19 febrero, 2018

Lenguas enfrentadas – Juan Gabalaui





18/02/2018

Mi familia proviene de una zona geográfica en la que se habla español y gallego. Son capaces de cambiar de lengua en función de los interlocutores. Lo hacen casi sin darse cuenta, adaptándose al contexto de forma natural. El Estado Español es, en gran parte, bilingüe lo cual le confiere una notable riqueza lingüística y cultural. Pero esta diversidad ha sido instrumentalizada por movimientos conservadores en su lucha contra los nacionalismos catalán y vasco. En la actualidad, la ofensiva del Estado y de las fuerzas conservadoras contra Catalunya se desarrolla en diferentes frentes. El idiomático es uno de ellos. La riqueza se transforma en confrontación entre lenguas y entre hablantes. Retuercen los argumentos hasta convertir una sociedad bilingüe, como la catalana, en una sociedad monolingüe donde rige el imperio del catalán en detrimento del español y en contra de los derechos de los castellanohablantes. Nos presentan a familias que se quejan del perjuicio educativo y de la discriminación que sufren sus hijos en los centros escolares pero no se apoyan en ningún estudio serio que demuestre sus acusaciones. Abordan el problema desde un punto de vista emocional porque la batalla de los datos y de la realidad la tienen perdida. Para un madrileño que no conoce esta realidad, la información que recibe de los medios prosistema, del gobierno y de los partidos políticos conservadores, como el Partido Popular y Ciudadanos, configura su opinión. Una información dirigida a exacerbar una reacción emocional ante las supuestas injusticias y discriminaciones sufridas por los hablantes de español.

La mirada hacia Catalunya está llena de prejuicios y estereotipos. Estos no han aparecido de forma espontánea en la cabeza de los españoles, muchos de ellos monolingües, sino que han sido construidos y alimentados por regulares informaciones inexactas, tergiversadas y manipuladas. Hablar catalán se convierte de esta manera en una afrenta lingüística contra los españoles. No son extrañas las anécdotas de viajeros que cuentan cómo les seguían hablando en catalán cuando les habían pedido explícitamente que les hablaran en español. Lo que no nos cuentan esas anécdotas es la actitud de los que piden que les hablen en español, ni las formas, ni el tono. Una actitud prejuiciosa ante algo que nos incomoda puede conducir a actuar de forma prepotente, intolerante y chulesca. Nos cambia hasta los gestos y la postura del cuerpo. Este aspecto fundamental en la interacción entre dos interlocutores se obvia en el relato experiencial centrándose exclusivamente en el contenido. Si acudo a mi experiencia y tras muchos viajes a Catalunya no he tenido ninguna desagradable en mi relación con hablantes de catalán. Afortunadamente me he ido desprendiendo de los estereotipos y los prejuicios que me inculcaron sobre Catalunya lo cual ayuda, sin duda, a relacionarte de otra manera. Si vuelvo a acudir a mi experiencia la mayoría de los que me han contado este tipo de anécdotas siguen con esa carga. Su posicionamiento ante la deriva antidemocrática del estado español en la cuestión catalana es fervientemente proestatal.

No necesitan datos ni estudios. Los prejuicios confieren a las anécdotas e historias personales naturaleza de veracidad. Es suficiente con que una madre aparezca en el programa de Ana Rosa o Susanna Griso, denunciando que sus hijos no pueden obtener un adecuado nivel de competencia lingüística en castellano o un ataque a los derechos lingüísticos reconocidos por la constitución, para que consideren que esto es cierto. No importa que, según datos de 2013 de IDESCAT, un 99,7% de la población entiende el castellano, un 97,4% lo sabe leer  y un 99,7% lo sabe hablar. El partido político Ciudadanos está detrás de la desinformación. Sus acusaciones sobre la persecución del español son falsas pero esto no ha impedido que una gran parte de la población española les haya comprado el argumento. La habilidad para la manipulación les lleva a proponer medidas como el modelo educativo trilingüe que va dirigido a marginar al catalán frente a dos potentes idiomas como el inglés y el español. Como por arte de birlibirloque convertirían el catalán en una lengua condenada a su desaparición. Pero en esta batalla no están solos. El ataque al bilingüismo está liderado a su vez por el presidente de un gobierno que no habla el idioma de su tierra ni conoce otro que no sea el español. Entre bambalinas nos encontramos con el nacionalismo español que tiende a la uniformidad y que sufre de complejo de inferioridad frente a la diversidad.

El español rancio que ha construido el nacionalismo es aquel que se va a Portugal y habla en español porque los portugueses entienden perfectamente el idioma. Son los que no se esfuerzan en aprender unas palabras o frases para mostrar deferencia a las personas que les acogen. Si se les dijera que aprendieran algo en catalán se burlarían y lo concebirían como una perdida de tiempo. Para eso mejor el inglés. Idioma que tampoco manejan ni se esfuerzan en aprender. Son aquellos que se van a vivir a Galiza o a Euskal Herria y, décadas después, apenas chapurrean unas palabras. Eso sí, el acento gallego lo bordan. Si te compras un libro en inglés, te dicen que por qué no te lo compras en español. Se ríen si intentas pronunciar bien una palabra en otra lengua o se burlan si leen en los periódicos que la pronunciación de aquellos que se esfuerzan en hablar otro idioma es deficiente. Murmuran cuando escuchan hablar a catalanes en Madrid. ¡Están en España! Se burlan de los tonos chinos o de la pronunciación árabe. Son los que dicen que a los andaluces no se les entiende. Los que ven a ETA detrás de periódicos publicados íntegramente en euskera. El español rancio actúa con suficiencia. No necesita hablar el idioma haya donde vaya porque habla español. Aunque no sepa la diferencia entre haber y a ver.



15 febrero, 2018

Peones del imperialismo occidental




Los yihadistas kurdos y sus crímenes en Siria - Adolfo Ferrera Martínez

Artículo completo en: MIRADOR GLOBAL

Los kurdos sirios viven en una realidad paralela que ellos mismos han creado. Mientras tratan de presentarse ante el mundo como un pueblo que aspira a ser independiente y que lucha por la democracia y contra el terrorismo en Siria, lo cierto es que comparten los mismos objetivos, los mismos patrocinadores y en ocasiones los mismos métodos que los grupos yihadistas que operan en el país desde 2011 para destruirlo. Sobre el terreno han sido unos peones más del imperialismo occidental… pero con un barniz “progresista”. Ahora, como parte del bando perdedor de la guerra, están pagando el precio de sus propias contradicciones al mismo tiempo que insisten en seguir manipulando la realidad sin que los hechos probados les hagan cambiar un ápice su discurso. Para mantener viva esta farsa, cuentan con la inestimable colaboración de los grandes medios corporativos occidentales que difunden su propaganda.

Un nuevo ejemplo de esta tergiversación de la realidad la encontramos en un artículo publicado el pasado 3 de febrero en la página Defense One –web especializada en Defensa vinculada al medio estadounidense The Atlantic– firmado por Aldar Khalil titulado Stop Turkey’s Bombardment Of Our People (Detener el bombardeo de Turquía contra nuestra gente).

Aldar Khalil es un destacado político kurdo sirio, co-presidente del “Movimiento para una Sociedad Democrática” y uno de los responsables de la creación de la “Administración Democrática Autónoma de Rojava” en el norte de Siria. Para abreviar digamos que Khalil –junto a otros personajes como Salim Muslim– es uno de los líderes “locales” patrocinados por la OTAN/CCG que fueron elegidos para dirigir a la Siria post-Assad tras el “cambio de régimen” que planificaron.


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Enlaces relacionados:

http://tarcoteca.blogspot.com.es/2018/02/caen-las-mascaras-kurdas-120-lideres-de.html

https://www.mintpressnews.com/america-the-kurds-and-history-only-a-pawn-in-their-game/237151/

https://www.mintpressnews.com/america-the-kurds-and-history-only-a-pawn-in-their-game/237151/


14 febrero, 2018

Fe - Agustín García Calvo





“Para trepar en la pirámide del Poder lo que tenéis que tener es fe. Esto ya os lo dicen ellos; a cualquiera que se mete en una escuela empresarial, en una escuela de marketing, lo primero que le dicen es que tenga fe en la empresa y… fe en sí mismo, seguridad en sí mismo. ¿No estáis reconociendo ya la cara del ejecutivo, el hombre seguro de sí mismo? El hombre que cree, pues ése es el que trepa, porque para trepar hace falta ser idiota, y cuanto más se quiera trepar más idiota hace falta ser, hasta llegar a sumo pontífice o a presidente de los Estados Unidos de América, que tiene que haber reunido condiciones de idiotez en grado sumo para llegar adonde ha llegado. Por tanto, ésta es la condición de la fe: si queréis estableceros, trepar, no os queda más remedio. Tener fe, creeros, tragaros lo que os mandan. No hay otro procedimiento”.

12 febrero, 2018

25 años de AVE… de rapiña - Mattin Hiriberri + Ni bajo tierra, ni volando. ¡NO AL AVE!






Tierra y Libertad - enero 2018

Nos situamos en abril del 92. Con el comienzo de la Expo 92 -otro gran fiasco- se inaugura también el primer tramo de AVE español, que uniría Madrid con Sevilla con el único objetivo de deslumbrar al mundo.

En el pasado mes de abril el actual presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, conmemoraba el 25 aniversario del arranque del AVE con estas palabras: "Estos 25 años de AVE son la historia de un éxito colectivo". Habría que especificar que ese colectivo al que se refiere el presidente no es la sufrida población de este país sino sus élites empresariales, políticas y financieras que son las únicas que se han beneficiado de esta infraestructura.

En estos 25 años se han desarrollado 3.240 km de AVE y están en construcción otros 1.500 km más, lo que coloca a España en el segundo lugar del mundo después de China en cuanto a número de kilómetros de Tren de Alta Velocidad (TAV) y el primero en kilómetros por persona y kilómetros cuadrados, a pesar de su escaso número de pasajeros. Eso sí, la factura ha sido cara: 51.775 millones de euros, y la hemorragia económica continúa.

¿Quién ha promovido semejante hipertrofia? La tupida red de sobornos del AVE en Castilla-León, Galicia, País Vasco, Asturias, Cataluña y Murcia por la que hay imputadas decenas de personas al igual que los famosos papeles de Bárcenas nos lo explican todo. Dos serían los causantes: en primer lugar, hay que destacar que el papel del poderoso lobby de la construcción es determinante. Entre las empresas constructoras más potentes del mundo figuran varias españolas. Esto hace que España sea líder en kilómetros de autopistas y autovías de Europa (muchas de ellas sin apenas tráfico y rescatadas con dinero público) y el que más cemento exporta. Este lobby es el que marca la política de infraestructuras de transportes y en concreto el alocado desarrollo de más y más kilómetros de TAV.

En segundo lugar, está la corrupta clase política en el poder habituada a las "mordidas" en las adjudicaciones de obras a sus empresas amigas. Además, estos políticos sin realizar el más mínimo estudio coste-beneficio, han continuado con el AVE basándose en fetiches como el "progreso" y la "modernidad", sabedores de que esa política les da importantes réditos electorales. En esta alocada carrera hacia el abismo, ninguna capital de provincia se quería quedar sin su flamante estación de AVE para eliminar su complejo provinciano, creando al mismo tiempo una perversa competencia entre diferentes regiones. Además, en las capitales la llegada del AVE ha ido acompañada de importantes pelotazos urbanísticos que en algunos casos han rayado en lo estrambótico como la estación de Guadalajara, situada a 10 km de la capital, al lado de la cual se construyó, en terrenos propiedad del marido de Esperanza Aguirre, una urbanización de lujo para 34.000 personas en las que actualmente viven sólo 2.000, siendo utilizada la estación por unos 70 viajeros al día.

La chapucería y la improvisación ha sido la norma en el desarrollo del AVE, con casos realmente espeluznantes, como el servicio Toledo-Cuenca-Albacete que costaba 18.000 euros diarios para una media de 9 pasajeros por día y que tuvo que ser eliminado en 2011; o el túnel de Pajares en la línea León-Asturias que tras 12 años de trabajos y haber triplicado su presupuesto inicial de 1.000 millones de euros ha pinchado importantes acuíferos provocando un trasvase oculto desde León hacia Asturias de hasta 2.000 litros por segundo, desconociéndose todavía si va a poder entrar en funcionamiento.

Llegado a este punto, es interesante recordar que ningún economista de prestigio defiende hoy en día la construcción del AVE, ya que ninguna de las líneas cuenta con la más mínima rentabilidad, ni económica ni social, incluyendo el trayecto de mayor tráfico entre Madrid y Barcelona. Esto quiere decir que en ninguna línea se recuperará la inversión realizada. Este agujero económico supone una importante hipoteca económica a las generaciones venideras. Se da el caso de que la línea que va al País Vasco, incluida la "Y vasca", no sólo no recuperará nunca la inversión realizada, sino que incluso su explotación comercial va a ser deficitaria, o lo que es lo mismo, va a ser mantenido vía impuestos. Todo ello se refleja en la actualidad en la deuda de más de 18.000 millones de euros que acumulan entre Adif y Renfe. El mismísimo Tribunal de Cuentas nos advierte de "la importante incertidumbre sobre la viabilidad económica del AVE a largo plazo dado su elevado endeudamiento".

El ingente gasto en AVE está suponiendo un aumento de los recortes sociales. En los últimos años se observa un claro paralelismo entre gastos de TAV y la cuantía de dichos recortes. Todo ello hace que, desmintiendo la propaganda oficial de que el TAV crea riqueza y puestos de trabajo, España es uno de los países de Europa con mayor tasa de paro, con mayor nivel de precariedad laboral, con menor gasto social y a nivel mundial uno de los Estados que más deuda pública acumula tanto en términos absolutos como por habitante.

Las obras del AVE se están llevando a cabo básicamente por subcontratas que se valen, en muchas ocasiones, de mano de obra migrante, extremadamente precarizada, con contratos de trabajo en base a los convenios laborales de los países de origen, tras agotadoras jornadas de trabajo que están dejando un importante reguero de muertes (más de 50, y 6 sólo en el País Vasco).

Por otra parte, el AVE se está constituyendo como el mayor enemigo del tren convencional. A pesar de que sólo un 6 por ciento de los usuarios del tren viajan en TAV, casi el 70 por ciento del presupuesto para el ferrocarril va al AVE. Ha quedado demostrado que cada vez que se inaugura un TAV disminuye drásticamente o se cierra definitivamente el resto de servicios de la línea. En estos últimos 25 años se han perdido unos 3.000 km de tren convencional. A esto habría que añadir que el gasto de mantenimiento del TAV es un 70 por ciento superior al del tren convencional. Hablamos de 100.000 euros por km por año. De esta manera el AVE se convierte en un importante factor de desvertebración del territorio, que empuja a muchos usuarios a la carretera y que encima no transporta mercancías. Además, ante el proceso de liberalización del sector que se anuncia para el 2020, mucho nos tememos que los operadores privados se queden con el beneficio de las líneas rentables mientras el Estado se queda con la deuda que ha supuesto la construcción de la infraestructura. Para más inri, nos encontramos con que posiblemente tengamos que pagar en forma de rescate las aventuras delirantes de ciertos proyectos dirigidos por empresas españolas, como la construcción del TAV entre La Meca y Medina.

En definitiva, podemos calificar el AVE como un instrumento de poder clasista. Se construye por pobres, con el dinero de los pobres para beneficiar a las élites empresariales y políticas; y encima sólo lo utilizan los ricos ya que el precio del billete es prohibitivo para las clases populares, que además van a ser gravadas vía impuestos para financiar su mantenimiento, mientras el tren convencional utilizado por los pobres es condenado al mayor de los abandonos.

Por último, el TAV, como ha quedado fehacientemente demostrado en el reciente estudio de Ekopol en el que han participado profesores de la Universidad del País Vasco, en absoluto se puede justificar como garantía de ahorro energético y reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, sino todo lo contrario. Ello unido a la devastación del medio, no solo por donde pasa, configura al TAV como una de las mayores agresiones del territorio que junto a otros muchos factores nos conduce en viaje de no retorno y a gran velocidad hacia el colapso civilizatorio del que cada vez más voces nos advierten.

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Ni bajo tierra, ni volando. ¡NO AL AVE!

anonerror en alasbarricadas - 22/02/2014

El sábado 15 de febrero, se celebró en Murcia una manifestación para exigir que la llegada del AVE a la ciudad se haga de forma soterrada. No se sabe si la exigencia de que la ciudad no quede partida en dos por las vías del tren es más sensata que acuciante. Pero el AVE merece un discurso alternativo. Un grupo de personas estuvimos repartiendo octavillas con el siguiente texto:

El AVE supone el más escalofriante plan de infraestructuras jamás proyectado en la península, impone un modelo desarrollista basado en la destrucción y mercantilización del territorio como recurso central. Solo es útil para conectar los centros económicos de importancia, dando mayor movilidad a los flujos de capital y potenciando las ciudades como centros de servicios en feroz competencia, ensanchando aún más la brecha social entre poseedores y desposeídos.

El Ave es uno de los mayores saqueos, ejecutado por los gobiernos del PSOE y del PP y alentados por la oposición, de las arcas públicas de los últimos años en España. En estos tiempos de acoso económico, de recortes en lo público y en lo social a las clases populares es un insulto además de un robo y lo convierte en un claro exponente de las políticas neoliberales.

El AVE es una infraestructura pensada, entre otras cosas, para seguir favoreciendo la acumulación de capital de las grandes constructoras nacionales. Todos los gastos son pagados con fondos públicos, en cambio los billetes de estos trenes elitistas solo pueden ser pagados por unas pocxs. La alta velocidad simboliza el mal talante de la clase dominante. Es uno de los mayores depredadores sociales y ambientales actuales pero que con un gasto en publicidad desmedido es fomentado y ensalzado por los medios de comunicación que lo denominan el “tren del progreso”. Nada más lejos que eso, se trata del “tren del dominio”. Absorbe los recursos que el ferrocarril convencional —que utilizamos todxs— necesita para seguir funcionado con el fin social que le caracteriza. Además, provoca el cierre de estaciones de cercanías y potencia el uso del automóvil.

La herida que produce en el territorio a su paso es profunda y dolorosa. Lo fragmenta, y lo polariza de forma perniciosa. Las consecuencias ambientales se dejarán sentir por largos años. Además, alienta el papanatismo territorial y la competencia y envidia malsana entre poblaciones, sirviendo como reclamo electoral en el circo democrático a los políticos de turno.
Algunos números: El AVE consume por viaje el equivalente en electricidad al de una localidad de 25.000 habitantes. En 2011 había 2665 kilómetros de vías en servicio y 4500 kilómetros en construcción. La media de inversión en cada kilómetro es de 20 millones de €, el mantenimiento de cada km. de entre 100.000 y 200.000 al año; un tren AVE de 500 pasajeros cuesta unos 32,5 millones de €, unos 65.000 € por pasajero.

En definitiva, el AVE es una infraestructura propia de un régimen totalitario, pues es una obra inútil, destructiva y costosa. Propio de un régimen que siente que puede imponer sus delirios.

La prisa mata, párate y piensa: AVE NO
La lucha es el único camino
LXS CHICXS DEL APEADERO

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11 febrero, 2018

ANTE SU REPRESIÓN, NUESTRA RESPUESTA


Coordinadora ARM - 10/2/2018

En Murcia, martes, día 13 de febrero a las 19h en plaza Santo Domingo.


REPRESIÓN DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN (PARA ALGUNXS)

El Estado, ante la situación política y económica actual, aplica la represión sistemática contra cualquier disidencia política como norma, más si esta, gracias a las nuevas tecnologías de comunicación, puede llegar a un público amplio y romper el silencio que imponen los grandes periódicos, la radio y la televisión, todos hoy, al servicio del régimen.
  
Llevamos años denunciando la creciente escalada represiva -en el Estado español y aquí en Murcia- y la pérdida de libertad de expresión en los últimos años, incidiendo en que no es para todas las ideologías. Está constatado que grupos neonazis sí gozan de libertad de expresión y acción.
 
Ante la situación actual, donde diariamente se ejecutan desahucios, donde sus reformas laborales nos condenan a sangrantes jornadas, al paro y a la precariedad. Ante el constante encarecimiento del coste de la vida y no ajustando esa subida a salarios y pensiones, a la privatización de los servicios públicos etc. contestamos con acciones en la calle y denunciamos en las redes. El Estado pretende acallar estas denuncias con su represión.
   
Para ejercer semejante atropello emplean tribunales políticos como a la Audiencia Nacional, heredera directa del antiguo Tribunal de Orden Público franquista, y el Tribunal Supremo, así como a todas las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.
     
A día de hoy dedican buena parte de sus efectivos a rastrear las redes en busca de posibles autores de “delito de Odio” o “enaltecimiento”, fórmulas jurídicas que vulneran hasta su propia farsa de legalidad, y que sirven única y exclusivamente para censurar aquellas manifestaciones de expresión que contradicen el pensamiento único, impuesto.

En Murcia, Plaza de Santo Domingo, 13/2/18


En este contexto, decenas de escritorxs, periodistas, músicxs, artistas y hasta “twitterxs” están siendo represaliadxs por reflejar las miserias del régimen que nos gobierna, y por expresar la rabia y el dolor que sufre el pueblo trabajador en esta contienda.
       
Sus “crímenes” han sido denunciar la brutalidad policial en cargas contra manifestantes, opinar contra la élite corrupta que nos gobierna y la monarquía franquista que la dirige, o declarar su indignación contra todos los atropellos e injusticias que se cometen en nuestra sociedad al amparo de su “legalidad”, la legalidad de los empresarios y explotadores, que aplican con mano de hierro contra los que menos tienen.
    
En esta situación se encuentran hoy raperos combativos como Pablo Hasel, Valtonyc, el colectivo La Insurgencia, el periodista Jorge Correa “Boro” del medio La Haine, o Alfredo Remírez ingresado en prisión por el simple hecho de haber escrito un tuit solidarizándose con los presos políticos.
     
En este contexto, aplican también la represión para acallar la protesta de los movimientos sociales, multando, deteniendo y encausando a vecinos, como tenemos el caso de Carlos y de otros sobre los que quieren descargar responsabilidades para infundir el miedo y acallar la protesta vecinal de las vías en Murcia.
       
Hoy van a por ellxs, pero mañana podemos ser cualquiera. No podemos guardar silencio, debemos organizarnos y dar una respuesta colectiva. Exigimos la absolución inmediata y la amnistía total para todx represaliadx, censuradx y acosadxs por haber expresado lo que otrxs no se atreven y por haber participado en la protesta social siendo escogidx por algún oscuro fin.
    
Logremos la absolución de Pablo Hasel, Valtonyc, Boro, Casandra y demás represaliadxs por delitos de opinión, o de Carlos y otrxs por ser presuntxs participantes en la protesta social de las vías!
      
Solo la solidaridad entre nosotrxs y el apoyo a quienes mantienen una decidida protesta hará que salgamos de esta situación. Es por esto por lo que llamamos la atención contra la resignación y en favor de la lucha social.
  
¡La lucha es el único camino!
¡Libertad de expresión, de creación y de acción!
    
#LaLuchaEsElÚnicoCamino
     
#SiTocanAUnxNosTocanATodxs


10 febrero, 2018

Resumiendo... – Alejandro Floría Cortés





La megamáquina de la que formamos parte tiene demasiada inercia como para cambiar de rumbo. Podemos imaginar una gigantesca peonza de tamaño planetario girando violentamente. Sabemos que no podemos detenerla con la fuerza de nuestros brazos. Ignoramos qué habría de suceder dentro de esa peonza para que dejase de girar, porque nos resulta insondable la naturaleza de su eje de giro, aquello en torno a lo cual todo orbita demencialmente. Y aún no parecemos haber advertido que su punto de apoyo somos nosotros mismos. Un imprescindible punto de apoyo de velocidad nula.

Y, sin embargo, somos yonkis de su velocidad mareante y nos domina un incontrolable miedo a su pérdida. No es casualidad que tomar conciencia sobre la variedad de perspectivas respecto de este enorme monstruo que se alimenta de sus criaturas nos resulte, cuanto menos, desasosegante. Fuera del mismo, engullido por él, soportándolo o formando parte del mismo, o de todas formas al mismo tiempo, como realmente es. La soledad y el sufrimiento del engranaje inaccesible es, también, la del nodo en la red. Y todo resulta inusitadamente violento.

Es posible adoptar otra perspectiva, acaso bidimensional, sobre esta misma cuestión: el sistema, muy a pesar del institucionalismo que todo lo impregna, incorpora la resistencia al cambio con la suficiente eficacia como para no poder ser modificado (desviado de su propósito) mediante actuaciones desde el propio ámbito sistémico (acción-reacción). De hecho, cualquier sistema muestra esta tendencia al equilibrio, sin juicio, en torno a su propósito, sea cual sea este.

Así, la única opción de cambiar el sistema desde dentro, ¿quién iba a querer cambiarlo desde fuera?, sería (la improbabilidad política de) reconocer, eventualmente, su propio agotamiento y proceder a una (de nuevo, improbable) deconstrucción pacífica del mismo en favor de lo colectivo y lo común. ¿Puede en algún momento negarse el sistema a sí mismo?, ¿tiene, acaso, capacidad de cambiar su propósito?... No es casual la exposición consecutiva de las dos perspectivas: la violencia forma parte del sistema y el sistema genera violencia para perpetuarse.

El relativismo, la liquidez, la insatisfacción y el desconcierto que introducen la hiperinformación, la hiperconexión y la exposición total, potentes motores de la megamáquina, sólo puede ser aliviado a través de su negación activa. Así, creo que, con urgencia, se debe apagar la televisión, abandonar las redes sociales y los espectáculos deportivos, las urnas y, sobre todo, dejar de comprar mierda. Es el primer paso para negar no solo la mencionada condición de punto de apoyo, sino también la de juez y parte, o, para ser más gráficos, la de mantenedor y la de pieza averiada.

Nos debemos una profunda reflexión sobre lo que nos es esencial, sobre lo común y lo colectivo, y soltar lastre. Dejar de emplearnos por los deseos para trabajar por las necesidades. Los deseos son subjetivos, evolucionan con el tiempo, son individuales, sustituibles e insaciables. Los deseos son el combustible de la megamáquina. Las necesidades son universales, objetivas, insustituibles, intergeneracionales y saciables. No pueden ser sino ellas nuestro punto de encuentro.

Las ideologías dentro de un mismo paradigma se disuelven, indistinguibles, en la conveniencia electoral y en la ilusión de la elección; la nueva política no ha existido nunca; las luchas que no se unifiquen no fructificarán; el tiempo empleado en los distractores y en las chucherías que comercializa el sistema es tiempo, salud y recursos malgastados que nunca volverán a estar disponibles. No es eficaz emplear lineas y lineas para hablarnos (y escribirnos) a nosotros mismos. No es momento de exhibición de propósitos ni de preciosismos teóricos: urge divulgar las mejores prácticas de auto-organización y apoyo mutuo para implementarlas allá donde haya necesidad.


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08 febrero, 2018

La rebelión del Govern: un delito imaginario ——— Javier Pérez Royo



¿Es constitutiva del mismo delito la conducta del President Puigdemont que la del general Franco?

ara.cat 13/12/2017

En España sabemos o, mejor dicho, deberíamos saber muy bien qué es el delito de rebelión. Hemos sido testigos del mayor delito de rebelión de la historia europea: el 18 de julio de 1936. Un delito que, además, sigue proyectando su presencia sobre nuestro sistema político. Pues no se puede olvidar que en ese delito tuvo su origen la Restauración de la Monarquía, que sería la institución que dirigiría el proceso de transición de las Leyes Fundamentales a la Constitución. A ese delito de rebelión se debe también la composición del Congreso de los Diputados y el Senado, que fueron definidos en la Ley para la Reforma Política, última de las Leyes Fundamentales y que las Cortes Generales elegidas el 15 de junio de 1977 se limitaron a incorporarlos a la Constitución. Y también la Audiencia Nacional aprobada mediante Decreto-ley el mismo día que se suprimió el Tribunal de orden Público (con la Constitución de 1978 no se hubiera podido crear la AN mediante Decreto-ley, ya que la creación de órganos judiciales está vetada para tal categoría normativa).

Hay muchas cosas más en nuestro ordenamiento constitucional y en el sistema político que tienen su origen en el delito de rebelión. Deberíamos, en consecuencia, saber muy bien en qué consiste y deberíamos saber que la conducta de los miembros del Govern y de la Mesa del Parlament no puede ser constitutiva de dicho delito. ¿Es constitutiva del mismo delito la conducta del President Puigdemont que la del general Franco?

Se sigue practicando la instrucción como si nos encontráramos ante un delito de rebelión, que no existe ni puede existir en la realidad.



La retirada de la eurorden contra el President Puigdemont es un reconocimiento palmario de que es así. La imposibilidad de justificar de una manera objetiva y razonable ante la justicia de uno de los países fundadores de las Comunidades Europeas, varios decenios antes de que se constituyera la Unión Europea, que el President y los demás Consejeros han cometido tal delito, es lo que hay detrás de la rectificación por parte del juez del TS de la decisión tomada por la Jueza de la AN.

Dicha rectificación debería conducir a una rectificación en la calificación de las conductas de todos los miembros del Govern y de la Mesa del Parlament por parte del TS. Lo que no se puede justificar como rebelión ante la justicia de los países de la Unión Europea, no se puede calificar de tal ante la justicia española.

Y sin embargo, ocurre todo lo contrario. Se sigue practicando la instrucción como si nos encontráramos ante un delito de rebelión, que no existe ni puede existir en la realidad, pero que, por lo visto, existe en la imaginación del juez instructor.

El delito que está investigando el juez Pablo Llanera es un delito imaginario. No existe en la realidad. Solo existe en su imaginación. No hay nada en las conductas investigadas que encaje en el tipo delictivo de la rebelión. Por eso ha tenido que retirar la eurorden.

No hay nada en las conductas investigadas que encaje en el tipo delictivo de la rebelión. Por eso han tenido que retirar la euro-orden.

Un delito imaginario es mucho más peligroso que un delito real. Porque no tiene límites. El delito real tiene límites. Los términos en que está tipificado en el Código Penal, de los que se derivan la naturaleza de las pruebas exigibles para la destrucción de la presunción de inocencia de los investigados. Todos estos límites desaparecen, cuando el delito es el resultado de la imaginación de juez.

La imaginación de los seres humanos no tiene límites. Y aunque la naturaleza humana de los jueces sea una naturaleza singular, en esto no se diferencia de la de los demás.  Como consecuencia de ello, la investigación del delito imaginario de rebelión puede extenderse sin límites, alcanzando a la dirección de prácticamente todos los partidos nacionalistas catalanes y dando valor de indicio susceptible de convertirse en prueba a casi cualquier cosa.

Por lo que empezamos a saber por la información que están transmitiendo diferentes medios de comunicación es lo que está empezando a ocurrir. Las consecuencias de esta manera de investigar son imposibles de prever con exactitud. Pero sí podemos pronosticar sin mucho riesgo que van a provocar un destrozo en el interior del sistema político catalán formidable y todavía mayor en la relación entre Catalunya y el Estado.

A lo mejor hay quien piensa que la “vuelta a la normalidad” exige la criminalización previa de la conducta de los dirigentes de los partidos nacionalistas durante estos años. Y la criminalización por el delito de rebelión. Que, sin dicha criminalización, el nacionalismo catalán acabará “volviendo a las andadas”. A lo mejor este ha sido el sentido último del recurso al art. 155 CE.




06 febrero, 2018

"España no es una monarquía parlamentaria" - Javier Pérez Royo


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"No creo que haya que reformar la actual Constitución. Hay que volarla, hacerla saltar por los aires. Deberíamos ir a un proceso constituyente, y en el tema territorial habría que fijar en la Constitución la fórmula de integración, no volver a escurrir el bulto. Sin que el TC tenga que decidir nada. Un pacto político y la norma que de él emane no pueden ser definidos por un tribunal de justicia. Eso sólo lo pueden hacer las instituciones que están legitimadas para ello por el voto popular."

03 febrero, 2018

“Ya nos sabemos esta película de memoria” - JRMora




Viñeta del 31/01/2018 en CTXT

Era el cumple de Felipito y la gran mayoría de medios dejaron claro que llevan la cortesanía en las venas. Se aplicaron para contar todos los detalles chorra de los actos de adoración del líder y su prole. No faltó ese regustillo mamporrero que dejaría el NODO a la altura de un trabajo de investigación digno de premio importante.

El departamento de propaganda de la Casa Real proporcionó a los medios unos vídeos hagiografícos que TVE anunció como imágenes “nunca vistas” de la borbundia en su hábitat y que todos difundieron cumpliendo con su misión de canuto complaciente.

Las empresacas también pusieron rodilla en tierra para dejarse sus buenos duros arrendando páginas en los diarios en un gesto de pleitesía.

Finalmente, se apresuraron para extender una larga alfombra de babas e informar al país de que la nena, princesa por la gracia del ADN, recibía un cadenón muy guapo de manos de su padre, un tipo muy alto, apuesto e instruido, que además había salvado a España del golpe de octubre.

Los que empezamos a ser más viejos que el abuelo del dueño del solar del Stonhenge ya nos sabemos esta película de memoria.

Cuando murió el del culo blanco, yo apenas levantaba unos centímetros del hule de la mesa del comedor, pero no por falta de edad. Es que nunca fui muy alto. Por entonces, no sabía que más de 40 años después repetirían la misma función rancia para perpetuar el apalanque de la borbonía.
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02 febrero, 2018

Pablo Hasel: "A ver si, encima, voy a ser yo el culpable de que el Rey dilapide dinero público yéndose de caza por África. O de que se compre el silencio de sus amantes con dinero público".



“A ver si encima voy a ser yo el culpable de que el Rey dilapide dinero público yéndose de caza por África.  O de que se compre el silencio de sus amantes con dinero público. Yo no soy el culpable de eso, yo me limito a contarlo, como han hecho tantísimos medios. Si hay que pedir prisión para cada medio que haya contado esto, no habría suficientes cárceles”.
 "Volvemos a lo mismo. ¿Yo soy el culpable de que la policía asesine? Yo me limito, como tantísimos medios, a relatar unos hechos objetivos, independientemente de la ideología que uno tenga".  Pablo Hasel a la Fiscalía.


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01 febrero, 2018

Presunción de imbecilidad - Carlo Frabetti




La Haine - 20/01/2018 

En algunos casos, la presunción de inocencia se traduce en presunción de imbecilidad, porque hay argumentos que, para esgrimirlos de buena fe, hay que ser un perfecto imbécil

En algunos casos, la presunción de inocencia se traduce en presunción de imbecilidad (no es casual el doble sentido del adjetivo “inocente”), porque hay argumentos que, para esgrimirlos de buena fe, hay que ser un perfecto imbécil; y viceversa, en boca de un no-imbécil (o de un imbécil imperfecto) son una prueba inequívoca de mala fe.

Hace poco, en un programa de TV3 sobre el 1-O, oí a un periodista de un conocido diario español y a un policía intentando justificar la brutalidad con que se atropelló a la población indefensa, con unos argumentos tan estúpidos que, una de dos, o el periodista y el policía eran tan estúpidos como sus argumentos, o eran canallas resabiados, de los que saben que un argumento estúpido repetido muchas veces acaba siendo asumido acríticamente por un amplio sector del público, demasiado ocupado –o enajenado– para detenerse a reflexionar (recuerdo perfectamente los nombres del periodista y del policía, pero su estupidez –o mezquindad– están tan difundidas que sería injusto personalizar).

En principio, la presunción de inocencia –tanto la de inocencia jurídica como la de inocencia/imbecilidad– debe aplicarse siempre; pero algunas veces resulta francamente difícil. Que un periodista y un policía cualesquiera no sepan lo que dicen, es bastante verosímil. Que no lo sepan Soraya SS o M Rajoy –y, en general, los políticos de oficio y beneficio– cuesta de creer.

Decía Chesterton que para ser lo suficientemente listo como para hacerse rico, hay que ser lo suficientemente tonto como para creer que vale la pena; y el apetito de poder y notoriedad no es menos estúpido que el apetito desordenado de dinero. Lo que significa que, en el mejor de los casos, suelen gobernar los más listos de entre los tontos (digo “en el mejor de los casos” porque en ocasiones son pura y simplemente psicópatas). Que Zoido no es muy inteligente, salta a la vista y al oído; pero si ha llegado a ministro no puede ser tan tonto como parece, y no se le puede aplicar sin reservas la presunción de inocencia/imbecilidad; ni a él ni a ninguno/a de sus compinches del partido más corrupto de Europa. Y no solo no puede ser tan tonto como para creerse lo que dice cuando intenta justificar la brutalidad policial: ni siquiera puede ser tan tonto como para creer que sus flagrantes mentiras puedan engañar a nadie en su sano juicio. ¿A qué obedece, pues, su grotesca actuación? La respuesta es tan simple como preocupante:

Lo que podríamos denominar la fase Goebbels de la falsedad política (“Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad”) está superada; ahora estamos en la fase Berlusconi (o Berlusconi-Trump, para no ignorar las aportaciones del psicópata yanqui), cuyo lema podría ser: “Una salvajada repetida mil veces se convierte en algo normal”. Y en una sociedad en la que la normopatía es endémica, lo normal es, por definición, aceptable.

“Los leopardos irrumpen en el templo y beben de los cálices sagrados hasta vaciarlos. El hecho se repite una y otra vez, hasta que se hace previsible y se convierte en parte de la ceremonia”, cuenta Kafka.

Los dóberman atacan a la población indefensa hasta machacarla y sus amos los felicitan; el hecho se repite una y otra vez, hasta que se hace previsible y se convierte en parte de la farsa democrática.

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