banco Santander sí que financian armas nucleares, ya que salen en el estudio”, afirma Jordi Calvo, economista investigador del Centre Delàs. Según la memoria anual del Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI), ocho países del mundo controlan un arsenal de 4200 armas nucleares, estados entre los que se encuentran de forma ilegal Afganistán, India, y Pakistán. 

Campañas de desmilitarización de la banca.

Ante la proliferación de financiación de armamento, desde 2009, la ONG Setem, el Centro Delás de Estudis per la Pau y el Observatorio de la Deuda de la globalización gestionan las campañas BBVA sin armas y Banco Santander sin armas. Las organizaciones afirman haber entrado en la junta de accionistas de ambas entidades, para lo que es necesario tener participaciones, y exponer anualmente la ilegitimidad que bajo su perspectiva conlleva la financiación de armas. Según Setem, pese a la lentitud de los avances, las campañas han conseguido el desarrollo de una política de financiación de armamento inexistente hasta la fecha, ligada a la Responsabilidad Social Corporativa de las entidades. Los dos bancos, afirman no mantener contratos ni financiar actualmente empresas que bombas nucleares, armas químicas, y bombas antipersona, es decir, la tipología de armas denominada “controvertidas” por los destrozos durante la Guerra de Vietnam, Camboya, y el Líbano. No obstante, no se pronuncian sobre otros tipos de armas. BBVA además afirma no mantener tratos con países que tengan impuestos embargos de armas por parte de la comunidad internacional como Libia en 2011.

Por otro lado, la ONG Setem también gestiona la campaña Banca Limpia sin armas. Un informe de 2011 publicado por la organización de los Países Bajos Profundo Economic Research afirma que hasta 8 bancos españoles financiaron con 12 millones de euros en 2007 la producción de bombas de racimo MAT-120 por parte de la empresa española Instalaza que posteriormente utilizó el dictador libio Muammar Gadafi durante la guerra de Libia.

La compaña Banca Cívica sin armas está impulsada por Setem Navarra-Nafarroa, AA-MOC-KEM (grupo antimilitarista de Bilbao) y grupos de Irruña contra las Guerras-Palestina Eikartasuna Ekimea. Banca Cívica de la que forman parte Caja Navarra, Caja Sol, Caja Canarias, y Caja de Burgos, ocupaba el tercer lugar en el ranking de financiación de armamento según el informe de Setem Cajas de ahorro y Desarrollo en el sud. Desde 2012, Banca Cívica pertenece a CaixaBank, que ocupa según el Centro Delàs el sexto lugar de entidades financieras que contribuyen a la industria de armas.

Stop inversiones Explosivas y Coalición por la abolición de las bombas de racimo.

La campaña Stop inversiones Explosivas surgió en 2011, en el marco de la prohibición de la fabricación y comercialización de bombas de racimo por parte de la ONU en 2010 con el Tratado de Oslo. Las organizaciones españolas que forman parte de la coalición internacional Cluster Munition, Setem, FundiPau, Centre Delàs, y Plataforma per la Pau de Lloret de Mar, gestionan la campaña bajo la pretensión de que la ley incluya definidamente la prohibición de la financiación de las bombas junto a la comercialización ya que no todos los países han firmado el Tratado y se pueden estar financiando empresas extranjeras. De hecho, una de las principales demandas es que la ley española contemple que España no tome parte en operaciones militares comunes con países que sí fabriquen esta tipología de armamento.

Por su parte, la Coalición contra las bombas de racimo es una organización formada en 2003 por más de 350 organizaciones de la sociedad civil que trabajan en más de 90 países por el desarme. Su principal objetivo era y es la prohibición de las bombas de racimo, algo que consiguió llegar a acuerdo en 2008 cuando 94 países firmaron la Convención de Oslo. A partir de entonces se comenzó una campaña masiva para la ratificación de la firma que se produjo en 16 de diciembre de 2010 por 30 países.

La industria catalana de armas: Un ratón ambicioso.

La industria armamentística catalana respecto al conjunto del Estado es nimia en comparación con la industria de Madrid (60%), del País Vasco (14%), y de Andalucía (11%), según el Informe Sectorial de industria aeroespacial de 2013 elaborado por el Ayuntamiento de Barcelona. Actualmente, de las instituciones de la Generalitat catalana están intentando, con poco éxito, fomentar la industria armamentística especialmente a partir de la financiación de la aeronáutica militar.

Dentro de Cataluña, 35 empresas diseñan, fabrican componentes para armas cuyo principal comprador es el Ministerio de Defensa español. Entre 2002 y 2011, la Generalitat catalana ha dado en subvenciones 18,9 millones de euros a la industria catalana de armas, una cifra no escandalosamente alta para ser presupuestos pero dinero público que una gran parte de la población no conoce. La cifra aumenta a 62,2 millones de euros si se cuenta como fabricadora de vehículos para las fuerzas armadas a Nissan. Los datos fueron recogidos en el informe del Centre Delàs La Indústria catalana, un desig insatisfet escrito por Pere Ortega, coordinador e investigador de la institución.

Cabe destacar que de las 35 empresas la gran mayoría se dedican a fabricar vehículos, ofrecer servicios, o comparten una vertiente militar con otra civil. Una de estas empresas es Applus, dedicada a la certificación de sistemas electrónicos. El 75% de sus acciones pertenecen a Carlyle Group y el 25% a entidades financieras como BBVA i Catalunya Bank, que financian empresas de armas. Al mismo tiempo, Applus es contratista de Navantia, empresa a la que le certifica submarinos de guerra. Tras la entidad Carlyle Group se encuentra la familiar Bush, George Soros, el exsecretario de estado de los EEUU James Baker. El presidente del grupo es Olivier Sarcozy, hermano del expresidente francés Nicholas Sarcozy. Por otro lado, dentro de las empresas que sí que fabrican armas y que han sido subvencionadas por la Generalitat de Catalunya se encuentra Expal, empresa del grupo Maxam, antigua unión de explosivos. Maxam fabrica explosivos para caza en su vertiente civil y mediante Expal fabrica bombas y proyectiles. En el pasado, la industria Maxam produjo bombas de racimo y bombas antipersona.

El impulso a la aeronáutica militar de Cataluña.

Las instituciones políticas catalanas llevan desde el año 2000 intentando estructurar un complejo industrial aeronáutico en el territorio catalán. En 1999, el exalcalde de Barcelona Joan Clots impulsó una plataforma para integrar todas las empresas de aeronáutica de Cataluña, la BAIE. Su presidente es Fernando de Caralt, expresidente de Construcciones Aeronáuticas SA y de la Asociación Española de Fabricantes de Armamento y Material de Defensa y Seguridad. Entre otras actividades, Caralt es presidente de CIMSA, empresa de aeronáutica cuya producción se haya entre el 50 y el 70% destinada al sector militar según los datos del Centro Delàs. Por otro lado, junto a BAIA se creó CTAE, el Centro de Tecnología Aeroespacial, ubicado en el parque tecnológico de Cerdanyola del Vallès. Aun así, según Pere Ortega la industria militar catalana es un impulso que no llega a cuajar y el problema es mucho más global.

Alternativas a la contribución a la industria militar.

La inversión en armas en España, pese que se ha visto minada gracias a la crisis económica en occidente, sigue siendo preeminente y estable. Según Jordi Calvo, una de las principales medidas para no contribuir a la industria militar es no contratando una entidad financiera que invierta en armas, cuestión que es difícil de dilucidar por lo que la el único banco garantista es la banca ética. Este tipo de entidad financiera garantiza que no se va a invertir el dinero ciudadano en armamento entre otras actividades que puedan resultar ilegítimas o violen derechos humanos como la prostitución, el narcotráfico, etc.

Por su parte, Arcadi Oliveres considera que una de las formas básicas de contribuir a la oposición a las industrias y países armados es no pagando el equivalente de los presupuestos de defensa en la declaración de la renta. “El trámite comienza cuando coges el total de tu declaración de 2014 sobre el ejercicio de 2013, aquello que en términos de hacienda dicen cuota líquida y le aplicas un descuento del 4,49% que es el porcentaje que el ministerio de defensa tenía el año pasado sobre el gasto del estado.”, afirma Oliveres. Según el economista, ese importe que no se paga puede ir destinado a alguna ONG o similar para que cuando se presente la declaración de la renta la Agencia Tributaria vea que el motivo no es que no quieres pagar sino no pagar a defensa. Ante esta situación es posible que se pase de largo o que se imponga una sanción que se sume a la cantidad inicial que debía destinarse a defensa y si no se paga, se embarga la cuenta corriente. “Al final te quedas igual, acabas pagando. Pero los primeros objetores de conciencia que no querían ir a la mili, que la mili en aquel momento duraba un año y medio, recibían un castigo de tres años en prisión. Centenares de personas lo hicieron y gracias a que luego se reprodujo de mala manera la mili dejo de ser obligatoria. Hay que aprender que a lo largo de la historia las libertades nunca se han regalado, siempre se han conquistado.”, apunta Oliveres.

La reconversión de la industria militar, un proceso viable.

Las organizaciones como Justicia i Pau o el Centre Delàs trabajan en pro de la cultura de paz y la desmilitarización del mundo actual mediante la concienciación social. Para Arcadi Oliveres, se presenta un camino arduo respecto a la progresiva eliminación del armamento mundial pero existe un halo de esperanza que ya se ha llevado a cabo antaño: la reconversión de la industria militar en industria civil. “Al acabar la II Guerra Mundial, EEUU que había hecho grandes inversiones de carácter militar se dio cuenta de que éstas no servían para nada. El presidente Truman, el hombre que lanzó la bomba sobre Hiroshima y Nagasaki, tuvo paradójicamente una buena idea al decidir reconvertir esa industria. Una experiencia similar se dio en china, con la muerte de Mao Zedong cuando empezó con el dirigente Deng Xiaoping toda la emergencia de la nueva china, que consideró que todo ese armamento que había tenido china para luchar no servía para nada y las primeras marcas de televisión china salieron de fábricas de armamento. La tercera reconversión se produjo en Alemania del Este que estaba llena de armamento soviético. Cuando se produjo la unificación de Alemania todo eso ya no servía de nada y los ayuntamientos lo reconvirtieron de una forma esplendida. A día de hoy no queda ni una sola fábrica de este armamento. Si se quiere se puede,” concluye Oliveres.

http://lacolumna.cat/comercio-armas-espana#.VLsfadKG-So

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"España se ha convertido en un cliente importante para la floreciente industria armamentística israelí. Israel Aerospace Industries, por ejemplo, entregará un lote de vehículos aéreos no tripulados -o drones- a España en 2012. Conocidas como "garzas", estas máquinas de matar a control remoto han sido "probadas en combate" por Israel en los ataques a Gaza durante el invierno. Según las investigaciones realizadas por observadores de derechos humanos, al menos 87 civiles murieron a causa de dichos ataques realizados con aviones no tripulados israelíes en una ofensiva que duró tres semanas. Las fuerzas españolas que participan en la guerra de la OTAN en Afganistán, también tienen drones israelíes en su arsenal".

"Últimamente, España se ha mostrado tan complaciente con Israel que incluso le ha permitido "dar forma" a su legislación sobre derechos humanos. Desde 1985, España tenía una importante ley en sus estatutos relativos a la jurisdicción universal, basada en el principio según el cual, los crímenes contra la humanidad podrían ser juzgados en los tribunales españoles con independencia del lugar en que se cometieron. La ley había sido invocada para emitir una orden de arresto contra el tirano chileno Augusto Pinochet y para enjuiciar a un ex oficial de la marina de guerra que participó en la "guerra sucia" de Argentina durante los años 1970 a 1980.

Sin embargo, cuando dicha ley fue esgrimida por los defensores de los derechos humanos de los palestinos, en un intento de obligar a Israel a dar cuenta de una operación llevada a cabo en 2002 y en la que murieron 14 civiles palestinos, el entonces ministro de Relaciones Exteriores de España, Miguel Ángel Moratinos, prometió a su equivalente israelí, Tzipi Livni, que a principios de 2009 la ley se diluiría. ("Israel sostiene que España va a modificar la ley de crímenes de guerra", Reuters, 30 de enero de 2009). Moratinos mantuvo su palabra: a finales de 2009, el proyecto de ley que restringe la jurisdicción universal a los casos con un claro vínculo nacional, fue aprobada por ambas cámaras del parlamento español".

http://electronicintifada.net/content/spain-bastion-support-palestine/9883

17 enero, 2015

Noam Chomsky: Todos somos... (llene el espacio)

Noam Chomsky, zcomm.org 

El mundo quedó horrorizado después del brutal ataque que sufrió la revista satírica francesa Charlie Hebdo. En las columnas del New York Times, el corresponsal Steven Erlanger, presente desde hace mucho tiempo en Europa, describió de forma sobrecogedora las repercusiones inmediatas de lo que muchos describen como el “11 septiembre” francés. Fue “una jornada durante la cual se sucedieron sirenas ruidosas con los ires y venires de los helicópteros. Una jornada de frenesí mediático, de cordones policiacos, de muchedumbres en pánico y de niños alejados de las escuelas por cuestiones de seguridad. Una jornada, como las dos que le siguieron, de sangre y de horror en París y sus suburbios”. El inmenso repudio mundial provocado por el atentado fue acompañado por una reflexión sobre las raíces profundas de esta barbaridad. “Muchos son los que ven en estos hechos un choque de civilizaciones”, anunciaba un título del New York Times.

Las reacciones de horror y de indignación respecto a estos crímenes son justificadas, al igual que la búsqueda de sus causas profundas, siempre y cuando guardemos en mente firmemente algunos principios. La reacción debería ser completamente independiente de la opinión que se puede tener de ese periódico y del material que produce. Los eslóganes omnipresentes de tipo “Yo soy Charlie”, no deberían indicar, ni siquiera insinuar, ninguna asociación con el periódico, al menos en el contexto de la defensa de la libertad de expresión. Deberían más bien expresar una defensa de la libertad de expresión a pesar de lo que se puede opinar acerca del contenido, y aunque éste sea calificado de hiriente o depravado.

Y esos eslóganes también deberían expresar la condena de la violencia y del terror. El dirigente del Partido de los Trabajadores de Israel y principal contrincante para las próximas elecciones, Isaac Herzog, tiene toda la razón cuando dice que “El terrorismo es terrorismo. No existen dos formas diferentes de considerarlo”. También acierta cuando dice “Todas la naciones que desean la paz y la libertad enfrentan un inmenso reto” respecto al mortífero terrorismo – si dejamos de lado su interpretación selectiva acerca de este reto.

Erlanger describe muy bien la horrible escena. Cita uno de los periodistas sobrevivientes: “Todo se desplomó. No había ninguna escapatoria. Había humo por todos lados. Fue terrible. La gente gritaba. Una verdadera pesadilla”. Otro periodista superviviente describió “una inmensa deflagración antes de ser sumergidos en la absoluta oscuridad”. La escena, según Erlanger, “no era más que un montón de vidrio roto, paredes caídas, maderas retorcidas, pinturas desgarradas y devastación emocional”. Por lo menos 10 personas habrían muerto a raíz de la explosión, otras 20 habían desaparecido, “probablemente enterradas bajo los escombros”.

Esas citas, como nos lo recuerda el incansable David Peterson, no son de enero del 2015. En realidad son extraídas de una nota de Erlander del 24 de abril de 1999, que solo alcanzó la sexta página del New York Times, y están muy lejos de alcanzar la relevancia del ataque de Charlie Hebdo. Erlanger en realidad describía el resultado de “un ataque con misil sobre la sede de la televisión del estado de Serbia” por parte de la OTAN (es decir los EE.UU.) que “dejó fuera del aire a la Radio Televisión Serbia”.

Hubo una justificación oficial. “La OTAN y los representantes estadounidenses defendieron el ataque”, reportó Erlanger, “como parte del esfuerzo para debilitar el régimen del Presidente de Yugoslavia Slobodan Milosevic”. El portavoz del Pentágono, Kenneth Bacon declaró durante una conferencia de prensa en Washington que “la televisión serbia formaba parte integrante de la máquina de terror de Milosevic, al mismo nivel que sus fuerzas armadas”, lo que la convertía por lo tanto en un blanco legítimo.

El gobierno de Yugoslavia declaró: “La nación entera apoya a nuestro presidente, Slobodan Milosevic”, según reporta Erlanger, quien añade que “no queda claro cómo el Gobierno sabe esto con tal precisión”.

Ningún comentario sardónico de ese tipo sería el bienvenido ahora que se puede leer en la prensa que Francia está en duelo y que el mundo está indignado ante los abominables acontecimientos. Tampoco resulta necesario interrogarse acerca de las causas profundas, ni de preguntarse quien representa a la civilización y quien a la barbarie.

Pero Isaac Herzog se equivoca cuando dice “El terrorismo es terrorismo. No existen dos formas diferentes de considerarlo”. Definitivamente sí existen dos formas de considerarlo: el terrorismo no es terrorismo cuando se trata de un ataque mucho más violento, pero perpetrado por los que son Justos en virtud su Poder. De la misma forma, la libertad de expresión no corre peligro cuando los Justos destruyen un canal de televisión que apoya a un gobierno al que están atacando.

Asimismo, se entiende fácilmente el comentario del abogado de derechos cívicos Floyd Abrams, reconocido por su defensa apasionada de la libertad de expresión, publicado en el New York Times y en el que señala que el ataque contra Charlie Hebdo “es la agresión más grave en contra del periodismo de la que se tenga memoria”. Tiene razón de precisar “de la que se tenga memoria”, lo que divide cuidadosamente a los ataques contra el periodismo y los actos de terrorismo en dos categorías: los Suyos, que son horribles; y los Nuestros, que son virtuosos y fácilmente eliminados de nuestra memoria.

Vale la pena subrayar que esto solamente es uno de los numerosos ejemplos de ataques contra la libertad de expresión realizado por los Justos. Para mencionar únicamente otro ejemplo que fue fácilmente borrado de “nuestra memoria”, el ataque llevado a cabo por las fuerzas de los EE.UU en Falluja en noviembre del 2004, uno de los peores crímenes realizados durante la invasión a Irak, que inició con la ocupación militar del Hospital General de esa ciudad. La ocupación militar de un hospital representa en sí, por supuesto, un grave crimen de guerra, independientemente de la forma en la que fue llevada a cabo. Los hechos fueron trivialmente descritos en un artículo publicado en primera plana del New York Times, junto con una fotografía ilustrando el crimen. El texto señalaba que “soldados armados sacaron de las habitaciones a los pacientes y empleados del hospital, y les ordenaron sentarse o tirarse al piso mientras que las tropas los maniataban por detrás”. Esos crímenes fueron descritos como si fuesen altamente meritorios y justificados: “La ofensiva permitió clausurar lo que oficiales describían como una herramienta de propaganda para los militantes: el Hospital General de Falluja, con su flujo de informes sobre el número de víctimas civiles”.

Evidentemente, no se le podía permitir a una agencia de propaganda de este tipo que siguiera escupiendo sus vulgares obscenidades.

Traducción: Luis Alberto Reygada

mamvas.blogspot
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"Curioso ¿no? 17 personas mueren en Francia, supuestamente por una cuestión de libertad de expresión, y lo primero que los gobiernos del mundo quieren hacer es utilizar esa tragedia para impedir la libertad de expresión en Internet. Curioso es también, que estos mismos gobiernos no expresaran indignación alguna cuando el ejército de los Estados Unidos mató a cientos de miles de civiles en Irak, Afganistán, Pakistán, Yemen y otros lugares. Al parecer no es asesinato si se utiliza un avión no tripulado o un misil guiado. Al parecer, no es terrorismo si las mujeres y los niños son asesinados por soldados y burócratas del gobierno. No, es sólo asesinato cuando los políticos y los medios de comunicación corporativos dicen que es asesinato, y, si se salen con la suya, serán capaces de acabar con cualquier sitio web, vídeo, cuenta o medio social que se atreva a contradecirlos."
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16 enero, 2015

El temor colectivo estimula el instinto del rebaño.

"El temor colectivo estimula el instinto del rebaño, y tiende a engendrar ferocidad hacia los que no son considerados miembros del mismo. [...] El miedo engendra impulsos de crueldad, y, por lo tanto, provoca las creencias supersticiosas que parecen justificar la crueldad. No se puede confiar en que un hombre, una muchedumbre o una nación obren humanamente o piensen cuerdamente bajo la influencia de un gran temor. Y por eso los cobardes son más propensos a la superstición. Cuando digo esto, pienso en los hombres que son valientes en todos los sentidos, y no sólo en el de arrostrar la muerte. Muchos hombres tienen el arrojo de morir heroicamente, pero no tendrían la bravura de decir, o aun de pensar, que la causa por la que se les pide que mueran es indigna de ellos. La deshonra es, para muchos hombres, más dolorosa que la muerte; éste es uno de los motivos de que, en tiempos de excitación colectiva, tan pocos hombres se arriesguen a disentir de la opinión prevaleciente. Ningún cartaginés negó a Moloch, porque hacerlo habría exigido más valor que el necesario para correr el peligro de muerte en el combate."    
Bertrand Russell

15 enero, 2015

20 años más

 

Desigualdad global y devastación


Silvia Ribeiro, Alainet  14 de enero de 2015 


A principios de 2014, un informe de Oxfam resumió gráficamente la desigualdad que impera en el mundo: 85 individuos concentran más riqueza que los 3500 millones de habitantes más pobres en el planeta, la mitad de la población mundial. El informe, llamado “Gobernar para las élites: secuestro económico y desigualdad económica”, indicaba ya desde el título que la situación se mantiene porque las políticas gubernamentales se hacen para favorecer a los más ricos. Lo cual no sorprende, en la vasta mayoría de los casos los gobiernos y legisladores llegan a sus cargos apoyados en las “contribuciones”, por decirlo así, de esas élites del poder económico. En un año, los 85 más ricos aumentaron su fortuna en un 14 por ciento, que se tradujo, en conjunto, en unas ganancias de 668 millones de dólares diarios, casi medio millón de dólares por minuto.

En octubre 2014, el banco Credit Suisse publicó un informe sobre la riqueza mundial, en el que resaltaba la preocupación por los niveles de desigualdad que siguen aumentando, lo que considera un factor de riesgo. La riqueza mundial pasó de 117,000 billones en el año 2000 a 262,000 billones de dólares en 2014.

El 1 por ciento más rico de la población mundial tiene actualmente casi la mitad de la riqueza global (48.5 por ciento). Al mismo tiempo, el 50 por ciento de la población más pobre tiene menos del 1 por ciento de los ingresos y de ellos, el 90 por ciento vive en países del Sur. Si estas cifras son difíciles de digerir, casi lo es más saber que el 70 por ciento de la población mundial, tiene en conjunto ¡menos del 3 por ciento de los ingresos!

La región con mayor índice de desigualdad en el mundo es América Latina y el Caribe, pese a que en los últimos años, algunos países, como Uruguay y Venezuela, han contribuido a bajar el promedio continental. México y Chile son los países con mayor desigualdad de todos los miembros de la OCDE, e integran los 10 más desiguales de la región, junto a Honduras, Brasil y Colombia, entre otros. En el último año el número de mil-millonarios en la región aumentó 38 por ciento.

La desigualdad global creció particularmente en las últimas tres décadas, pero la brecha se hizo mayor a partir de las crisis de 2007-2008. Según Credit Suisse, los países donde aumentó más la desigualdad son China e India, donde ahora se encuentran algunas de las mayores fortunas y corporaciones del planeta. Estados Unidos sigue siendo el país que, con distancia, concentra la mayor parte de los ingresos. Allí radica el 49 por ciento de los individuos llamados ultra-ricos, con una fortuna mayor a los 50 millones de dólares.

Esos no son los que sufrieron con la crisis financiera que ellos mismos provocaron. Por el contrario, el 1 por ciento más rico de Estados Unidos se apropió del 95 por ciento del crecimiento y ganancias posteriores a 2009, mientras el 90 por ciento de la población se hizo más pobre. Y esto sin tener en cuenta las sumas ingentes de dinero público que se gastaron para “rescatar” a instituciones financieras en crisis, de las cuales esos mismos ricos son propietarios total o parcialmente.

A estos análisis, es necesario superponerle la enorme concentración corporativa que tomó vuelo en la década de 1990, en la que las fusiones y adquisiciones empresariales crecieron 757 por ciento y siguieron en ritmo ascendente, aunque más lento, hasta el 2007. Con las crisis financieras, económicas y alimentarias de 2007-2008, bajó el porcentaje de fusiones y adquisiciones, pero la concentración empresarial ya establecida nunca volvió a bajar del nivel alcanzado en el 2000, e incluso subió en algunos años del siglo XXI. Según el estudio publicado en 2011 The network of Global Corporate Control (La red de control corporativo global) de los investigadores Vitali, Glattfelder y Battiston, 1328 corporaciones trasnacionales tienen el 60 por ciento de los ingresos globales y están interconectadas entre sí, por 2 o más relaciones mutuas, con un promedio de 20 interconexiones. En esta telaraña de relaciones que tienen atrapado al mundo, el estudio identificó una “super-entidad” corporativa, como una araña en la red, integrada por 147 corporaciones que detentan el 40 por ciento de los ingresos de todas las transnacionales y que tienen un enorme poder de decisión sobre toda la red corporativa mundial. Tres cuartas partes de éstas son instituciones financieras, que a su vez están estrechamente ligadas con las mayores transnacionales de sectores claves de la economía, como energía, petroquímica y química, comunicaciones, construcción, minería, alimentación y agricultura, etc.

Son los intereses de lucro de esta extraordinariamente ínfima minoría de ricos, los que modelan regulaciones nacionales e internacionales para mantener sus privilegios, las que empujan los modelos industriales de producción y consumo masivos, y los responsables de la devastación social, ambiental y las crisis planetarias. Apenas un ejemplo: sólo 90 empresas, la mayoría privadas, de petróleo, carbón, gas y cemento son responsables de dos terceras partes de las emisiones de gases que han provocado el cambio climático.

Hay muchos factores que se imponen para mantener la desigualdad, incluyendo un amplio aparato bélico y represivo, en general pagado con fondos públicos. Pero también hay muchos y diversos focos de resistencia y construcción colectiva desde abajo, sin duda lo que sigue haciendo el mundo habitable y en definitiva las únicas alternativas reales a estas nuevas formas de esclavitud global.

14 enero, 2015

CAMINO HACIA UNA SOCIEDAD SIN ESTADO

https://argelaga.wordpress.com/2015/01/12/camino-hacia-una-sociedad-sin-estado/
https://argelaga.wordpress.com/2015/01/12/camino-hacia-una-sociedad-sin-estado/


“Camino hacia una sociedad sin Estado”, de Miquel Amorós, recuerda el primer paso a dar en el inicio de un cambio revolucionario: la abolición del Estado. Como bien se desprende de las enseñanzas de la guerra civil española (1936-1939), nada bueno puede esperarse a la sombra del Estado, por más arruinadas que se encuentren sus instituciones. El proceso de desestatización no discurrirá por los mismos cauces, pues las condiciones actuales son muy diferentes de las de entonces. A modo ilustrativo, el artículo va acompañado de la llamada a las armas de la Comuna de Lyon, intentona revolucionaria de septiembre de 1870 que Mijail Bakunin y sus compañeros aliancistas protagonizaron a través de un Comité para la Salvación de Francia.

“La revolución tal como la entendemos tendrá que destruir radical y completamente desde el primer día el Estado y todas sus instituciones.” Bakunin, Programa y objeto de la organización secreta revolucionaria de los Hermanos Internacionales.

Así comienzan las revoluciones, con el derrumbamiento del Estado. Bakunin, inspirándose claramente en la Comuna de París, describía el proceso paso a paso: organización directa de la comuna insurrecta, supresión de los cultos y de los códigos jurídicos, armamento del pueblo, abolición de la propiedad y de las instituciones estatales. Y seguía: proclamación de la igualdad económica y política (abolición de las clases), llamamiento a todas las provincias, comunas y asociaciones a seguir el ejemplo, federación de todas ellas según los mismos principios, extensión del movimiento a otras naciones… Como buen discípulo de Hegel, creía en el trabajo paciente del «viejo topo». Así, las revoluciones no eran obra de vanguardias, ocultas o públicas, sino que «nacen de sí mismas, por la fuerza de las cosas, por el movimiento de los hechos y los acontecimientos. Durante mucho tiempo se incuban en la profundidad de la conciencia instintiva de las masas; luego, estallan, aparentemente debido a causas fútiles.» La tarea de los revolucionarios consistía básicamente en reunir los elementos de la revolución que se encontraban diseminados, algo así como en amontonar materiales combustibles para un incendio.

La abolición del Estado podía concretarse en el fin del sistema de enseñanza, de la sanidad y asistencia públicas, del aparato de justicia, de la burocracia, de la policía y del ejército, de cuyas funciones se harían cargo las comunas libres y las federaciones. Sus responsables serían nombrados en elecciones. Ahora bien, el camino hacia una sociedad sin Estado, o sea, hacia la anarquía, que, de acuerdo con Bakunin, no es más que «la manifestación completa de la vida popular librada a sí misma», ha de recorrer un gran trecho antes de llegar al punto en que el Estado y el Capital, dos realidades que son sólo una, se debiliten y disuelvan por causas internas y externas. Dicho recorrido está marcado por la crisis. Si alguna tarea han de tener quienes trabajan en pro de tal disolución por el bien de toda la humanidad, ésta no es más que la de identificar y dar a conocer los indicios de dicha crisis, con el fin de que el sujeto de la historia incida en ella con mayor acierto y haga lo que tengan que hacer. ¿Dónde se forja ese sujeto?

El sujeto revolucionario se constituye a partir de los antagonismos que surgen y se desarrollan dentro de la sociedad capitalista ¿Se manifiestan en el terreno de la política? Por supuesto que no. Ese terreno es propiedad de una casta usurpadora. Allí todos los antagonismos que surgen son falsos ¿Y en los lugares de producción? No exclusivamente. La extensión de las condiciones fabriles al conjunto de la sociedad urbanizada lleva el antagonismo Capital-Trabajo a manifestarse en cualquier parte. Lo que interesará saber es el sitio donde el capitalismo resulte más vulnerable, pero ese ya no es el taller o la fábrica. Menos todavía lo es el parlamento. El eslabón más débil lo constituyen las infraestructuras, los lugares de circulación. El sistema capitalista no es un régimen estático, sino que se halla en perpetuo y acelerado dinamismo. En el estadio actual de desarrollo, el de la producción mundial deslocalizada, la rapidez del intercambio determina la ganancia tanto o más que la productividad. El Estado constructor es el garante y responsable directo del veloz movimiento de la mercancía.

La bancarrota del Estado y del régimen económico que representa y protege, vendrá pues de la esfera de circulación; entiéndase circulación de energía, personas, mercancías y dinero. El viejo topo saldrá por ahí a la luz del día. Pero ¿qué causas objetivas originarán su quiebra? Ahí entra en juego el antagonismo que se deriva de la explotación ilimitada de los recursos finitos de la naturaleza, principalmente energéticos, es decir, la oposición entre Capital y Territorio, en torno a la cual ha de crearse la nueva clase subversiva. La circulación, las conurbaciones –y en última instancia, el capitalismo– dependen fundamentalmente del petróleo barato y del gas natural, mercancías que va a rarificarse en los próximos decenios, encareciéndose el transporte y dificultándose el funcionamiento de la sociedad urbana. El consumo descenderá, junto con la oferta de trabajo; la exclusión se extenderá y las áreas metropolitanas se volverán inviables. El crecimiento demográfico se detendrá. Y ahí es cuando entran en juego las masas agitadas. La lucha contra las infraestructuras virará a la supervivencia, lo que permitirá primero la aparición de huertos urbanos y generadores de energía renovable en los edificios arruinados junto a un esbozo de autoorganización marginal, y luego, de forma más general, determinará un movimiento de la población hacia el campo.

El antagonismo entre capitalismo y territorio –que a veces se presenta como conflicto entre la agroindustria y la soberanía alimentaria– no es único, aunque sea principal, sino que se refuerza con otros menores. Por ejemplo, el que existe entre la automatización y el empleo, o el que hay entre las finanzas autónomas y el capital productivo (que a menudo se da entre el crédito y los salarios, o entre el consumo y la exclusión). También, entre la administración partitocrática y los servicios públicos, etc. Las contradicciones interactúan, acentuando los efectos críticos. Para la clase dirigente no es cuestión de superarlas o disimularlas, sino de incorporarlas a la cotidianeidad del sistema, convirtiendo la excepción en norma. En lo sucesivo, las crisis serán –ya son– la condición normal de la sociedad donde reinan condiciones turbocapitalistas.

El proceso triple de exclusión/desurbanización/ruralización significará para las administraciones una disminución recaudatoria, y por consiguiente, la contracción del Estado. La falta de financiación obligará al sistema a decretar nuevas tasas inasumibles, y en consecuencia, a proletarizar las clases medias y liquidar el nivel bajo de la jerarquía burocrático-política, que es el más numeroso, tratando de preservar lo más que se pueda el aparato represivo. La base social de la dominación se irá peligrosamente estrechando. La respuesta histórica de la burguesía a la crisis de los años veinte del siglo pasado fue el fascismo; la de la crisis de los setenta fue la mundialización. La primera aplastó al proletariado; la segunda, lo atomizó. Es de suponer que la próxima tenga más de represivo que de integrador, pues el crecimiento económico es bastante problemático y la sumisión no está suficientemente asegurada por la masificación. La respuesta será eminentemente fascista: empezará con un estado de excepción permanente, apuntalado en la derogación por ley de cualquier garantía política y en un sistema punitivo de largo alcance. La movilización popular permanente ha de volverlo inoperante.

En un contexto de crisis energética y financiera prolongada, los Estados tendrán dificultades en nuclearizar y militarizar el mundo a fin de impulsar nuevamente la economía. La población sacrificada, la que queda fuera del mercado, como ya hemos dicho antes, tendrá que auto-organizarse a una cierta escala y, a falta de erario, recurrir a formas de supervivencia al margen de los circuitos capitalistas. A la larga, la desestatalización y desmonetarización de la sociedad serán la consecuencia final de una crisis múltiple más que la obra de un sujeto consciente, pero igualmente dará lugar a comunas libres para la solución de problemas inmediatos, a las que sólo un movimiento radical de autodefensa podría consolidar. El elemento objetivo (las comunas) impulsará a su vez al elemento subjetivo, es decir, al sujeto (el movimiento social). Las indicaciones al respecto apuntadas por Bakunin siguen siendo las adecuadas. No obstante, aun sin un Estado que moleste, el paso de un régimen capitalista a otro comunista anárquico no se realizará en un solo país de la noche a la mañana, porque, dejando de lado la necesaria internacionalización del proceso revolucionario, hace falta un programa de transición que sería ante todo un programa de desmantelamiento. Por otra parte, si las comunas no fueran capaces de organizar su defensa, el Estado, aunque reducido a su mínima expresión, no moriría, sino que trataría de recomponerse a través de mafias, partidos armados, señores de la guerra y bandas paramilitares nacidos de la dispersión del poder. La lucha final no será otra.

FEDERACIÓN COMUNITARIA DE LAS COMUNAS
(LYON-1871)

La situación desastrosa en la que se encuentra el país, la impotencia del poder oficial y la indiferencia de las clases privilegiadas han llevado la Nación francesa al borde el abismo.

Si el Pueblo organizado revolucionariamente no se apresura en actuar, su futuro se perderá, la Revolución se perderá, todo se perderá. Inspirándose en la inmensidad del peligro y considerando que la acción desesperada del Pueblo no tendría que retrasarse ni un solo instante, los delegados de los Comités federados de Salvación de Francia, reunidos en el Comité Central, proponen adoptar inmediatamente las siguientes resoluciones:

La maquinaria administrativa y gubernamental del Estado, habiéndose vuelto impotente, queda abolida.

El pueblo de Francia entra en plena posesión de sí mismo.

Todos los tribunales de lo criminal y lo civil quedan disueltos y reemplazados por la justicia del pueblo.

Se suspende el pago de impuestos e hipotecas. El impuesto será reemplazado por las contribuciones de las comunas federadas, recaudadas entre las clases ricas, proporcionalmente a las necesidades de la salvación de Francia.

El Estado, venido a menos, ya no podrá intervenir en el pago de deudas privadas.

Todas las organizaciones municipales existentes se declararán nulas a todos los efectos y serán reemplazadas en todas las comunas federadas por comités de salvación de Francia, encargados de ejercer todo el poder bajo el control inmediato del pueblo.

Cada comité de la capital del departamento enviará delegados para formar la Convención Revolucionaria de Salvación de Francia.

Dicha Convención se habrá de reunir inmediatamente en la casa consistorial de Lyon, por ser ésta la segunda ciudad principal de Francia y la mejor situada para ocuparse enérgicamente de la defensa del País.

La Convención, apoyada por todo el pueblo, salvará Francia.

¡¡¡A las armas!!!

E-B Saignes, Rivière, Deville, Rajon de Tarare, François Favre, Louis Palin, B. Placeet, Blanc, G. Ch. Beauvoir, Albert Richard, J. Bischoff, Doublé, H. Bourron, M. Bakounine, Parraton, A. Guillermet, Coignet el mayor, P-J Pulliat, Latour, Guillo, Savigny, J. Germain, F. Charvet, A. Bastelica, Dupin, N. Barret.

13 enero, 2015

Las estrategias de seguridad son sólo la prolongación del terror.


"No se trata [...] de un choque de civilizaciones o de religiones, esto sobrepasa con creces al Islam y a América, sobre los que se intenta focalizar el conflicto para concederse la ilusión de un enfrentamiento visible y de una solución de fuerza. Se trata efectivamente de un antagonismo fundamental, pero que, a través del espectro de América (que es tal vez su epicentro, pero en absoluto la encarnación de la mundialización por sí sola) y a través del Islam (que tampoco es la encarnación del terrorismo), designa la mundialización triunfante en conflicto consigo misma. En este sentido, es posible de hecho hablar de una guerra mundial, ya que tiene como apuesta la mundialización misma. Las dos primeras guerras mundiales respondían a la imagen clásica de la guerra. La primera puso fin a la supremacía de Europa y de la era colonial. La segunda puso fin al nazismo. La tercera, que ha tenido efectivamente lugar, en la forma de guerra fría y de disuasión, puso fin al comunismo. De una a otra, cada vez hemos ido más lejos en dirección a un orden mundial único. Hoy, éste, llegado virtualmente a su cumplimiento, se encuentra en conflicto con fuerzas antagónicas difundidas por doquier en el corazón mismo de lo mundial, en todas las convulsiones actuales. Guerra fractal de todas las células, de todas las singularidades que se rebelan en forma de anticuerpos. Enfrentamiento tan inaprensible que de vez en cuando es preciso salvar la idea de la guerra con escenificaciones espectaculares, como las del Golfo y la de Afganistán. Pero la cuarta guerra mundial está en otra parte. Ella es eso que ronda todo orden mundial, toda dominación hegemónica —si el Islam dominara el mundo el terrorismo se levantaría contra el Islam. Porque es el mundo mismo el que se resiste a la mundialización. 
[...]
Por otra parte, todas las estrategias de seguridad son sólo la prolongación del terror. Y la verdadera victoria del terrorismo es haber sumergido a todo Occidente en la obsesión de la seguridad, es decir, en una forma velada de terror perpetuo.

El espectro del terrorismo fuerza a Occidente a aterrorizarse a sí mismo —la red policial planetaria que equivale a la tensión de una guerra fría universal, de una cuarta guerra mundial que se inscribe en los cuerpos y en las costumbres.

De tal modo, los poderosos de este mundo se han reunido recientemente en Roma para firmar un tratado que, proclaman a coro, pone punto final a la guerra fría. Pero no han salido aún del aeropuerto y ya están acorralados en el asfalto, rodeados de blindados, de alambradas de espino, de helicópteros, es decir, de todos los símbolos de la nueva guerra fría, la de la seguridad armada, la de la disuasión perpetua de un enemigo invisible."

Jean Baudrillard - L'esprit du terrorisme (2001) / Power Inferno (2002)

12 enero, 2015

Comunicado de Riseup sobre la Operación Pandora

La seguridad no es un crimen

Lunes 12 de enero de 2015. Nodo50 

Fuente: Riseup

Comunicado de Riseup sobre la Operación Pandora

El Jueves 16 de diciembre, una operación policial a gran escala tuvo lugar en el Estado Español. Catorce viviendas y centros sociales fueron registrados en Barcelona, Sabadell, Manresa, y Madrid. Libros, panfletos y ordenadores fueron requisados y once personas fueron arrestadas y enviadas a la Audiencia Nacional, un jurado especial para casos de “interés nacional”, en Madrid. Se les acusa de incorporación, promoción, gestión y participación de una organización terrorista. Sin embargo, abogadas de la defensa denuncian falta de transparencia, sus clientes han tenido que declarar sin saber de qué se les acusa. “Hablan de terrorismo sin especificar actos criminales concretos, o hechos concretos individuales atribuídos a cada una” (2). Cuando fue cuestionado por esto, el Juez Bermúdez respondió “No estoy investigando hechos específicos, estoy investigando la organización, y la amenaza que podrían suponer en el futuro” (1); convirtiendo esto en un caso más de arresto preventivo en apariencia.

Cuatro de las detenidos han sido puestos en libertad, pero siete han sido encarcelados pendientes de juicio. Las razones que ha dado el juez para su detención prolongada incluye la posesión de ciertos libros, “la producción de publicaciones y formas de comunicación”, y el hecho que los defendidos “usan correos con medidas de seguridad extremas, como el servidor de Riseup” (2).

Nosotras rechazamos esta criminalización kafkiana de los movimientos sociales, y la absurda y extrema implicación de que proteger tu propia privacidad en Internet es equivalente a terrorismo.

Riseup, como cualquier proveedor de correo, tiene la obligación de proteger la privacidad de sus usuarias. Muchas de las “medidas de seguridad extremas” usadas por Riseup son buenas prácticas comunes para la seguridad online y son usadas a su vez por proveedores como hotmail, Gmail o Facebook. Sin embargo, a diferencia de estos proveedores, Riseup no está dispuesto a permitir puertas traseras ilegales o vender los datos de sus usuarias a terceras partes.

El informe del Parlamento Europeo sobre el programa de vigilancia de la NSA de EE.UU. Declara que “la privacidad no es un derecho de lujo, sino los cimientos de una sociedad libre y democrática” (3). Revelaciones recientes sobre el alcance de la violación del derecho a la privacidad de todas por los Estados muestran que todo lo que se pueda espiar, será espiado (4). Más aún, sabemos que criminalizar a las personas por usar herramientas de privacidad tiene un efecto escalofriante en todo el mundo, y en defensoras de Derechos Humanos, periodistas, y activistas en particular. Renunciar a tu derecho básico a la privacidad por el miedo a ser etiquetada como terrorista es inaceptable.


07 enero, 2015

Grecia: las nuevas prisiones "Tipo C".

A lo largo del año nuevo, el gobierno griego comenzó a trasladar prisioneros a la primera cárcel de máxima seguridad "Tipo C", diseñada para aislar luchadores anarquistas, guerrillas urbanas y otros rebeldes.
El 30 de diciembre, el anarquista Nikos Maziotis , miembro del grupo Lucha Revolucionaria, se convirtió en el primer preso trasladado a la nueva ala de máxima seguridad en la cárcel de Domokos. El 2 de enero se le unieron otros cuatro prisioneros: el compañero anarquista Kostas Gournas (Lucha Revolucionaria), Dimitris Koufontinas de la organización marxista 17 de noviembre y los presos anarquistas Yannis Naxakis y Grigoris Sarafoudis. (Todos los enlaces a artículos y etiquetas en 325 , que tiene mucha más información sobre estos presos y sus luchas).
El estado ha seguido trasladando prisioneros a cuentagotas durante toda la semana; los medios corporativos se afirman que son 17 las personas detenidas ahora allí.
La prisión Domokos, en el centro de Grecia, es la primera cárcel renovada y clasificada como "Tipo C" según una nueva ley aprobada en julio. Las cárceles "Tipo C" son las primeras cárceles griegas que cumplen con los estándares de máxima seguridad en toda Europa. El régimen prohíbe la semilibertad y descarta la libertad condicional para los condenados a cadena perpetua antes de permanecer al menos 20 años tras las rejas. El funcionamiento general, la custodia y la supervisión de la prisión así como el acceso a la misma estarán estrictamente controlados por la policía, en lugar de funcionarios d prisiones. Las visitas y las llamadas telefónicas serán restringidas.
Las prisiones "Tipo C" se hacen especialmente para los presos "terroristas" (guerrilleros urbanos y revolucionarios), y otros detenidos considerados una amenaza grave.
Estas son acciones propias de un Estado desesperado por contener la propagación de la rebelión en Grecia desde el estallido de la crisis económica en 2008. Un prisionero de Domokos, Nikos Maziotis (Lucha Revolucionaria), ya ha publicado una convocatoria para la formación de una asamblea en solidaridad con presos políticos. Maziotis escribe:
“la aprobación de la legislación para las cárceles Tipo C era algo que cabía esperar del desarrollo y ataque represivo del Estado contra las Organizaciones Revolucionarias, la lucha armada y la acción directa. Posteriormente, los cambios legislativos y las reformas llevadas a cabo durante los últimos 14 años están directamente relacionadas a las condiciones políticas y económicas, aplicadas durante años internacionalmente, y que no son otras que la "guerra terrorista" y las reformas neoliberales que intentan imponernos la dictadura de los mercados y su doctorado capital supranacional.”

Si la enorme ola de huelgas de hambre de los prisioneros contra la ley y los recientes disturbios en apoyo de Nikos Romanos no son tenidos en cuenta, el Estado griego sólo puede esperar más resistencia.
fylakes_domokou
Prisión Domokos

04 enero, 2015

El ascenso del imperialismo alemán y la falsa amenaza rusa

Artículo Original: James Petras
Publicado por: NAHIASANZO ⋅ Diciembre, 9, 2014
Traducción de Nahia Sanzo

La principal herramienta ideológica con la que los Nazis se aseguraron el apoyo financiero y político de los principales industriales fue la amenaza comunista y soviética. La principal fuerza militar Nazi, aproximadamente dos tercios de sus mejores tropas, fue dirigido al frente del Este para conquistar y destruir Rusia.


La “amenaza rusa” justificó la conquista y ocupación, por parte de la Alemania Nazi, de Ucrania, los Balcanes, el Este de Europa y los países Bálticos, para lo que dispuso de sustancial apoyo de los colaboracionistas de cada lugar.

Tras la derrota de Alemania, división y desarme, y con la extensión del poder soviético, Estados Unidos reinstauró a los gigantes industriales y bancos, oficiales y agentes de inteligencia nazis. En primer lugar se les encargó reconstruir su economía doméstica y consolidar el poder político en colaboración con las fuerzas de ocupación estadounidenses.

A finales de los años 60, Alemania había recuperado su superioridad económica en Europa y se encontraba a la cabeza de la integración junto a Francia e Inglaterra. Al poco tiempo, Alemania ya dominaba las principales instituciones de la Unión Europea. La UE servía como instrumento de Alemania para la conquista sigilosa. Año a año, con las ayudas y créditos a bajo interés, la Unión Europea facilitó a los capitalistas alemanes su entrada y expansión financiera en los mercados del sur y el centro de Europa. Alemania marcaba la agenda para Europa occidental a medida que ganaba dominio económico mientras que se beneficiaba de la subversión y sitio de la Europa del Este, Rusia, los países Bálticos y los Balcanes que había puesto en marcha Estados Unidos.

El gran salto de Alemania: la anexión de Alemania del Este y la caída de la URRS

Esta proyección de poder de Alemania a escala mundial jamás habría ocurrido de no ser por la anexión de la República Democrática Alemana. Pese a las declaraciones occidentales, que afirman que todo beneficio y ayuda fue para el Este, el régimen de Bonn se aseguró varios millones de ingenieros cualificados, trabajadores y técnicos, fábricas, granjas productivas y, lo que es más importante, pasó de ser un socio emergente en la Unión Europea a ser la potencia expansionista más dinámica, especialmente en las antiguas economías del Pacto de Varsovia.

La anexión de la RDA y la caída de los gobiernos comunistas en el Este permitió a los capitalistas alemanes dominar los mercados del antiguo bloque socialista. Como principal socio comercial, Alemania tomó el control de grandes empresas industriales a base de privatizaciones corruptas decretadas por los recién creados regímenes clientes capitalistas. A medida que Checoslovaquia, Polonia, Hungría, Bulgaria o los estados Bálticos privatizaban y desnacionalizaban sectores estratégicos de la economía, comercio, medios de comunicación o servicios sociales, la Alemania unificada recuperaba su papel privilegiado. Al caer en manos de bandas, oligarcas emergentes y agentes políticos de los capitalistas occidentales, toda la infraestructura industrial rusa quedaba diezmada y el país se convertía en una gigante región exportadora de materia prima.

Alemania convertía así su relación comercial con Rusia de una relación de iguales a una de rasgos coloniales: Alemania exportaba productos industriales de gran valor e importaba gas, petróleo y materias primas de Rusia. El poder de Alemania aumentaba exponencialmente con la anexión de la otra Alemania, la restauración del capitalismo en Europa del Este y la aparición de regímenes clientes que aceptaban someterse a una Unión Europea dominada por Alemania y al comando militar de una OTAN dirigida por Estados Unidos.

La expansión político-económica de Alemania a base de levantamientos populares controlados por los políticos clientes locales, pronto vino acompañada por la ofensiva militar liderada por Estados Unidos, marcada por movimientos separatistas. Alemania intervino en Yugoslavia ayudando e instigando movimientos separatistas en Eslovenia y Croacia. Respaldó el bombardeo de la OTAN en Serbia, donde apoyó a la extrema derecha del Kosovo Liberation Army (KLA) en una guerra terrorista en Kosovo. Belgrado fue derrotado y el cambio de régimen trajo consigo un Estado cliente neoliberal. Estados Unidos construyó la mayor base militar en Europa en Kosovo. Montenegro y Macedonia se convirtieron en estados satélite de la Unión Europea.

A medida que la OTAN se expandía y aumentaba la presencia militar de Estados Unidos hacia las fronteras rusas, Alemania se convertía en el principal poder económico del continente.

Alemania y el nuevo orden

Mientras los presidentes Bush y Clinton pregonaban el “nuevo orden mundial” basado en la supremacía militar unipolar, Alemania avanzaba en su nuevo orden imperial a base de maniobras políticas y económicas. Ambos centros de poder, Alemania y Estados Unidos, estaban de acuerdo en incorporar rápidamente a los nuevos regímenes capitalistas a las organizaciones regionales –la Unión Europea y la OTAN- y en extender su poder a nivel global. Teniendo en cuenta la naturaleza reaccionaria y la trayectoria de vasallaje de los regímenes de los países del Este, el Báltico o los Balcanes, y sus temores políticos una reacción popular a la pérdida de empleo, servicios sociales o independencia por la implementación de las salvajes terapias de choque neoliberales, los dirigentes solicitaron inmediatamente su entrada como miembros subordinados de la UE y la OTAN, sacrificando soberanía, mercados y propiedad de los medios de producción a cambio de ayudas económicas y “libre” movimiento, una válvula de escape para millones de nuevos parados. El capital alemán e inglés recibió millones de trabajadores inmigrantes cualificados obligados a trabajar por un salario inferior al precio de mercado e ilimitado acceso a mercados y recursos. Estados Unidos aseguró bases militares para la OTAN y reclutó fuerzas para sus guerras imperiales en Oriente Medio y el sur de Asia.

El dominio militar y económico de Estados Unidos y Alemania en Europa estaba basado en la premisa de mantener a Rusia debilitada, como un Estado semi-vasallo, y en un crecimiento continuado de sus economías más allá del inicial pillaje de las antiguas economías comunistas.

Para Estados Unidos, la incontestada supremacía militar era el trampolín para una expansión casi imperial en Oriente Medio, el Sudeste Asiático, África o América Latina. La OTAN se internacionalizó hacia convertirse en una alianza ofensiva global: primero en Somalia o Afganistán y Libia, Siria y Ucrania después.

El ascenso de Rusia, la resistencia islámica y la nueva Guerra Fría

Durante la década de la infamia (1991-2000), las medidas extremas de privatización que llevaron a cabo las nuevas autoridades rusas en nombre de los inversores estadounidenses y europeos y de los mafiosos oligarcas se sumaron al ya de por sí general pillaje de toda la economía, el tesoro público y el patrimonio nacional. Estados Unidos y la Unión Europea comenzaron a definir a Rusia como la imagen de un gigante Estado vasallo incapaz de llevar a cabo una política exterior independiente, incapaz de aportar algo semejante a una economía moderna funcional o de mantener la ley. La Rusia post-comunista, un Estado fallido se mirara por donde se mirara, fue definida como una “democracia liberal” por cada uno de los políticos capitalistas occidentales y así lo repitieron sus acólitos de la prensa.

El fortuito ascenso de Vladimir Putin, la gradual desaparición de algunos de los más atroces y vendidos oficiales neoliberales y, lo que es más importante, la reconstrucción del Estado ruso con un presupuesto apropiado e instituciones nacionales operativas se percibió como una amenaza a la supremacía militar estadounidense y a la expansión económica alemana. La transición de Rusia de Estado vasallo de Occidente a un Estado independiente y soberano puso en marcha una agresiva contraofensiva de Estados Unidos y la Unión Europea. Financiaron a la oposición apoyada por la oligarquía neoliberal en un intento de restaurar el Estado vasallo por la vía de protestas y elecciones. Sus esfuerzos de derrocar a Putin fracasaron. Lo que en 1991 había tenido éxito con Yeltsin contra Gorbachov no fue efectivo contra Putin. La gran mayoría de rusos no quisieron regresar a la década de la infamia.

A principios del nuevo siglo, Putin y su equipo reescribieron unas normas en las que los oligarcas podían mantener su riqueza ilícita y sus conglomerados siempre que no utilizaran su influencia para capturar poder del Estado. En segundo lugar, Putin recupero y restauró las instituciones científicas, técnicas, militares, industriales y culturales y centralizó las decisiones comerciales e inversiones en un círculo de mandamases públicos y privados sin deudas con legisladores occidentales. En tercer lugar, comenzó a rectificar el desmantelamiento de las agencias de seguridad, especialmente aquellas relacionadas con las amenazas procedentes de los movimientos separatistas patrocinados por Occidente en el Cáucaso, especialmente en Chechenia, y de las revoluciones de colores apoyadas desde Estados Unidos en Ucrania y en Georgia.

En un primer momento, el Putin más optimista asumió que la normalización y estabilización del Estado ruso, capitalista y sin una ideología rival, sería bienvenido por los poderes occidentales. Incluso pensó que aceparían a Rusia como socio económico y político, e incluso de la OTAN. Putin realizó concesiones para unirse y cooperar con la OTAN y con la Unión Europea. Occidente no disuadió a Putin de sus ilusiones. De hecho, las alentaron, incluso mientras aumentaba su apoyo a la oposición interna rusa y preparaban una serie de guerras imperiales y sanciones en Oriente Medio cuyo objetivo eran los aliados tradicionales rusos como Irak, Siria y Libia.

El Estado ruso prevaleció al fracasar la estrategia subversiva interna, por lo que la demonización de Putin se convirtió en una constante. Occidente aplicó la estrategia externa de aislar, sitiar y debilitar el Estado ruso a base de debilitar a sus aliados y socios comerciales.

Estados Unidos y Alemania se enfrentan a Rusia: la fabricación de la “amenaza rusa”

Rusia fue tentada a apoyar las guerras de Estados Unidos y la OTAN en Irak, Afganistán y Libia a cambio de la promesa de una mayor integración en los mercados occidentales. Estados Unidos y la Unión Europea aceptaron la cooperación rusa, incluyendo las rutas de abastecimiento y bases para su invasión y ocupación de Afganistán. La OTAN se aseguró el apoyo ruso en las sanciones a Irán. Explotaron el ingenuo apoyo ruso a la zona de exclusión aérea en Libia para lanzar una guerra aérea abierta. Estados Unidos financió las llamadas revoluciones de colores en Georgia y en Ucrania, meros ensayos para el golpe de Estado de 2014. Cada violenta captura del poder proporcionó a la OTAN la posibilidad de instaurar a dirigentes anti-rusos dispuestos a servir de estados clientes de Alemania y de Estados Unidos.

Alemania encabezó el avance europeo en los Balcanes y en Moldavia, países con fuertes lazos económicos con Rusia. Altos oficiales alemanes visitaron los Balcanes para afianzar sus lazos con los regímenes clientes de Eslovenia, Bulgaria, Eslovaquia y Croacia. Bajo liderazgo alemán, la Unión Europea ordenó al régimen búlgaro de Boyko Borisov bloquear el paso del gaseoducto ruso South Stream hacia Serbia, Hungría, Eslovenia y demás. Con ello, Bulgaria ha perdido 400 millones de dólares al año. Alemania y Estados Unidos financiaron a políticos pro-europeos en Moldavia, asegurando la elección de Iurie Leanca como primer ministro. Como resultado del vasallaje europeo de Leanca, Moldavia ha perdido 150 millones de dólares en exportaciones a Rusia. Las políticas pro-europeas de Leanca son contrarias a las opiniones de la mayor parte de moldavos: el 57% ven a Rusia como socio económico principal. Casi un 40% de moldavos en edad activa trabaja en Rusia, mientras que el 25% del PIB del país proviene de las remesas del extranjero.

Los constructores del imperio alemán y estadounidense arrollan las voces disidentes en Hungría, Serbia, Eslovenia, Moldavia o Bulgaria, cuya economía y población sufrirán por el bloqueo al gas y petróleo ruso. Pero Alemania, concentrada en su guerra económica contra Rusia pasa por encima del interés de los estados vasallos: han de sacrificarse con el bien mayor del emergente imperio económico alemán y el cerco militar de Rusia por parte de la OTAN y Estados Unidos. Los crudos dictados de los intereses imperiales alemanes articulados a través de la Unión Europea y la disposición de los regímenes bálticos y balcánicos a sacrificar sus intereses económicos son buenos indicadores del emergente imperio alemán en Europa.

En paralelo a la campaña económica anti-rusa, la OTAN y Estados Unidos se han embarcado en una acumulación de tropas a lo largo y ancho de la frontera rusa. El títere de Estados Unidos Jens Stoltenberg, líder de la OTAN, se jacta de que este mismo año, la OTAN ha quintuplicado el número de aeronaves y bombarderos patrullando las fronteras marítimas y terrestres rusas, ha llevado a cabo ejercicios militares cada dos días y ha aumentado el número de buques de guerra en el Báltico y en el mar Negro.

Conclusión

Lo que queda perfectamente claro es que Alemania y Estados Unidos tratan de devolver a Rusia al estatus de Estado cliente que tenía en los años 90. No desean “relaciones normales”. Desde el momento en que Putin restauró el Estado y la economía rusa, los poderes occidentales han tomado parte en una serie de intervenciones políticas y miliares para eliminar estados independientes, socios comerciales y aliados rusos.

Los extremistas y visceralmente anti-rusos regímenes en Polonia, Letonia, Estonia y Lituania han servido de escudo para el avance de la OTAN y de la intrusión económica alemana. El sueño de Hitler de conquistar el este a base de una conquista militar es ahora posible para la canciller Merkel en forma de conquista de desgaste en la Europa del norte y central, chantaje económico en los Balcanes y golpes violentos en Georgia o Ucrania.

La clase dirigente alemana está dividida entre el dominante sector pro americano, dispuesto a sacrificar una lucrativa relación comercial con Rusia con la esperanza de poder dominar el pillaje de la economía rusa post-Putin (controlado por renacidos clones de Yeltsin) y una minoría industrial que quiere acabar con las sanciones y regresar a una relación económica normal con Rusia.

Alemania teme que sus títeres en el este, especialmente en los Balcanes, sean vulnerables a movimientos populares a causa de los sacrificios que han impuesto sobre la población, de ahí que apruebe la fuerza de despliegue rápido de la OTAN, diseñada para contrarrestar la inexistente amenaza rusa, pero en realidad un instrumento de control de estados clientes.

La amenaza rusa, ideología que impulsa la ofensiva alemana y estadounidense en Europa y en el Cáucaso, es la repetición de la misma doctrina que Hitler utilizó para asegurar el apoyo de los banqueros industriales en Alemania, de colaboradores conservadores y de la derecha entre los extremistas en Ucrania, Hungría, Rumanía o Bulgaria.

La toma del poder de Estados Unidos y la Unión Europea apoyados en títeres políticos apoyados por corruptos oligarcas o matones fascistas hizo detonar la crisis en Ucrania. Esa toma de poder ha supuesto una amenaza real a la propia existencia del estado ruso independiente. Tras el golpe de Estado en Kiev, la OTAN apoyó a sus títeres en su afán de eliminar militarmente a las regiones independientes del sudeste y tomar Crimea, eliminando así la posición estratégica de Rusia en el mar Negro.

Rusia, víctima del golpe de Estado de la OTAN, ha sido calificada de agresora. Las autoridades oficiales y la prensa han repetido sin cesar la gran mentira. Las dos décadas de avance de Estados Unidos y de la OTAN hacia las fronteras rusas y expansión germánica y estadounidense hacia el mercado ruso se han ofuscado. Ucrania es la más importante plataforma militar estratégica desde la que Estados Unidos o la OTAN pueden lanzar un ataque a Rusia y es el mayor mercado para Alemania desde la anexión de Alemania del Este.

Estados Unidos y Alemania ven la conquista de Ucrania como extremadamente valiosa por sí misma, pero también como una clave para la ofensiva final para estrangular la economía rusa por la vía de las sanciones, de hacer caer el precio del petróleo y de amenazar militarmente a Rusia. El objetivo estratégico es reducir a la población rusa a la pobreza, reactivar a la casi moribunda oposición para derrocar al Gobierno de Putin y devolver a Rusia a un estado permanente de vasallaje. Las élites estadounidenses y alemanas, que miran más allá de Rusia, creen que si pueden controlar Rusia, pueden cercar, aislar y atacar China por el este y por el oeste.

Los fanáticos no están seguros, pero como partidarios de la guerra permanente para acabar con la presencia rusa en Europa y minar la emergencia china como poder mundial, están dispuestos a aproximarse al abismo de la guerra nuclear.

La base ideológica de la expansión de Estados Unidos y Alemania y su conquista de Europa y el Cáucaso es la amenaza rusa, piedra angular que define adversarios y aliados. Los países que no imponen sanciones son amenazados. Los medios de comunicación repiten la mentira. La amenaza rusa se ha convertido en el grito de guerra de los vasallos, la falsa justificación para imponer sacrificios que sirven solo a sus padrinos en Berlín y Washington, temerosos de la rebelión de la población sacrificada. No obstante, cercada, Rusia estará obligada a hacer sacrificios. Los oligarcas huirán hacia Occidente; los liberales se esconderán bajo la cama. Pero exactamente igual que los Soviets hicieron cambiar el viento de la guerra en Stalingrado, el pueblo ruso sobrevivirá y se convertirá otra vez en la fuente de esperanza para todos los pueblos que buscan escapar de la tiranía del militarismo de Estados Unidos y la OTAN y del dictado económico de Alemania y la Unión Europea.