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27 marzo, 2024

Josep Borrell... y "nuestros" intereses

 


"No podemos permitirnos que Rusia gane la guerra, de lo contrario los intereses estadounidenses y europeos se verían perjudicados", indicó Borrell a CNN, y agregó: "No es una cuestión de generosidad, de apoyar a Ucrania porque amamos al pueblo ucraniano. Es una cuestión de nuestro propio interés".

Josep Borrell


https://youtu.be/vEc4izZVwkI?si=JNl2cIH8gL_cplKu


"El secreto para descifrar este lenguaje, que ya es claro, es entender que Borrell –como el resto de la mafia eurotecnócrata– no es elegido por ciudadanos reales, sino nombrado por alguna suprema instancia anónima.


Por lo tanto, cuando dice "nosotros no podemos darnos el lujo de que Rusia gane esta guerra porque sería perjudicial para nuestros intereses", ¿a quién podría estar refiriéndose? Porque ese nosotros no se refiere ciertamente a la población, a la que no representa políticamente. Se refiere, por supuesto, a la élite compradora(1) que controla el nivel superior del aparato gubernamental mundial, es decir, los financieros y la élite bancaria, en nombre de la cual él habla.


Por lo tanto, lo que está diciendo es que la camarilla bancaria mundial no puede permitirse que Rusia gane la guerra, porque con ello se iniciaría una cascada de consecuencias incalculables para la red hegemónica monetaria en la que han envuelto tentacularmente al mundo entero.


Estos compradores de segundo nivel se apresuran ahora a diseñar juntos alguna estrategia acuciante de "contención" para Rusia, y es ahí donde recientemente Macron tomó la delantera".


SIMPLICIUS THE THINKER – 27/03/2024


(1) “Comprador”: término con el que se denomina a aquel o aquellos que sirven los intereses del amo colonial/imperial.


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07 agosto, 2023

Otra ignominia de Borrell: "Aceptando el cereal gratuito de Rusia, perderéis vuestra independencia"

 



TRADUCCIÓN







Y aquí tenemos al inefable "diplomático" propulsor del "hambre digna", en la embajada de España en Alemania, ante una mesa bien servida y en compañía nada menos que del globalista George Soros, "cambiando impresiones [es decir, recibiendo ordenes del mega millonario] sobre la migración y el futuro de África". Pa' echarse a temblar. ¿A quién le puede sorprender que se estén produciendo legítimas y, estas sí, dignas insurrecciones en el saqueado continente?



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15 febrero, 2023

Los desatinos de Borrell, expresión transparente de la putrefacción europea — Sergio Rodríguez Gelfenstein

 



LA HAINE – 15/02/2023


Perlas de Borrell: "Cuanta más destrucción sufra Ucrania, más cerca de unirse a la UE", "El nivel de integración política de EEUU es porque tienen poca historia detrás, se limita a matar a 4 indios".


El pasado martes 7 de febrero, el ministro de relaciones exteriores de Rusia Serguéi Lavrov se sintió obligado a responder la aseveración formulada por el Alto Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad de la Unión Europea (UE), Josep Borrell, sobre dos países que el canciller ruso había visitado durante su gira por África. En su discurso inaugural de la conferencia del Servicio Europeo de Acción Exterior sobre manipulación de la información e interferencias extranjeras, Borrell expuso que la gira del canciller ruso por Mali y Eritrea era posible porque estos países eran "fáciles para ellos, pero otros no lo son tanto", lo cual denota un fuerte tinte colonialista, discriminatorio y racista que ni Borrell ni la "diplomacia" europea pueden ocultar. 


Ante la terminante opinión del excanciller español, Lavrov señaló que estas declaraciones reflejan "instintos neocoloniales que no se extinguirán y que claramente impiden" a Occidente comprender las realidades del mundo moderno. Así mismo le sugirió a los países europeos que sean "más modestos".


Vale preguntarse si esto fue un lapsus o un error de interpretación de las palabras de Borrell. La categórica respuesta es No. Tales opiniones conforman una combinación de arrogancia colonial y prepotencia imperial mezcladas con una alta dosis de ignorancia estructural e idiotez mental. Sin duda, una mezcla muy explosiva.


Revisemos algunas perlas emanadas de las atrofiadas neuronas del "socialista" Borrell para que no se diga que –aunque yo no soy católico– estoy violando el 8vo. Mandamiento que dice que no debo "levantar falso testimonio ni mentir".


En noviembre de 2018, cuando aún era ministro de Asuntos Exteriores del gobierno español, Borrell aseguró en un foro organizado por la Universidad Complutense que el "mayor nivel de integración política" de EEUU se debía a que "tienen muy poca historia detrás", limitándose ésta a "matar a cuatro indios". El gobierno de EEUU calló dando tácita aprobación al pronunciamiento.


En fecha posterior, el 12 de noviembre de 2021, tratando de ser original, Borrell intentó esbozar una propuesta de política exterior y seguridad para Europa para lo cual escribió un artículo titulado "Una brújula estratégica para Europa" en el que refiere que "la esfera política de la UE se está reduciendo y nuestros valores liberales son cada vez más cuestionados. En la ´batalla de las narrativas`, la idea de que los valores universales son en realidad sólo construcciones occidentales ha ido ganando adeptos. La vieja suposición de que la prosperidad económica llevaría siempre al desarrollo democrático ha sido refutada".


Estas palabras suenan como un himno a la derrota y al fracaso de sus propios preceptos valorativos. Tal vez esto explique su recurrencia a la violencia, la guerra, las sanciones y los bloqueos como instrumentos para imponer a través de cualquier vía sus "valores liberales".


En fecha más reciente y ya en el marco de la operación militar especial de Rusia en Ucrania, la baba inculta y desorientada de Borrell ha adquirido carácter de cascada amenazando ahora al mundo entero. El 26 de agosto del año pasado en la sesión final de las conferencias de los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en Madrid afirmó que: "La guerra está en un momento decisivo y quien toma la iniciativa en este momento ya no es Rusia, Rusia ya ha perdido la guerra".


Seis meses después, con más 120 mil km² de territorio recuperado por Rusia (casi el 20% de la superficie total de Ucrania), 165.052 muertos entre soldados ucranianos, instructores y soldados de la OTAN y mercenarios, 234 mil heridos, 302 aviones, 212 helicópteros 2.750 drones, 6.320 tanques y vehículos blindados 7.360 sistemas de artillería y 497 sistemas antiaéreos ucranianos destruidos (según cifras dadas por ellos mismos, por lo que deben ser mucho más) no es creíble que Rusia haya perdido la guerra.


En la continuación de su retórica barata, el pasado 14 de octubre durante la inauguración del curso piloto de la nueva Academia Diplomática Europea en el Colegio de Europa en Brujas, Bélgica, Borrell comparó a la Unión Europea con un "jardín" mientras que consideró que "la mayor parte del resto del mundo es una jungla". Esto le hizo ganar el apodo de "jardinero" con el que es conocido desde entonces. Tratando de explicar su talante racista, Borrell dijo que "La jungla tiene una fuerte capacidad de crecimiento y el muro nunca será lo suficientemente alto para proteger el jardín" en palabras que incluso fueron rechazadas por muchos europeos decentes y que los medios tránsfugas mantienen ocultas.


El 1° de diciembre, en medio de una reunión a la que asistían parlamentarios latinoamericanos, Borrell lanzó un discurso inaudito en el que reivindicó la colonización y la conquista de América. El hecho ocurrido durante la Asamblea Parlamentaria Europea-Latinoamericana (Eurolat), un organismo multilateral compuesto por 150 parlamentarios de ambas regiones. El "diplomático" español recurrió al ejemplo de los "descubridores y conquistadores" como expresión de éxito de los objetivos planteados por las monarquías europeas de entonces.


Aseveró que: "Para navegar en esta tormenta ya no nos sirven ni las rutas, ni los mapas del pasado. Como los descubridores y conquistadores, tenemos que inventar un Nuevo Mundo", manifestó el alto funcionario, defendiendo en su discurso la colonización como paradigma. Con estas palabras, Borrell estaba reclamando la repetición de la barbarie europea que significó el asesinato de 56 millones de habitantes de estas tierras americanas.


Hay que recordar también que solo en el siglo XV España se robó hasta 9.550 toneladas de oro y plata de América. Es lo que Borrell pretende copiar, pero como ahora Europa no lo puede hacer con las armas y con la cruz, lo quisieran realizar con sus empresas, sus bancos, sus sanciones y bloqueos. Borrell reivindica el genocidio, la expoliación y el saqueo por parte de la misma monarquía que todavía hoy gobierna su país.


Pocos días después y como para que no hubiera duda de que ninguna de las manifestaciones anteriores habían sido una casualidad o incluso un exabrupto, el 6 de diciembre, al pronunciar un discurso en el Instituto Jacques Delors en París, el jefe de la diplomacia de la UE dijo que: "…cuanta más destrucción sufra Ucrania, mayores serán sus posibilidades de unirse a la UE", estableciendo de esa manera una fórmula diabólica que se circunscribe a más guerra, más sangre, más destrucción y más ucranianos muertos para que el país pueda entrar al conglomerado europeo, aún cuando Rusia no ha rechazado tal posibilidad. Es la propia UE la que ha impedido el ingreso de Ucrania dados sus altos niveles de corrupción, desorden administrativo e ineficacia funcional.


Pero Borrell no ceja, es insistente. Como si quisiera hacer patente su conducta y proceder racista, el 9 de diciembre del año pasado, desesperado por el creciente apoyo a Rusia por parte de la mayoría de países africanos que no se han plegado a las medidas de Occidente contra Moscú expuso que: "He visto en las pantallas de televisión a esos jóvenes africanos en las calles de Bamako [la capital de Malí] con carteles que decían ´Gracias, Putin, has salvado Donbass y ahora nos vas a salvar a nosotros`", para posteriormente afirmar que "esas personas no saben dónde está Donbass ni quién es Putin".


En esta ocasión, fue la vocera del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova quien le respondió: "Josep, no midas a la gente por ti mismo. La degradación del Occidente colectivo no significa que ocurran los mismos procesos en otras naciones". Sobran las palabras.


En fecha reciente, el 20 de enero de 2023 en un discurso pronunciado en Madrid, donde le fue otorgado el premio Nueva Economía Fórum 2022, Borrell, recordó las experiencias de Napoleón Bonaparte y Adolfo Hitler como invasores de Rusia. En su opinión, ambos ejemplos son ilustrativos de cómo ese país es capaz de luchar "hasta el final", pasando por "casi perder y luego recuperarse", e incluso "está acostumbrado" a tales cosas. "Lo hizo con Napoleón, lo hizo con Hitler", apuntó. Borrell considera "absurdo" pensar que Rusia ha perdido en el conflicto con Ucrania "o que sus militares son incompetentes". Parece que olvidó que él mismo, – el pasado 26 de agosto, como dijimos anteriormente- afirmó que Rusia ya había perdido la guerra. Es imposible ser tan incongruente y mentecato.


Dos días después, el 22 de enero en una entrevista publicada en El Diario de España, Borrell afirmó "Hemos, en pocos meses, suprimido la dependencia energética de Rusia que habíamos construido durante años". El problema de esta afirmación es que solo unos días después la Corporación de Reservas Estratégicas de Petróleo de su país España, informó que el volumen de gas comprado a Rusia aumentó alrededor de un 55% el año pasado en comparación con 2021.


En un informe publicado por The Objective bajo la firma de Antonio Martos en septiembre del año pasado, se afirmaba que España había desembolsado 750 millones de euros entre julio y agosto para importar gas natural licuado (GNL) de Rusia, superando a países como Francia (600 millones) y Bélgica (392 millones).


Ya en esa fecha se daba a conocer que la Unión Europea (UE) había importado el 54% del total del gas exportado por Rusia, lo que supuso "un valor total de 85.000 millones de euros –cerca de los 102.000 millones que pagó en todo 2021", según el reporte de Martos. Suponemos que las múltiples ocupaciones de Borrell no le permitieron leer este informe de septiembre pasado cuando dio la entrevista en enero de este año.


Finalmente, y para "ponerle la tapa al pomo" como dicen los cubanos, en una conferencia sobre la lucha contra la desinformación que se celebró en Bruselas el pasado martes 7 de febrero, Borrell, expuso una "brillante idea" que debería ser estudiada en las escuelas de comunicación social y periodismo de las universidades. Dijo que al prohibir la labor de los medios de comunicación rusos "no atacamos la libertad de expresión, sino que la protegemos". (Alfredo Jalife-Rahme diría "super sic").


Ser idiota no es un delito y creo que ni siquiera es pecado según los preceptos católicos que Borrell profesa. Pero es sumamente peligroso que en una persona de cultura tan limitada, poseedora además de clara actitud y conducta racista y colonialista, pueda recaer la conducción de la política exterior y de seguridad de la tan "civilizada" Europa. "Por la boca muere el pez" afirma el refrán popular. Si fuera cierto, hace rato ya que Borrell estaría en el infierno.


Prensa Latina


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18 julio, 2022

¿Tanto para nada? — El lince

 


Frente antiimperialista internacionalista - 18/07/2022


Leer a los amigos sirve porque nos reafirmamos, pero lo interesante es leer a los enemigos. Uno de ellos, mío y de cualquiera que tenga dos dedos de frente, es Josep Borrell, pomposamente llamado Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y, además, vicepresidente de la Comisión Europea. Por encima de él solo estaría la condesa de la UE.


Es un chulo, un prepotente y, como todos los de su calaña, un rusófobo empedernido que cada vez que se enfrenta con ese gigante de las relaciones internacionales que es el ministro ruso de Exteriores sale escaldado y con el rabo entre las piernas. Ocurrió cuando el prepotente fue a Rusia enarbolando la bandera de los «derechos humanos» por el bufón Navalni y el ruso le contestó con los presos del proces catalán. Desde entonces el motivo central de su gestión es darle duro a Rusia.


Fue uno de los primeros en decir, con la crisis de Ucrania, que «hay que ganar a Rusia en el campo de batalla», que «no se puede consentir que Rusia gane» y cosas así. Pues bien, en la reciente cumbre de ministros de exteriores de los países del G-20, preparatoria de la cumbre en la que estarán los jefes de estado después del verano, Borrell fue a lo mismo: a saco contra Rusia. Y volvió a salir con el rabo entre las piernas.


No lo digo yo, lo dice él mismo en un sorprendente ejercicio de honestidad (a su manera, por supuesto, justificándose). «La batalla mundial de las narrativas está en pleno apogeo, y por ahora, no la estamos ganado». ¿Cómo? Tantos meses, antes y durante la crisis de Ucrania, es decir, desde hace más o menos medio año insistiendo en que Rusia no solo es mala, sino de lo peor, ¿y aún no se ha ganado? Observad el lenguaje y veréis de qué trata todo esto.


¿Cómo es posible que controlando todos los medios de propaganda, que machacando días tras día, hora tras hora, minuto tras minuto, segundo tras segundo lo de que Rusia es culpable -consigna franquista, por cierto- y suprimiendo todos los medios rusos, es decir, difundiendo un único mensaje, el correcto, para las poblaciones occidentales y resaltando los «valores occidentales» como la «libertad de expresión» al prohibir esos medios rusos, Occidente haya perdido «la guerra de la información», por utilizar sus palabras?


Borrell sabe dónde está el problema (para Occidente): en el Sur Global. También lo dice él mismo: «Pero otros países, y podemos hablar aquí de la mayoría del “Sur Global”, a menudo adoptan una perspectiva diferente» que la de culpabilizar a Rusia por todo. ¡Diablos, a ver si es que eso de «comunidad internacional» ni es comunidad –fuera de Occidente– ni es internacional porque sólo recoge a Occidente! Porque, de nuevo lo dice el prepotente, estos países del Sur Global «se quejan del doble rasero».


Vaya, va a resultar que eso de la hipocresía occidental es tan evidente que hasta el país más remoto y pequeño lo ha notado. A ver si va a resultar que Rusia no va a ser la culpable de todos los problemas del mundo y que Occidente tiene la mayor parte de culpa en ellos.


Siempre he dicho que en lo único que es bueno Occidente es en la propaganda, pero va a ser que no tanto si el propio Borrell lo reconoce. A ver si solo son ellos quienes se la creen -y nosotros, los occidentales- y que el resto de la humanidad solo ve lo que hay: neocolonialismo occidental. Así, la narrativa se construye en función de una realidad que solo ellos ven, y solo ellos se la creen. Pero ¿qué pasa cuando esa narrativa occidental, que llega a todo el mundo a través de los medios de propaganda, no es creída? Que la hegemonía de Occidente desaparece. Y eso es lo que está ocurriendo.


Puede que como consecuencia de la narrativa occidental, acompañada de las consabidas presiones y amenazas, se haya empujado directamente a muchos gobernantes de países del Sur Global (África, América Latina, Asia) a votar en contra de Rusia, por ejemplo en la ONU, como dice Borrell, pero no han ido más allá. Es un voto que no compromete a nada porque las resoluciones de la Asamblea General no son más que recomendaciones. Y lo que cuenta es lo que estos países están haciendo desde entonces, y es de lo que se queja Borrell: que no siguen a Occidente, a los nuevos cruzados.


Voy a ponerme en plan abogado del diablo: si la narrativa occidental no logra «derrotar» a Rusia eso no significa que Rusia gane.


Me respondo a mí mismo: pero si es así, aunque Rusia no gane, ciertamente no pierde; por lo tanto, gana porque la presión propagandística occidental no ha podido ocultar la realidad.


¿Tanto esfuerzo y dinero occidental para nada? Pues sí, así es. Toda la mierda de la propaganda occidental es recibida por el Sur Global como lo que es, mierda.


Occidente controla toda la «esfera de la información», pero ya empieza la gente a ser impermeable a ella porque el «doble rasero» que le espetan a Borrell en su cara es una realidad inocultable. Mientras que la «comunidad internacional» solo existe en la mente occidental, la comunidad real, el mundo real ya no compra el discurso occidental, eso de «orden internacional basado en reglas» del que habla la OTAN, su orden y sus reglas.


Occidente inició la destrucción del derecho internacional en 1999 con la guerra contra Yugoslavia (y, que yo sepa -aunque soy un ignorante-, eso es Europa, y no como dicen ahora que «Ucrania es la primera guerra en Europa desde la Segunda Guerra Mundial») y se completó con la guerra contra Irak en 2003. Desde entonces viene insistiendo en eso de «orden internacional basado en reglas». Pero el mundo ve que no son las mismas reglas para todos. De ahí eso de la acusación a Occidente del doble rasero. Porque ve que cuando le interesa a Occidente apela a la ONU (como con la votación mencionada antes) y cuando no le interesa se salta la ONU (como con Yugoslavia e Irak, pero también con Libia y Siria o Kosovo, o Venezuela, o Irán).


El Sur Global se está plantando y ve que eso del «orden internacional basado en reglas» oculta la hegemonía occidental. Y ya no más esa hegemonía. Para que el mundo sea libre de elegir su propio sistema político, económico, social y cultural esa hegemonía occidental tiene que desaparecer. Eso es lo que hay en juego en Ucrania.


También es importante constatar que Borrell responsabiliza a Rusia de la crisis alimentaria, otra de las batallas perdidas por Occidente porque la gente del Sur Global tampoco acepta ese discurso. Porque no es Rusia, son las sanciones occidentales a Rusia quienes han provocado el colapso.


PD 1.- Hablando de propaganda, que han repetido todos como loros (o sea, sin saber lo que dicen) ¿alguien ha notado que las historietas de que EEUU ha matado a otro «líder del ISIS» y que Irán sumistra drones a Rusia se producen cuando el gagá Biden visita Arabia Saudita en busca de petróleo?


Y ya que el gagá está en Oriente Próximo (lo de Medio es solo una denominación de los anglos ignorantes de la geografía, y ya se sabe que mucha gente lo repite como loros) hay una sorprendente noticia de esa zona: Arabia Saudita, Egipto y Turquía han mostrado su disposición a trabajar en la versión ampliada de los BRICS conocida como BRICS+ con la pretensión de pedir su plena incorporación en un futuro próximo. Recuerdo que Irán y Argentina han pedido ser miembros de los BRICS, por lo que el proceso de descomposición de la hegemonía occidental es evidente. No hay que exagerar el caso porque aún quedan unos años para que fructifique esta ampliación de los BRICS, pero se evidencia que muchos países, cada vez más, buscan alejarse del cáncer occidental. Mi impresión es que esto es una ruptura evidente del G-20, en ciernes, porque sus integrantes no quieren seguir el carro occidental y Occidente ha pretendido utilizar el G-20 desde siempre, pero más ahora con la crisis de Ucrania. Véase lo que dice Borrell como ejemplo.


PD 2.- El comercio entre Rusia y China creció un 27’2% en estos primeros seis meses de 2022. Bien, Occidente, bien, lo estás haciendo muy bien.


PD 3.- Bielorrusia es el primer país del mundo que especifica con porcentajes la nueva distribución de sus reservas monetarias: 50% en rublos, 30% en dólares, 10% en euros y 10% en renminbis. El equiparar el euro con la moneda china es un importante indicador de por dónde corren los nuevos aires, aunque Bielorrusia sea un país pequeño en cuestiones monetarias. El movimiento se suma al de otros países que han anunciado el aumento de sus monedas de reserva en renminbis.


PD 4.- Putin va a viajar a Irán el día 19. Allí se va a ver también con el turco Erdogan. Interesante: el gagá en un sitio, Putin en otro. Los dos en la misma zona.


(Publicado en el blog del autor, el 14 de julio de 2022)


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11 febrero, 2021

—— “Navalny sí, ¿pero Assange y Hasél no?” —— Diputada irlandesa denuncia doble moral de la UE

 


Clare Daly, europarlamentaria irlandesa, criticó a otros legisladores por su "rusofobia" debido al modo en que reaccionaron a la visita que el alto representante de la UE para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, realizó a Moscú el pasado 5 de febrero.

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